han construido la silla eléctrica y han
alquilado un verdugo que conecte la corriente ... está bien, somos dos naciones ...
(John DOS PASSOS)Estoy tan convencido de estar en lo cierto, que si
Vds. pudieran matarme dos veces, y, yo pudiera renacer otras dos, volvería a vivir como
lo he hecho hasta ahora. (Bart).
Dejaron su pueblo
Concurrí a las escuelas locales y amaba el estudio. Mis lejanos recuerdos
son los premios ganados en los exámenes y una segunda distinción en catecismo. (Bart).
Creemos que ha de haber un cambio y que tiene que efectuarse en el sentido de mayor
libertad y no de mayor violencia. Por eso somos contrarios a toda teoría de comunismo o
de socialismo, autoritarios, porque tienden a volver a soldar más o menos fuertemente las
cadenas del espíritu humano, mientras nosotros somos adversarios del sistema actual
porque está basado en la violencia. (Bart).
Ni la ciencia ni el amor pudieron nada. Al cabo de tres meses de brutal padecimiento
expiró en mis brazos. Mi madre murió sin haberme sentido llorar.
Este trance angustioso de mi espíritu me decidió a abandonar Italia e irme a América.
(Bart).
Pero recogí de mis estudios una continuada e inexorable observación sobre el mundo. El
libro de la Vida.: ¡Ese es el libro de los libros!
Todos los demás no hacen más que enseñar a leer a aquél. Y muchas veces esos otros,
enseñan precisamente lo contrario. (Bart).
La precariedad en que se debate la existencia de todo pequeño propietario en Italia, la
curiosidad natural en todo adolescente, el deseo de afrontar lo desconocido me impulsaron
a emigrar. (Nico).
Comprendí que cada individuo tiene dos "yo", el real y el ideal; que el segundo
es la fuente de todo progreso y que quien desea hacer el primero idéntico al segundo
está en un error. (Bart).
La tierra prometida
Esa mañana me pareció haber despertado en una tierra donde mi lenguaje
equivalía poco menos que a expresiones lastimeras de un mundo animal.
¿Dónde ir? ¿Qué hacer'?, esta era la tierra prometida. Los automóviles y los
tranvías pasaban a mi lado velozmente sin cuidarse de mí. (Bart).
Comprendí que bajo el nombre de Dios, la Le y la Patria o la Libertad, de las más puras
abstracciones y de los más elevados ideales, se han cometido y se cometen los crímenes
más horrendos: hasta que llegue el día en que no se permitía a una minoría sacrificar
a la humanidad en nombre de una abstracción. (Bart).
De ciudad en ciudad, de aldea en aldea, de granja en granja. Golpeábamos las puertas de
las fábricas y éramos despedidos:... No hay trabajo ... No hay trabajo..." (Bart).
No queremos luchar con los fusiles, y no queremos destruir a hombres jóvenes, llenos de
salud. La madre ha sufrido en el trabajo cotidiano de criar a un hombre. Llega un día en
que se necesita un poco más de pan y cuando logra que el hijo lo traiga como producto de
su trabajo, vienen los Rockefeller, los Morgan o alguna gente de esa laya, de las clases
dirigentes, y los envían a la guerra. ¿Por qué? (...). La guerra se hace en beneficio
de los grandes millonarios, las guerras son negocios, producen millones de dólares.
(Nico).
Trabajamos 12 horas un día y 14 el siguiente, más cinco horas extras cada dos domingos.
(Bart).
Yo soy y seré hasta el último momento (a menos que descubra mi error) comunista
anárquico, porque siento que el comunismo es la forma de contrato social más humana,
porque sé que sólo en la libertad podrá nacer el hombre a su noble y armoniosa
integridad. (Bart).
Entonces estaba más o menos al corriente de todas las escuelas del socialismo y creo que
ellos no sabían muy bien el valor de esa palabra. (Bart).
Dejo a los estudiosos la misión de decir que los anarquistas y el anarquismo no tienen
nada en común con las asociaciones criminales secretas; yo contesto simplemente la Verdad
del proverbio.- "Al que se hace oveja, le come el lobo ", y después le insulta.
(Bart).
Llegué a América casi ignorante de las cuestiones políticas. Fue un año terrible de
desocupación, de miseria, de hambre. (Nico).
A vosotros, amigos y compañeros, y a ti, fúlgido mayo, el último verso fraternal de
reconocimiento de aquel que ha sabido vivir como sabrá morir.
Deseando más aire fui dirigido por un ardor y voluntad de acción hacia las agrupaciones
libertarias. (Nico).
No hemos renegado de nuestra fé, no hemos demostrado ningún arrepentimiento sobre
nuestra herejía, no hemos abandonado nuestras concepciones. Hemos permanecido
anarquistas. (Bart).
Las sinrazones de la ley
El cinco de mayo de 1920, cuando preparábamos un gran mitin de
protesta por la muerte de Salsedo -obra del departamento de policía- fui arrestado. Mi
buen amigo y compañero Nicolás Sacco, estaba conmigo.
"Otro caso más de deportación", nos dijimos. Pero no fue así. (Bart). ¿De
qué era culpado? De un infame, de un atroz crimen que mi cerebro no podía concebir.
Mi crimen, el único crimen, del que estoy orgulloso, es el de haber soñado una vida
mejor, hecha de fraternidad, de a - vuda mutua, de ser, en una palabra, anarquista ( ...
). Pero que tengan luego el coraje de decirlo, de gritar al inundo -los gobernantes v los
asalaria- dos en los Estados Unidos- que habiendo adquirido su independencia en nombre de
la libertad, ellos pisotean esa libertad en todos los actos de su existencia. (Nico).
La prensa capitalista, temerosa de D¡os, y acatadora de la ley, estaba excitando
sádicamente, provocando locamente contra nosotros.
Era como si cada pícaro y cada bribón tuviera su propia historia para echárnosla
encima. La prensa recogía todo, perfeccionándolo, corrigiéndolo, ( ... ) alimentando al
público como se alimenta a ciertos animales con pasto elegido. (Bart).
Quiero destruir todas las armas. Todo lo que puedo decir es que el gobierno no educa.
(Nico).
El triunfo de la reacción por toda Europa y el advenimiento del fascismo en Italia,
constituyeron una circunstancia adversa para nuestro caso. (Bart).
Somos anarquistas, italianos y débiles. Como anarquistas somos mal interpretados, temidos
y odiados por los individuos que componen las multitudes americanas, haraposas y
frenéticas por obtener dinero. Como italianos pertenecemos a una de las naciones más
escarnecidas y despreciadas, por adversarios de la guerra; como débiles merecemos la
horca a juicio de la vulgar mayoría del pueblo americano que nos sometió a juicio y nos
juzgó. (Bart)
El hecho de que yo fuera trabajador, viviendo en una comunidad de italianos y que el día,
hora y momento del crimen estuviera entre ellos, entregándolos un pedido previamente
hecho de anguilas y peces, este hecho, repito, pesó mucho en contra mía en el proceso de
Plymouth. (Bart)
No pedimos nada a ningún gobierno, pues todo lo esperamos del pueblo. (Bart)
El Estado fracasó en su deseo de obtener un sólo testigo que identificara a Sacco como
participante en el asalto de Bridgewater o a mí como participante en el crimen de
Baintree. (Bart)
En una palabra: Sacco ha sido muy activo en toda la huelga, lucha y agitación que tuvie
ron lugar durante el tiempo en que fue militante libertario. Yo participé en la huelga de
los trabajadores de la Plymouth Cordage Co. en 1915. Esta compañía es uno de los poderes
monetarios más grandes de esta nación. La ciudad de Plymouth es su posesión
feudal.
Culpables de anarquía
El jurado se retiró y volvió dos horas más tarde con un veredicto de
culpabilidad para los dos acusaciones. ( ... ) Pero Thayer no se contentaba con tan poco
... con sentenciarme, sino que insultó mis principios, mis ideales y la verdad, diciendo:
"Los ideales del acusado están emparentados con el crimen". (Bart).
Hoy en día, solamente la voluntad de los trabajadores, de los revolucionarios, puede
detener la mano de los verdugos. (Bart).
Precisamente el día de nuestro arresto leíamos en un diario que el día anterior nuestro
compañero Salsedo fue lanzado por una ventana del 14º piso del edificio de Park Row en
New York, estrellándose en la calzada.
( ... ) Teníamos motivos para estar asustados, motivos personales e históricos. (Bart)
Si hemos de morir haced al menos que nuestro sacrificio contribuya a abrir el camino a un
mundo donde no existan más las clases dominantes, sofocando las aspiraciones de libertad.
(Nico).
La retención de Mr. Vahey como abogado para la defensa en el proceso de Plymouth fue un
error. Nos traicionó. (Bart).
La conducta de los abogados y de los jueces supremos es una prueba tangible de cuanto
Kropotkin dice en el "Apoyo Mutuo" de los gobernantes.
Webster Thayner, el juez que presidió nuestros dos procesos, es un fanático poseído por
la idea de llegar a ser juez de la Corte Suprema del Estado. (Bart).
No hay que hacerse ilusiones, pues si hoy nos encontramos al borde de la tumba es porque
hemos sido demasiado ilusos en estos últimos años. (Nico).
No testifiqué en mi favor porque mi abogado no me lo permitió, (Bart).
Si vamos a la silla eléctrica iremos, no porque se haya demostrado que somos culpables
del delito que se nos atribuye, sino por nuestros ideales. (Nico).
"Sacco no está loco. Sin embargo demuestra una evidencia de mentalidad anormal ( ...
) su estado de ánimo es hostil a la firma de cualquier papel legal en su defensa"
(El médico instructor).
Pienso en una insurrección general que nos arrancará de las garras feroces de los
barones de Massachussetts. (Nico).
Habiendo pasado seis años en la prisión, me quedan otros seis para cumplir la pena
mínima o nueve para la máxima. ( ...) No quiero y no puedo cumplir otros seis o nueve
años de prisión por un crimen que no he cometido. ( ...) Porque ¿para qué me servirá
la libertad cuando esté reducido a una larva de hombre? (Bart).
A los 33 años de edad - los que tenía Cristo, que según algunos sabios alienistas es la
edad de los delincuentes generalmente estoy encerrado en la prisión y, prometido a la
muerte. (Bart).
... Y muerte de estado
"Es considerado y ordenado por la Corte, que usted, Nicolás
Sacco, sufra la pena de muerte por medio de una corriente de electricidad a atravesará su
cuerpo, la semana que comienza con el domingo 10 de julio, en el año del Señor, 1927.
Esta es la sentencia de la ley".
Esta es la manera de obrar de la plutocracia contra la libertad, contra el pueblo.
Nosotros morimos por ser anarquistas. ¡Viva la Anarquía! (Bart).
Thayer no pronunció la última fórmula de la formal sentencia de muerte: "Y pueda
Dios, en su infinita bondad, tener compasión de vuestra alma". (Bart).
Si hace dos años, en nuestra primera apelación a la Corte Suprema, hubiesen colgado al
juez Thayer en el primer poste del alumbrado, ningún otro juez nos habría rehusado un
nuevo proceso; a estas horas Sacco y Vanzatti estarían vivos. (Nico).
No abrigo ninguna gran esperanza en mi libertad personal. El proletariado revolucionario
de Europa ha sido por la reacción. Debemos pues, abandonarnos a la suerte. (Bart).
En la celda de la muerte, nos acaba de comunicar el Comité de Defensa que el gobernador
Fuller ha decidido matarnos el 10 de agosto. (Nico).
Vendrá la hora de la rebelión y de la victoria.
¡Salve, compañeros!
Y al bello sol de mayo lanzo mi ¡viva la anarqu ía y la revolución social!. (Bart).
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