Hace aproximadamente un año, escribía una carta abierta que alimentaba
las mismas intenciones que la presente, llevaba la fecha 4/11/1976, sus intenciones
quedaron obviamente esclarecidas tras la lectura de la presente, que será actualización
de aquella en el transcurso del tiempo que no sólo no ha anulado, sino que,
desgraciadamente, se ha visto confirmada en lo fundamental por el acontecer orgánico
cotidiano y nuestro desarrollo posterior. Aquella carta no fue nunca publicada, ello me
decide a intentarlo de nuevo hoy, dada su utilidad y vigencia que considero personalmente
importante.
Mucho he dudado antes de ponerme a escribir estas cuatro letras de llamada alerta general.
Y en el fondo, si me he decidido a escribirlas, es debido a una imperiosa necesidad de
salir al paso de tanto infantilismo y manipuleo de trastienda orgánica como parece haber
en las organizaciones cenetistas del estado español.
Si hace un año se efectuaban reuniones restringidas con militantes cenetistas
seleccionados por su supuesta «pureza» anarcosindicalista, para lanzarse a la caza de
brujas de otros compañeros que genéricamente eran denominados como «reformistas» etc.,
fuéranlo en la actualidad ¡como entonces!, continua la caza de brujas y las acusaciones
y rumores tendenciosos contra compañeros, sindicatos, FF.LL. o regionales enteras.
Acusaciones y rumores que en la mayoría de los casos, tienen como única referencia las
opiniones personales o de pequeños grupúsculos de cenetistas que se creen los
salvaguardia de la «idea» y la «práctica~> confederal o anarquista. Este no es el
camino, compañeros, no es manipulando hábilmente o no la organización, un Pleno o una
Asamblea, impidiendo la libertad y el derecho de expresión de una delegación enojosa no
haciendo constar en las actas la diversidad de opciones o las contradicciones que
eventualmente existan en la base confederal como se construirá una CNT en 1977,
revolucionaria y capaz de construirse en alternativa y ejemplo emancipador para el
movimiento obrero, ciudadano Y libertario «español» y mundial de fines de este siglo.
En CNT, compañeros, hay una sorda lucha por el poder. Sorda pero a gritos. Una lucha que
no se desarrolla honestamente en base a diferentes y discutibles aportaciones alternativas
de las tendencias hoy existentes en el seno del movimiento libertario, «español» e
internacional, sino por el contrario, se combaten algunas aportaciones «nuevas» con
privaciones de palabras o comadreos tendenciosos con el claro objetivo de impedir su
progresiva influencia en el seno de la organización y ello siempre, en «protección» de
lo que serían las ~<esencias» confederales y anarquistas de la CNT, interpretadas,
claro está, por un reducido grupo de militantes que se arrogan a sí mismos, el derecho y
el deber de sumos sacerdotes cenetistas, o anarquistas. ¡Paradojas!
Parece ser que cuando no se tienen respuestas a los problemas concretos, tácticos y
estratégicos que nos plantea a los ciudadanos y trabajadores libertarios la actual etapa
histórica en el Estado español, estamos tratando de recurrir con un dogmatismo y
sectarismo increíbles a los sacrosantos principios, que todo el mundo parece interpretar
de manera muy personal, en contra de los demás militantes cenetistas.
¡Ya está bien de hacer el gilipollas compañeros! en la CNT hay «principios»
sacrosantos a gusto de todos y ello como en toda interpretación de la experiencia
histórica. Y si no que se lo pregunten a los compañeros del exilio que no han parado de
usarlos durante los últimos 20 6 30 años de la manera más estéril, sin hacer ni dejar
hacer prácticamente otra cosa, y con los resultados que debieran o pueden ser de todos
conocidos, ¡Poco faltó para que enterrasen la CNT para siempre! Su reconstrucción está
aún hoy por consolidar en su alternativa libertaria, asamblearia de democracia obrera
directa y revolucionaria, sin santones ni intérpretes de ningún tipo.
Afirmo que hay «principios» para todos los gustos, porque hubo o hay, prácticas
contradictorias en la historia de toda organización y en la de la nuestra propia: unas
veces abstencionista feroz; otras menos o nada; otras con ministros en gobiernos
republicanos... Y a cualquiera que conozca nuestra historia, no se le escapa que los
cenetistas (sus militantes «destacados») han complotado políticamente para tirar
gobiernos malos por otros menos malos... Y para otras cosas de mayor o menor importancia.
Un defecto tuvo la organización en el pasado que quizás se pudo dar el lujo de
permitírsele dada su enorme actividad práctica y el número crecido de sus militantes y
afiliados, a saber: negar los problemas políticos y cerrar los ojos ante ellos como si
fuesen un avestruz. Esto sólo beneficia a los «militantes notables» o a la que hemos
denominado ya anteriormente «aristocracia anarquistaque tomaron en su día (1936 sobre
todo) decisiones fundamentales que concernían a todos sin consulta previa a ninguno.
La única postura libertaria es aquella que eleva la duda a sistema de análisis, N que no
cree en principios inamovibles y eternos. En aquella postura tolerante y de lucha honesta
para con las ideas y actitudes honestas de los compañeros. Lo que no sólo permite sino
que potencia al máximo la Libertad de Expresión y de análisis, de tendencias basadas en
el mutuo reconocimiento y en el mutuo respeto... y que la base orgánica decida tras
estudio y discusión en sus asambleas.
¡Ya basta de meterse con los compañeros de otras tendencias con golpes bajos y poco
libertarios, cuando por otros asuntos no pueden explicar ellos mismos cuáles son sus
tesis y práctica libertaria!
¡COMPAÑEROS! La CNT, nuestra (de todos sus miembros que no de la historia ni del pasado)
organización está enferma y necesita una urgente cura a base de espíritu libertario y
solidaridad y fraternidad militante que son la única garantía de supervivencia y
desarrollos orgánicos propios.
iiOSASUNA TA ASKATASUNA!!
(Salud y libertad)
Mikel-Tar
(Militante anarco-comunista de la C.N.T. de Vizcaya
(EUSKADI)
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