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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 2 Diciembre 1977

A todos los anarquistas

06.gif (3787 bytes)Actualmente la mayoría de anarquistas estamos militando en la CNT porque creemos, como en el pasado, que no es posible llegar a una sociedad comunista libertaria sin el anarcosindicalismo, es decir, sin la proyección de los principios ANARQUISTAS en un SINDICATO. Por esto el sindicalismo es, para los anarquistas ANARCO-sindicalistas, no un fin en sí mismo sino un «medio necesario para la transformación total de la sociedad».

Hay, además, muchos otros anarquistas que no son ANARCO-sindicalistas, sino que están organizados en colectivos autónomos (ecológicos, naturistas, comunas, ateneos, etc.) o que se definen, simplemente, como ANARCO-individualistas.

Mas, con la afiliación masiva experimentada últimamente por la CNT, la mayoría de anarquistas ANA RCO-sindicalistas observamos con estupor una lucha de tendencias dentro de la CNT con la finalidad de imponer el propio criterio. Esta pugna, que entorpece claramente el avance natural del ANARCO-sindicalismo, termina simplificándose y concluyendo finalmente en dos tendencias fundamentales:

Por una parte, una tendencia AMARILLA, reformista, que parte de compañeros cincopuntistas, pestañistas o que han militado varios años en el sindicato vertical. Esta tendencia, que tiene la pretensión de una CNT meramente SINDICALISTA en lugar de ANARCO-sindicalista, cuenta con el apoyo de militantes de grupos y partidos políticos tales como LC, MCL, PORE, OICE, PSP, AC, P. Carlí, ERC y otros, apoyo que se manifiesta fundamentalmente en los momentos de decisión (Plenos, Asambleas, elección de comités, etcétera).

Por otra, existe una tendencia ANARCO-LENINISTA, vanguardista, que arranca de compañeros vinculados al Secretariado Intercontinental (Toulouse) y organizados en FAI. Esta tendencia, que surge como reacción frente a la anterior, tiene como objetivo impedir que la CNT caiga en el reformismo y, para ello, utiliza los mismos esquemas tradicionales de la FA1 del 36, esquemas que por estar desfasados en relación con el momento actual potencian más una concepción de VANGUARDIA ANARQUISTA que una defensa de los principios anarquistas del ANARCOsindicalismo. En momentos de decisión esta tendencia confluye con los anarquistas ANA RCOsindicalistas no organizados en ninguna organización específicamente anarquista.

Para iniciar un debate crítico en torno al futuro del Movimiento Anarquista hay que tener en cuenta estos dos factores citados: la existencia de anarquistas ANARCO-sindicalistas y no ANARCO-sindicalistas por una parte, y la lucha entre tendencias dentro de la CNT. Lo que sí es evidente es que la estructura histórica tradicional (CNT-FAI-JJLL) constituye un cadáver histórico que no vale la pena resucitar sino que, el futuro Movimiento Anarquista debe estructurarse partiendo de la situación actual.

CNT como eje fundamental

Frente a quienes propugnan una CNT amarilla, reformista, meramente sindicalista, hay que remarcar la imposibilidad de un Sindicalismo neutro al estilo del defendido por Pestaña en 1925, cuando consideraba al Sindicato como «un instrumento de reivindicaciones económicas, subordinado a la lucha de clases y carente por sí mismo de adscripción ideológica determinada, con finalidad de clase, económica, materialista. obviando las cuestiones de moral y ética colectiva, de secta o partido, que son las definidas por el grupo». Como muy bien advierte Gómez Casas, se perfila ya en estas frases la estrategia seguida posteriormente por Pestaña: «vaciar el Sindicalismo de su contenido ético y transformador, trascendente de las meras reivindicaciones económicas, para encuadrar posteriormente tal tarea de proveer al contenido o ética en un partido o escuela. Pestaña señala aquí lo que desarrollará de forma paulatina hasta llegar al Partido Sindicalista». Frente a esta concepción hay que manifestar la inexistencia de tal tipo de Sindicalismo, como pretenden quienes quieren reducir el ANARCO-sindicalismo a Sindicalismo a secas, eliminando toda concepción de transformación social. El movimiento obrero puro no existe: existe un movimiento obrero disgregado en múltiples tendencias (socialista, comunista, cristiano, anarquista ... ) y es según tales tendencias y sus respectivos objetivos a conseguir que los obreros se agrupen en Sindicatos.

Por esto es innegable el carácter anarquista de la CNT. Por sus principios ideológicos consustancialmente ácratas y por haber sido fundada y mantenida por ácratas, lo cual hace perfectamente comprensible la influencia de éstos sobre la Sindical. No tan naturales resultan, en cambio, los intentos de desviación hacia el reformismo, de asalto por parte de minoritarios comandos comunistas.

La concepción político-económica y filosófica del anarquismo está constantemente dentro del ANARCO-sindicalismo de la CNT. Desde siempre ésta se presenta como antigubernamental o antiestatal y antiparlamentaria. Las llamadas actividades políticas que tiene como finalidad el Estado, el Parlamento, o las instituciones de la sociedad burguesa, son consideradas como inauténticas, meras excrecencias que le han nacido a las actividades humanas básicas En consecuencia es natural que la táctica de lucha adoptada por la CNT sea la acción directa, es decir, la proyección directa del impulso y la voluntad organizativa de la base, donde reside la vida de la organización. Siempre, en el ANARCO-sindicalismo, la vida de la organización ha partido de la base y el poder de decisión ha pertenecido siempre a los Sindicatos y, en el seno de éstos, a los militantes. Siempre se ha rechazado a las élites cuya existencia implica necesariamente la de círculos privados o íntimos, una función dirigente, una estructura jerárquica o semijerárquica de la organización y una masa de dirigidos en oposición a los dirigentes. Pero el anarquismo y su proyección obrera, el ANARCO-sindicalismo es, ante todo, una lógica reacción contra todo el contexto autoritario de la historia y, en consecuencia, sustituye la acción omnímoda del dirigente encumbrado por la acción corresponsable del militante en pie de igualdad dentro del respectivo sindicato.

En cuanto al carácter histórico de la relación entre la CNT y el anarquismo sólo cabe constatar que quienes fundaron y mantuvieron a la CNT fueron anarquistas. No hay más que repasar las listas de las delegaciones a los congresos -constitutivo 1910; del Teatro Conservatorio de Madrid, 1931; de Zaragoza, 1936- para comprobar que la abrumadora mayoría de los delegados eran anarquistas, estuvieran o no afiliados a organizaciones específicamente anarquistas.

La CNT es, en consecuencia, el eje fundamental del movimiento anarquista. La acusación que algunos han hecho de que el anarquismo fue una fuerza manipuladora de la CNT es totalmente bizantina e indocumentada, ya que fueron los anarquistas la verdadera fuerza visceralmente constructora de la misma. Y esto, al margen del hecho concreto de la existencia de la FA¡, porque el anarquismo visceral de la CNT existía muchísimo antes de la creación de la FAI. Miles de militantes de la CNT no afiliados a la FAl se sentían anarquistas y contribuyeron a mantener la trayectoria que consideraban la única posible dentro de la CNT oponiéndose a cualquier intento de mixtificación. Lucharon contra los caciques políticos del lerrouxismo y, anteriormente, contra el deslumbramiento producido por la Revolución rusa.

la lucha en el barrio

La CNT lucha por la transformación de toda la sociedad. Por esto el anarcosindicalismo está organizado de modo que los trabajadores afiliados a los distintos sindicatos continúen luchando por sus reivindicaciones sociales aun después de abandonar sus centros de trabajo. Ello permite que el debate previamente iniciado en la fábrica se continúe en el barrio.

Pero la situación actual ha experimentado dos grandes variaciones respecto al pasado:

-La aparición de las ciudades dormitorios con la consiguiente separación entre lugar de residencia y lugar de trabajo (la gente trabaja en Barcelona pero vive en Hospitalet o Santa Coloma).

-La creación de grandes concentraciones urbanas, rnegalópolis, que impiden que la gente de una misma ciudad se conozca y pueda plantear formas conjuntas de lucha.

Estos dos grandes cambios exigen de los anarquistas un replanteamiento profundo de anarcosindicalismo. Ello es así porque si se abandona una lucha global en todos los ámbitos de la sociedad, el anarcosindicalismo se ve condenado necesariamente a integrarse al sistema según el modelo característico de los sindicatos corporativistas europeos, en los cuales el trabajador abdica de su conciencia de explotado así que sale del centro de trabajo. En consecuencia, allí donde se hava producido esta separación entre lugar de residencia y lugar de trabajo hay que volver a unirlos en una misma y única lucha. Esta doble militancia anarquista -trabajo y barrio- es algo consustancial e implícito en el anarcosindicalismo.

relación estudiantes - CNT

Actualmente los estudiantes anarquistas están organizados de todas las maneras posibles: afiliados al Sindicato de Enseñanza, afiliados a su Sindicato de Oficio posterior (arquitectos a construcción, por ejemplo), a ambos a la vez, a ninguno de los dos, etcétera.

Ello es consecuencia de la problemática propia en la que se debate el Sindicato de Enseñanza y sus intentos de elaboración de una alternativa anarquista a la educación, alternativa que no sólo ha de estar respaldada por el Sindicato de Enseñanza, sino por todo el conjunto de la CNT. A medida que dicha alternativa se vaya perfilando los estudiantes encontrarán su forma idónea de organización, bien dentro de la CNT, bien fuera de ella. Por esto es preferible que sea el propio Sindicato de Enseñanza quien vaya marcando la pauta en cada localidad, pauta que no tiene por qué ser uniforme. Sólo de este modo podrán, profesores y estudiantes, junto con toda la CNT, elaborar una alternativa anarquista a la educación.

Evidentemente este planteamiento niega la más mínima posibilidad de una JJ.LL., fundamentadas en un criterio de edad a modo de rama juvenil, ya que niega que se requiera una edad determinada para ser anarquista o anarcosindicalista.

inviabilidad actual de la FAI

Es comprensible la nostalgia y la buena intención de los compañeros que dicen estar organizados en la FAI, pero hay un hecho real: la inexistencia de la misma. Porque cuarenta personas no son una FAI. La razón que explica suficientemente por qué los anarquistas son reacios a organizarse en una organización específica, es la constatación de que las estructuras de la FAI del 36 no responden a la situación actual. Por esto, trasplantar unas estructuras superadas es resucitar un cadáver y, en la actualidad, tal resurrección no sólo es totalmente innecesaria sino que es, además, inoportuna para el propio movimiento anarquista.

Tal vez la FAI tuvo en el pasado una misión histórica, misión que ya desapareció, cual fue ser la vanguardia anarquista dentro de la CNT, actuar como un partido político más dentro de una organización de masas, controlar, dirigir, encauzar la CNT para que no fuese desviada de sus objetivos por los trentistas, los comunistas autoritarios o los burgueses. La defensa, en una palabra, de los principios anarquistas de la CNT, organizando a los anarquistas como un grupo de presión dentro de la misma. Y tal parece ser el objetivo actual de la nueva FAI: «la invencible e irreductible VANGUARDIA incensantemente propulsora de la libertad, de la transformación social, de las realizaciones libertarias constructivas en las sociedades humanas, en el despertar y resurgir victorioso de los pueblos de la nueva Iberia». (El anarquismo Ibérico, la FAI y la CNT suplemento n.' 78, ESPOIR, última página de dicho opúsculo recientemente editado.)

Pero constituirse en vanguardia -sea para defender la dictadura del proletariado o la anarquía- es leninismo, leninismo puro. El objetivo de una sociedad anarquista a conseguir no justifica los medios empleados para conseguirla. Es más, como siempre han recordado nuestros pensadores (Malatesta, por ejemplo) no llegaremos nunca al fin propuesto si no utilizamos el medio adecuado. El anarquismo no puede imponerse mediante presión, no resulta de ninguna vanguardia iluminada, sino que sólo puede surgir del autoconvencimiento personal y libre para el cual pueden darse razones pero nunca coacciones o presiones. En este sentido los anarquistas anarcosindicalistas debemos cuestionar cómo difundir las ideas anarquistas en los sindicatos sin convertirnos en vanguardias ni grupos de presión. Por esto no tiene sentido en la actualidad repetir mecánicamente los esquemas y estructuras de la FAI del 36.

análisis de la problemática de CNT

Por todas las consideraciones anteriormente expuestas es lógico concluir:

1. Que la actual incoherencia que caracteriza a la CNT de Catalunva es debida a dos razones fundamentales:

-la lucha por el poder entablada por las distintas tendencias y grupos organizados dentro de ella, tendencias que terminan por reducirse finalmente a dos: amarillos y anarcoleninistas; -la carencia de un aprendizaje de lucha obrera debida a una falta de formación, tanto teórica como práctica, de la que adolece la mayoría de trabajadores que masivamente entran a formar parte de la CNT.

2. que esta labor de formación y concienciación de los militantes y afiliados a la CNT es una grave responsabilidad histórica que recae actualmente sobre todos los anarquistas anarcosindicalistas. Ello es una repetición del pasado, ya que sin la existencia de anarquistas no hubiese sido posible la existencia de anarcosindicalistas.

3. Que en estos momentos la imagen que ofrecen los anarquistas de Catalunya es una imagen incoherente y contradictoria y, consecuentemente, esta incoherencia y esta contradicción se refleja en la práctica anarcosindicalista.

4. Que en consecuencia es urgente iniciar un debate clarificador sobre los principios anarquistas y la actual realidad de Catalunya, va que de ello depende el futuro del anarquismo y el del anarcosindicalismo.

5. Que un replanteamiento actual del anarquismo requiere el rechazo de todo planteamiento nostálgico, como sería resucitar las estructuras históricas de la FAI, va que la problemática obrera de Catalunya ha sufrido brutales variaciones con referencia a la situación p rerrevolucion aria del 36, requiriendo, consecuentemente, nuevas formas de lucha.

6. Que en consecuencia es conveniente, ante la actual pugna por el poder entablada dentro de la CNT, que los anarquistas dediquen todo su esfuerzo a potenciar los movimientos de base que son los que realmente mueven a la CNT.

7. Que hay que manifestar un profundo respeto ante todas las opiniones, opiniones que son necesarias para una constante confrontación y autocrítica de los servicios y actividades anarquistas.

reflexiones sobre los principios

Por todas estas razones es urgente, tanto para el futuro del anarquismo como del anarcosindicalismo, que todos los anarquistas sin exclusión iniciemos un proceso de discusión encaminado a potenciar un fuerte movimiento anarquista, acorde con la actual problemática por la que atraviesa la CNT en especial y la clase obrera en general. Como una primera aportación a dicha discusión sobre las posibles características de este movimiento anarquista, ponemos a consideración las siguientes reflexiones:

1. Rechazo absoluto del arcaico esquema del 36 que concebía al movimiento libertario formado por mujeres libres (a modo de sección femenina, aunque nunca llegó a integrarse al movimiento libertario), Juventudes Libertarias (a modo de rama juvenil), CNT (como brazo sindical) y FAI (como vanguardia anarquista y élite de choque).

2. Rechazo de las siglas y estructuras organizativas de la FAI, tanto por la carga histórica que conllevan como por la necesidad de vertebrar un movimiento anarquista, que responda a las necesidades del momento actual en lugar de responder a la herencia del pasado.

3. Rechazo de todo tipo de connotaciones violentas que pretenden igualar anarquismo con terrorismo, imagen propiciada por la implicita asunción de la ideología de la virilidad, el machismo y la violencia por parte del pasado histórico de la FAI.

4. Ruptura total y absoluta con todas las corrientes del exilio por ser éstas, con sus divisiones internas y planteamientos arcaicos, una de las principales causas de la actual incoherencia que caracteriza a la CNT.

5. Defensa de todo tipo de culturas oprimidas por los estados y reafirmación del Federalismo Internacionalista, cuestionando de forma específica la problemática planteada por la emigración forzosa.

6. Planteamiento de una lucha en todos los frentes de la vida social, atacando todas las formas culturales de represión sean políticas, religiosas, sexuales. económicas, etcétera, sin perder de vista la interconexión que dichas formas culturales tienen dentro de la sociedad autoritaria.

7. Aceptación del actual movimiento contestatario que rechaza la autoridad y busca, al mismo tiempo. alternativas positivas a la actual sociedad.

8. Desenmascaramiento de las actuales formas contraculturales características de la pequeña burguesía, centradas en planteamientos egoístas e insolidarios que tienden a reforzar el actual estado de dominación, imagen propiciada por el poder, los partidos políticos y el individualismo anarquista que concluye por igualar el consumo de la droga con la anarquía.

9. Emancipación del individuo frente a todas las imposiciones que resultan de un estado cultural artificial y opresivo basado en la autoridad, la competición y el elitismo.

10. Reafirmación de la libertad individual frente a la sociedad autoritaria, así como de la solidaridad libremente acepta.da sin la cual la libertad individual es imposible.

11. Carácter público y negativa a aceptar una clandestinidad que imposibilitaría poder influenciar a toda la población y crearía fantasmagóricos grupúsculos al estilo clásico de las vanguardias bolcheviques.

algunos interrogantes

Si bien la existencia de una organización anarquista es, actualmente, un hecho antianarquista, cada vez es más evidente la necesidad de un potente movimiento anarquista que difunda, tanto entre la CNT como fuera de ella, todos los principios de au toeni ancip ación. En esta perspectiva es necesario clarificar las principales cuestiones que distinguen a una organización de un movimiento, siendo precisamente este punto el inicio del debate sobre el futuro del anarquismo. Algunos de los interrogantes que tenemos planteados son, entre otros:

1 . ¿Cómo evitar la creación de una nueva tendencia organizada dentro de la CNT y, en consecuencia, cómo evitar el peligro de desembocar en una organización de tipo anarcoleninista, vanguardia de una CNT anarcosindicalista?

2. ¿Qué pauta de vertebración? ¿Un movimiento de individuos o un movimiento de colectivos volcados a tareas concretas? Como por ejemplo:

-Colectivos ecologistas. -Colectivos naturistas.

-Comunas.

-Colectivos esperantistas o de estudios de idiomas.

-Colectivos antimilitaristas.

-Colectivos de liberación sexual ante la actual represión.

-Ateneos libertarios.

-Colectivos de apoyo a la lucha de los presos sociales.

-Colectivos de defensa de las culturas oprimidas por el Estado.

-Colectivos de lucha frente a los problemas causados por la inmigración.

-Colectivos dedicados a la alfabetización de adultos.

-Colectivos de trabajo dispuestos a intervenir a petición de asambleas ante cualquier contingencia.

-Colectivos de estudio de cualquier tipo de temas (economía, urbanismo, etc.) incluyendo el estudio de temas sindicales. -Etcétera.

3. ¿Cuál ha de ser el tipo de relación existente dentro del movimiento anarquista? ¿Un simple intercambio de experiencias o algo más? ¿Cómo adoptar acuerdos para cuestiones de interés general o que afecten a varios individuos o colectivos?

-A nivel de sector concreto (una federación ecologista, por ejemplo).

-A nivel de localidad, comarca, región o país.

4. ¿Sería positivo, debido a la carga histórica y sociológica que conlleva, no utilizar ningún tipo de terminología que recuerde a la confederal (por ejemplo no hablar de plenos, congresos o comités) sino crear una nueva terminología (como podría ser hablar de colectivos, conferencias, comisión de relaciones?, etcétera).

5. ¿Sería conveniente, dado el carácter urgente que tiene la reorganización del movimiento anarquista actual, tener una primera reunión preparatoria y de intercambio de opiniones respecto a la viabilidad de una posible conferencia anarquista? ¿Qué orden del día sería conveniente debatir caso de que se juzgase conveniente la realización de tina tal conferencia?

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