Actualmente la mayoría de anarquistas estamos militando en la CNT porque
creemos, como en el pasado, que no es posible llegar a una sociedad comunista libertaria
sin el anarcosindicalismo, es decir, sin la proyección de los principios ANARQUISTAS en
un SINDICATO. Por esto el sindicalismo es, para los anarquistas ANARCO-sindicalistas, no
un fin en sí mismo sino un «medio necesario para la transformación total de la
sociedad».
Hay, además, muchos otros anarquistas que no son ANARCO-sindicalistas, sino que están
organizados en colectivos autónomos (ecológicos, naturistas, comunas, ateneos, etc.) o
que se definen, simplemente, como ANARCO-individualistas.
Mas, con la afiliación masiva experimentada últimamente por la CNT, la mayoría de
anarquistas ANA RCO-sindicalistas observamos con estupor una lucha de tendencias dentro de
la CNT con la finalidad de imponer el propio criterio. Esta pugna, que entorpece
claramente el avance natural del ANARCO-sindicalismo, termina simplificándose y
concluyendo finalmente en dos tendencias fundamentales:
Por una parte, una tendencia AMARILLA, reformista, que parte de compañeros
cincopuntistas, pestañistas o que han militado varios años en el sindicato vertical.
Esta tendencia, que tiene la pretensión de una CNT meramente SINDICALISTA en lugar de
ANARCO-sindicalista, cuenta con el apoyo de militantes de grupos y partidos políticos
tales como LC, MCL, PORE, OICE, PSP, AC, P. Carlí, ERC y otros, apoyo que se manifiesta
fundamentalmente en los momentos de decisión (Plenos, Asambleas, elección de comités,
etcétera).
Por otra, existe una tendencia ANARCO-LENINISTA, vanguardista, que arranca de compañeros
vinculados al Secretariado Intercontinental (Toulouse) y organizados en FAI. Esta
tendencia, que surge como reacción frente a la anterior, tiene como objetivo impedir que
la CNT caiga en el reformismo y, para ello, utiliza los mismos esquemas tradicionales de
la FA1 del 36, esquemas que por estar desfasados en relación con el momento actual
potencian más una concepción de VANGUARDIA ANARQUISTA que una defensa de los principios
anarquistas del ANARCOsindicalismo. En momentos de decisión esta tendencia confluye con
los anarquistas ANA RCOsindicalistas no organizados en ninguna organización
específicamente anarquista.
Para iniciar un debate crítico en torno al futuro del Movimiento Anarquista hay que tener
en cuenta estos dos factores citados: la existencia de anarquistas ANARCO-sindicalistas y
no ANARCO-sindicalistas por una parte, y la lucha entre tendencias dentro de la CNT. Lo
que sí es evidente es que la estructura histórica tradicional (CNT-FAI-JJLL) constituye
un cadáver histórico que no vale la pena resucitar sino que, el futuro Movimiento
Anarquista debe estructurarse partiendo de la situación actual.
CNT como eje fundamental
Frente a quienes propugnan una CNT amarilla,
reformista, meramente sindicalista, hay que remarcar la imposibilidad de un Sindicalismo
neutro al estilo del defendido por Pestaña en 1925, cuando consideraba al Sindicato como
«un instrumento de reivindicaciones económicas, subordinado a la lucha de clases y
carente por sí mismo de adscripción ideológica determinada, con finalidad de clase,
económica, materialista. obviando las cuestiones de moral y ética colectiva, de secta o
partido, que son las definidas por el grupo». Como muy bien advierte Gómez Casas, se
perfila ya en estas frases la estrategia seguida posteriormente por Pestaña: «vaciar el
Sindicalismo de su contenido ético y transformador, trascendente de las meras
reivindicaciones económicas, para encuadrar posteriormente tal tarea de proveer al
contenido o ética en un partido o escuela. Pestaña señala aquí lo que desarrollará de
forma paulatina hasta llegar al Partido Sindicalista». Frente a esta concepción hay que
manifestar la inexistencia de tal tipo de Sindicalismo, como pretenden quienes quieren
reducir el ANARCO-sindicalismo a Sindicalismo a secas, eliminando toda concepción de
transformación social. El movimiento obrero puro no existe: existe un movimiento obrero
disgregado en múltiples tendencias (socialista, comunista, cristiano, anarquista ... ) y
es según tales tendencias y sus respectivos objetivos a conseguir que los obreros se
agrupen en Sindicatos.
Por esto es innegable el carácter anarquista de la CNT. Por sus principios ideológicos
consustancialmente ácratas y por haber sido fundada y mantenida por ácratas, lo cual
hace perfectamente comprensible la influencia de éstos sobre la Sindical. No tan
naturales resultan, en cambio, los intentos de desviación hacia el reformismo, de asalto
por parte de minoritarios comandos comunistas.
La concepción político-económica y filosófica del anarquismo está constantemente
dentro del ANARCO-sindicalismo de la CNT. Desde siempre ésta se presenta como
antigubernamental o antiestatal y antiparlamentaria. Las llamadas actividades políticas
que tiene como finalidad el Estado, el Parlamento, o las instituciones de la sociedad
burguesa, son consideradas como inauténticas, meras excrecencias que le han nacido a las
actividades humanas básicas En consecuencia es natural que la táctica de lucha adoptada
por la CNT sea la acción directa, es decir, la proyección directa del impulso y la
voluntad organizativa de la base, donde reside la vida de la organización. Siempre, en el
ANARCO-sindicalismo, la vida de la organización ha partido de la base y el poder de
decisión ha pertenecido siempre a los Sindicatos y, en el seno de éstos, a los
militantes. Siempre se ha rechazado a las élites cuya existencia implica necesariamente
la de círculos privados o íntimos, una función dirigente, una estructura jerárquica o
semijerárquica de la organización y una masa de dirigidos en oposición a los
dirigentes. Pero el anarquismo y su proyección obrera, el ANARCO-sindicalismo es, ante
todo, una lógica reacción contra todo el contexto autoritario de la historia y, en
consecuencia, sustituye la acción omnímoda del dirigente encumbrado por la acción
corresponsable del militante en pie de igualdad dentro del respectivo sindicato.
En cuanto al carácter histórico de la relación entre la CNT y el anarquismo sólo cabe
constatar que quienes fundaron y mantuvieron a la CNT fueron anarquistas. No hay más que
repasar las listas de las delegaciones a los congresos -constitutivo 1910; del Teatro
Conservatorio de Madrid, 1931; de Zaragoza, 1936- para comprobar que la abrumadora
mayoría de los delegados eran anarquistas, estuvieran o no afiliados a organizaciones
específicamente anarquistas.
La CNT es, en consecuencia, el eje fundamental del movimiento anarquista. La acusación
que algunos han hecho de que el anarquismo fue una fuerza manipuladora de la CNT es
totalmente bizantina e indocumentada, ya que fueron los anarquistas la verdadera fuerza
visceralmente constructora de la misma. Y esto, al margen del hecho concreto de la
existencia de la FA¡, porque el anarquismo visceral de la CNT existía muchísimo antes
de la creación de la FAI. Miles de militantes de la CNT no afiliados a la FAl se sentían
anarquistas y contribuyeron a mantener la trayectoria que consideraban la única posible
dentro de la CNT oponiéndose a cualquier intento de mixtificación. Lucharon contra los
caciques políticos del lerrouxismo y, anteriormente, contra el deslumbramiento producido
por la Revolución rusa.
la lucha en el barrio
La CNT lucha por la transformación de toda la
sociedad. Por esto el anarcosindicalismo está organizado de modo que los trabajadores
afiliados a los distintos sindicatos continúen luchando por sus reivindicaciones sociales
aun después de abandonar sus centros de trabajo. Ello permite que el debate previamente
iniciado en la fábrica se continúe en el barrio.
Pero la situación actual ha experimentado dos grandes variaciones respecto al pasado:
-La aparición de las ciudades dormitorios con la consiguiente separación entre lugar de
residencia y lugar de trabajo (la gente trabaja en Barcelona pero vive en Hospitalet o
Santa Coloma).
-La creación de grandes concentraciones urbanas, rnegalópolis, que impiden que la gente
de una misma ciudad se conozca y pueda plantear formas conjuntas de lucha.
Estos dos grandes cambios exigen de los anarquistas un replanteamiento profundo de
anarcosindicalismo. Ello es así porque si se abandona una lucha global en todos los
ámbitos de la sociedad, el anarcosindicalismo se ve condenado necesariamente a integrarse
al sistema según el modelo característico de los sindicatos corporativistas europeos, en
los cuales el trabajador abdica de su conciencia de explotado así que sale del centro de
trabajo. En consecuencia, allí donde se hava producido esta separación entre lugar de
residencia y lugar de trabajo hay que volver a unirlos en una misma y única lucha. Esta
doble militancia anarquista -trabajo y barrio- es algo consustancial e implícito en el
anarcosindicalismo.
relación estudiantes - CNT
Actualmente los estudiantes anarquistas están
organizados de todas las maneras posibles: afiliados al Sindicato de Enseñanza, afiliados
a su Sindicato de Oficio posterior (arquitectos a construcción, por ejemplo), a ambos a
la vez, a ninguno de los dos, etcétera.
Ello es consecuencia de la problemática propia en la que se debate el Sindicato de
Enseñanza y sus intentos de elaboración de una alternativa anarquista a la educación,
alternativa que no sólo ha de estar respaldada por el Sindicato de Enseñanza, sino por
todo el conjunto de la CNT. A medida que dicha alternativa se vaya perfilando los
estudiantes encontrarán su forma idónea de organización, bien dentro de la CNT, bien
fuera de ella. Por esto es preferible que sea el propio Sindicato de Enseñanza quien vaya
marcando la pauta en cada localidad, pauta que no tiene por qué ser uniforme. Sólo de
este modo podrán, profesores y estudiantes, junto con toda la CNT, elaborar una
alternativa anarquista a la educación.
Evidentemente este planteamiento niega la más mínima posibilidad de una JJ.LL.,
fundamentadas en un criterio de edad a modo de rama juvenil, ya que niega que se requiera
una edad determinada para ser anarquista o anarcosindicalista.
inviabilidad actual de la FAI
Es comprensible la nostalgia y la buena intención de
los compañeros que dicen estar organizados en la FAI, pero hay un hecho real: la
inexistencia de la misma. Porque cuarenta personas no son una FAI. La razón que explica
suficientemente por qué los anarquistas son reacios a organizarse en una organización
específica, es la constatación de que las estructuras de la FAI del 36 no responden a la
situación actual. Por esto, trasplantar unas estructuras superadas es resucitar un
cadáver y, en la actualidad, tal resurrección no sólo es totalmente innecesaria sino
que es, además, inoportuna para el propio movimiento anarquista.
Tal vez la FAI tuvo en el pasado una misión histórica, misión que ya desapareció, cual
fue ser la vanguardia anarquista dentro de la CNT, actuar como un partido político más
dentro de una organización de masas, controlar, dirigir, encauzar la CNT para que no
fuese desviada de sus objetivos por los trentistas, los comunistas autoritarios o los
burgueses. La defensa, en una palabra, de los principios anarquistas de la CNT,
organizando a los anarquistas como un grupo de presión dentro de la misma. Y tal parece
ser el objetivo actual de la nueva FAI: «la invencible e irreductible VANGUARDIA
incensantemente propulsora de la libertad, de la transformación social, de las
realizaciones libertarias constructivas en las sociedades humanas, en el despertar y
resurgir victorioso de los pueblos de la nueva Iberia». (El anarquismo Ibérico, la FAI y
la CNT suplemento n.' 78, ESPOIR, última página de dicho opúsculo recientemente
editado.)
Pero constituirse en vanguardia -sea para defender la dictadura del proletariado o la
anarquía- es leninismo, leninismo puro. El objetivo de una sociedad anarquista a
conseguir no justifica los medios empleados para conseguirla. Es más, como siempre han
recordado nuestros pensadores (Malatesta, por ejemplo) no llegaremos nunca al fin
propuesto si no utilizamos el medio adecuado. El anarquismo no puede imponerse mediante
presión, no resulta de ninguna vanguardia iluminada, sino que sólo puede surgir del
autoconvencimiento personal y libre para el cual pueden darse razones pero nunca
coacciones o presiones. En este sentido los anarquistas anarcosindicalistas debemos
cuestionar cómo difundir las ideas anarquistas en los sindicatos sin convertirnos en
vanguardias ni grupos de presión. Por esto no tiene sentido en la actualidad repetir
mecánicamente los esquemas y estructuras de la FAI del 36.
análisis de la problemática de CNT
Por todas las consideraciones anteriormente expuestas
es lógico concluir:
1. Que la actual incoherencia que caracteriza a la CNT de Catalunva es debida a dos
razones fundamentales:
-la lucha por el poder entablada por las distintas tendencias y grupos organizados dentro
de ella, tendencias que terminan por reducirse finalmente a dos: amarillos y
anarcoleninistas; -la carencia de un aprendizaje de lucha obrera debida a una falta de
formación, tanto teórica como práctica, de la que adolece la mayoría de trabajadores
que masivamente entran a formar parte de la CNT.
2. que esta labor de formación y concienciación de los militantes y afiliados a la CNT
es una grave responsabilidad histórica que recae actualmente sobre todos los anarquistas
anarcosindicalistas. Ello es una repetición del pasado, ya que sin la existencia de
anarquistas no hubiese sido posible la existencia de anarcosindicalistas.
3. Que en estos momentos la imagen que ofrecen los anarquistas de Catalunya es una imagen
incoherente y contradictoria y, consecuentemente, esta incoherencia y esta contradicción
se refleja en la práctica anarcosindicalista.
4. Que en consecuencia es urgente iniciar un debate clarificador sobre los principios
anarquistas y la actual realidad de Catalunya, va que de ello depende el futuro del
anarquismo y el del anarcosindicalismo.
5. Que un replanteamiento actual del anarquismo requiere el rechazo de todo planteamiento
nostálgico, como sería resucitar las estructuras históricas de la FAI, va que la
problemática obrera de Catalunya ha sufrido brutales variaciones con referencia a la
situación p rerrevolucion aria del 36, requiriendo, consecuentemente, nuevas formas de
lucha.
6. Que en consecuencia es conveniente, ante la actual pugna por el poder entablada dentro
de la CNT, que los anarquistas dediquen todo su esfuerzo a potenciar los movimientos de
base que son los que realmente mueven a la CNT.
7. Que hay que manifestar un profundo respeto ante todas las opiniones, opiniones que son
necesarias para una constante confrontación y autocrítica de los servicios y actividades
anarquistas.
reflexiones sobre los principios
Por todas estas razones es urgente, tanto para el
futuro del anarquismo como del anarcosindicalismo, que todos los anarquistas sin
exclusión iniciemos un proceso de discusión encaminado a potenciar un fuerte movimiento
anarquista, acorde con la actual problemática por la que atraviesa la CNT en especial y
la clase obrera en general. Como una primera aportación a dicha discusión sobre las
posibles características de este movimiento anarquista, ponemos a consideración las
siguientes reflexiones:
1. Rechazo absoluto del arcaico esquema del 36 que concebía al movimiento libertario
formado por mujeres libres (a modo de sección femenina, aunque nunca llegó a integrarse
al movimiento libertario), Juventudes Libertarias (a modo de rama juvenil), CNT (como
brazo sindical) y FAI (como vanguardia anarquista y élite de choque).
2. Rechazo de las siglas y estructuras organizativas de la FAI, tanto por la carga
histórica que conllevan como por la necesidad de vertebrar un movimiento anarquista, que
responda a las necesidades del momento actual en lugar de responder a la herencia del
pasado.
3. Rechazo de todo tipo de connotaciones violentas que pretenden igualar anarquismo con
terrorismo, imagen propiciada por la implicita asunción de la ideología de la virilidad,
el machismo y la violencia por parte del pasado histórico de la FAI.
4. Ruptura total y absoluta con todas las corrientes del exilio por ser éstas, con sus
divisiones internas y planteamientos arcaicos, una de las principales causas de la actual
incoherencia que caracteriza a la CNT.
5. Defensa de todo tipo de culturas oprimidas por los estados y reafirmación del
Federalismo Internacionalista, cuestionando de forma específica la problemática
planteada por la emigración forzosa.
6. Planteamiento de una lucha en todos los frentes de la vida social, atacando todas las
formas culturales de represión sean políticas, religiosas, sexuales. económicas,
etcétera, sin perder de vista la interconexión que dichas formas culturales tienen
dentro de la sociedad autoritaria.
7. Aceptación del actual movimiento contestatario que rechaza la autoridad y busca, al
mismo tiempo. alternativas positivas a la actual sociedad.
8. Desenmascaramiento de las actuales formas contraculturales características de la
pequeña burguesía, centradas en planteamientos egoístas e insolidarios que tienden a
reforzar el actual estado de dominación, imagen propiciada por el poder, los partidos
políticos y el individualismo anarquista que concluye por igualar el consumo de la droga
con la anarquía.
9. Emancipación del individuo frente a todas las imposiciones que resultan de un estado
cultural artificial y opresivo basado en la autoridad, la competición y el elitismo.
10. Reafirmación de la libertad individual frente a la sociedad autoritaria, así como de
la solidaridad libremente acepta.da sin la cual la libertad individual es imposible.
11. Carácter público y negativa a aceptar una clandestinidad que imposibilitaría poder
influenciar a toda la población y crearía fantasmagóricos grupúsculos al estilo
clásico de las vanguardias bolcheviques.
algunos interrogantes
Si bien la existencia de una organización anarquista
es, actualmente, un hecho antianarquista, cada vez es más evidente la necesidad de un
potente movimiento anarquista que difunda, tanto entre la CNT como fuera de ella, todos
los principios de au toeni ancip ación. En esta perspectiva es necesario clarificar las
principales cuestiones que distinguen a una organización de un movimiento, siendo
precisamente este punto el inicio del debate sobre el futuro del anarquismo. Algunos de
los interrogantes que tenemos planteados son, entre otros:
1 . ¿Cómo evitar la creación de una nueva tendencia organizada dentro de la CNT y, en
consecuencia, cómo evitar el peligro de desembocar en una organización de tipo
anarcoleninista, vanguardia de una CNT anarcosindicalista?
2. ¿Qué pauta de vertebración? ¿Un movimiento de individuos o un movimiento de
colectivos volcados a tareas concretas? Como por ejemplo:
-Colectivos ecologistas. -Colectivos naturistas.
-Comunas.
-Colectivos esperantistas o de estudios de idiomas.
-Colectivos antimilitaristas.
-Colectivos de liberación sexual ante la actual represión.
-Ateneos libertarios.
-Colectivos de apoyo a la lucha de los presos sociales.
-Colectivos de defensa de las culturas oprimidas por el Estado.
-Colectivos de lucha frente a los problemas causados por la inmigración.
-Colectivos dedicados a la alfabetización de adultos.
-Colectivos de trabajo dispuestos a intervenir a petición de asambleas ante cualquier
contingencia.
-Colectivos de estudio de cualquier tipo de temas (economía, urbanismo, etc.) incluyendo
el estudio de temas sindicales. -Etcétera.
3. ¿Cuál ha de ser el tipo de relación existente dentro del movimiento anarquista? ¿Un
simple intercambio de experiencias o algo más? ¿Cómo adoptar acuerdos para cuestiones
de interés general o que afecten a varios individuos o colectivos?
-A nivel de sector concreto (una federación ecologista, por ejemplo).
-A nivel de localidad, comarca, región o país.
4. ¿Sería positivo, debido a la carga histórica y sociológica que conlleva, no
utilizar ningún tipo de terminología que recuerde a la confederal (por ejemplo no hablar
de plenos, congresos o comités) sino crear una nueva terminología (como podría ser
hablar de colectivos, conferencias, comisión de relaciones?, etcétera).
5. ¿Sería conveniente, dado el carácter urgente que tiene la reorganización del
movimiento anarquista actual, tener una primera reunión preparatoria y de intercambio de
opiniones respecto a la viabilidad de una posible conferencia anarquista? ¿Qué orden del
día sería conveniente debatir caso de que se juzgase conveniente la realización de tina
tal conferencia?
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