Con la
ausencia casi absoluta de la CNT
«En los ateneos y sindicatos falta mucha
tarea por hacer, y necesitamos de vuestra experiencia, acumulada tras tantos años de
sufrimiento. Necesitamos que vuestra experiencia sirva a los jóvenes cenetistas de hoy.
Estoy seguro de que os comprenderán y de que entre todos vamos a construir una CNT fuerte
y responsable, una CNT decidida a transformar la sociedad».
Con estas palabras, el compañero Enrique Marcos, secretario del Comité Regional de
Cataluña de la CNT, finalizó su intervención al término de la comida confederal que el
sábado 26 de noviembre tuvo lugar en Castelldefels (Barcelona), dentro de los actos de la
«Semana Confederal Durruti», organizada para commemorar la muerte del histórico
militante del Movimiento Libertario.
La «semana Confederal Durruti» estuvo organizada, fundamentalmente, por un grupo de
militantes de los llamados «viejos». Se desarrolló entre los días 21 y 27 de noviembre
en Barcelona. Los actos fueron aprovechados para que los antiguos miembros de las columnas
confederales se encontraran después de tanto tiempo. También estuvieron Emiliènne -la
compañera de Durruti- y Colette, la hija de ambos. La organización hizo acto de
presencia mediante algunos de sus miembros. Pero la CNT no colaboró para nada en los
trabajos organizativos de la semana.
Esta es la crítica. La ausencia orgánica -no a nivel de presencia simbólica, sino de
trabajo- en unos actos en los que creemos que no se trataba de mitificar aún más la
figura de Durruti y que podían haber servido para que los actuales militantes recogieran
las ideas y las experiencias de este compañero y, sobre todo, de los grupos de afinidad
en los que desarrolló sus actividades. Para nosotros, se trataba de asimilar y de asumir
las experiencias de «Los Solidarios» y de «Nosotros». Pero la CNT de Cataluña no
colaboró. Es lógico. Los aires que corren actualmente en la CNT catalana no parecen ser
precisamente favorables a todo lo que signifique grupos de afinidad, organización
autónoma de los anarquistas, defensa de los presupuestos anarcosindicalistas de la CNT...
Los actos
Durante los días 21, 22, 23 y 24 tuvieron lugar en
diversos puntos de Barcelona conferencias y charlas-coloquio relacionadas con Buenaventura
Durruti y con la CNT. El viernes 25 y el sábado 26 tuvieron lugar en el Orfeò de Sants,
proyecciones como «Pueblo en armas» y otras sobre temas anarquistas y confederales. El
domingo 27, trescientos compañeros -sólo 300 compañeros- se concentraron en el
cementerio de Montjuich antes las tumbas de Durruti, Ascao y Ferrer Guardia. Se pusieron
ramos de flores y el locutor de la emisora libertaria del frente de Aragón, que en su
día dio lectura al parte que daba cuenta del asesinato de Durruti, dijo que «este acto
no tendría ningún sentido si lo celebráramos sólo por Durruti. Este acto se celebra en
memoria de todos los caídos en la lucha por la libertad, contra el fascismo y por el
comunismo libertario».
Luego, en la fosa común de Montjuich, donde hay enterrados tantos anarquistas y tantos
antifascistas, los concentrados guardaron un minuto de silencio. Colette, la hija de
Buenaventura y Emiliénne, no pudo reprimir las lágrimas. Los compañeros concentrados
entonaron «A las barricadas» e «Hijos del pueblo». Algunos rebuscaron entre las
lápidas el nombre de algún compañero. Unos cuantos -no más de 200- iniciaron una
manifestación. Cuando los manifestantes desfilaban, Colette, con lágrimas en los ojos,
levantó un puño muy cerrado...
El día anterior, sábado, tuvo lugar en Castelldefels la comida confederal que antes
hemos citado. Ya hemos hablado de la intervención de Enrique Marcos, el compañero
secretario de Cataluña. La intervención de Ricardo Sanz originó algunas protestas. El
compañero Sanz dijo, entre otras cosas, que «lo mejor de nuestro movimiento fue
aplastado durante la Guerra Civil por el fascismo. Aquella guerra fue terrible por la
cantidad de víctimas que costó a la Confederación, y pido, os pido a todos, que no haya
otra igual, porque ésta sería mucho peor para nosotros».
El locutor de la emisora libertaria del frente de Aragón, dio lectura al parte sobre el
asesinato de Buenaventura Durruti. Hubo más intervenciones. Se leyeron poemas, y a la
llegada de la «Tuna» y sus canciones, los compañeros reaccionaron y entonaron algunos
himnos libertarios. Emiliénne y Colette estuvieron presentes en la comida, igual que
estuvieron presentes en todos los actos.
Ni sensiblería ni culto a la personalidad
Ya hemos dejado antes clara nuestra postura sobre el
tema. Para nosotros, lo importante es recoger y asumir la amplísima experiencia de los
grupos de afinidad anarquistas. Lo importante, para nosotros, es que quede claro que sólo
mediante la actuación de estos grupos, la CNT puede ser una organización an arcosindic
alista y no sólo un sindicato. Claro que los sindicatos catalanes no se pronunciaron
sobre los actos de la «Semana Confederal Durruti». Pero creemos que si hubiera habido
interés, se habrían pronunciado.
El verdadero pronunciamiento vino dado por la ausencia de la organización en los trabajos
previos a la celebración de los actos. Se «pegaron» muy pocos carteles y la
organización en Cataluña tiene ahora unos 100.000 afiliados. ¿Que pasé? La «Semana
Confederal Durruti» ha servido para que los compañeros con una militancia más antigua,
los «viejos», se hayan vuelto a encontrar, para que tomaran contactos y se hicieran
firmes propósitos de trabajar a fondo en los actuales sindicatos cenetistas. Se han
comprometido a repetir la «Semana Confederal» en los próximos años.
El tan citado locutor de la emisora libertaria del frente de Aragón dijo también: «Si
algo nos ha dado fuerza revolucionaria, si algo nos ha dado savia y capacidad, ha sido
nuestra honradez y nuestros principios. Actualmente, cuando los trabajadores se sienten
engañados y traicionados por la actuación de los partidos polílicos, sólo la CNT puede
marcar una salida, una línea, con nuestra honradez y nuestros principios». Honradez y
principios que -decimos nosotros- ojalá no sean puestos en duda ante los derroteros que
está tomando la organización en Catalunya.
Punto final
Por último, es preciso denunciar el excesivo
protagonismo de algunos viejos militantes, protagonismo que dejó latente en muchos
momentos la sensación -completamente real- de que había estado a punto de producirse un
enfrentamiento. Es lamentable que algunos compañeros, sólo por tener la edad que tienen,
crean que el anarcosindicalismo son ellos. En el acto de clausura, algunos intentos de
discusión abierta fueron cortados desde la mesa con total autoritarismo.
Los más jóvenes, por su lado, reaccionaban desde el estupor hasta la incomprensión más
total. Evidentemente, y por desgracia, en algunos -demasiados- momentos, el lenguaje
utilizado estaba totalmente fuera de lugar. No sólo fueron viejos los oradores, sino
también viejas muchas de las ideas expuestas. Y una cosa que es preciso no olvidar: el
anarcosindicalismo no son sólo cuatro amiguetes de la guerra. Somos más, muchos más.
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