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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS |
| Año 1 Núm. 4 Febrero-marzo 1978 |
La casa de campo |
| La Casa de Campo
nació con Felipe II que en 1562 quiso crear un bosque junto a Madrid, para lo que
adquirió la Casa de Campo de los Vargas. Con ésta y otras compras sucesivas, que
aumentaron su extensión, se formó el Bosque Real, utilizado por los monarcas españoles
como lugar de esparcimiento. En 1931, la República, según un decreto de 22 de abril cede
a «todo el pueblo de Madrid, que no dispone de bosques, parques y jardines
proporcionalmente a su densidad de población», la totalidad de los terrenos de la casa
de Campo. Hay que resaltar que la población de Madrid era de 1.000.000 de habitantes.
Desgraciadamente para la ciudad, esta situación variaría después de la guerra civil. En
la actualidad son diversas las concesiones que merman un 20% de las 1.747 Ha. totales del
único P. Natural abierto al público, que posee la ciudad, y con un índice de afluencia
importante. La citadas concesiones son: La Feria del Campo, Albergue Juvenil, Suburbano,
Parque de Atracciones y Zoológico de rentabilidad escasa, y el Club de Campo con tasas
privativas, ocupando así la cabeza de la infracción a la ley que cedía la Casa de Campo
«a todo el pueblo de Madrid». Y es necesario añadir el hecho negativo de la tala de
árboles, al ubicar estas instalaciones. Coordinadora para la defensa de la Casa de Campo La Coordinadora, compuesta por asociaciones de vecinos, grupos ecologistas, entidades ciudadanas, etc., realiza un estudiuo sobre el estado de conservación de la Casa de Campo, cuyos resultados definitivos, así como las alternativas deducidas, publicaremos en otro número. Esta coordinadora se opone a los proyectos municipales para el parque, que proveen la instalación de nuevas concesiones privadas, que especularían con el terreno y acabarían con la existencia de este Parque Natural -ya muy degradadopor la incidencia negativa de los visitantes, que como ya hemos citado en el Monte del Pardo, deterioran el estado del manto vegetal, y acumulan los desperdicios en las zonas naturales del parque, todo ello unido al deficiente acondicionamiento e interés del ayuntamiento. Posibles alternativas para la conservación de la Casa de Campo Acotar las zonas de chaparros para facilitar su desarrollo. Utilizar áreas específicas para experimentaciones ecológicas. Servicio de limpieza adecuado. Combatir las plagas de los árboles, concretamente la procesionaria sería sencillo y poco costoso. Disminución del tráfico de paso. Mejora de los transportes de acceso y creación de una red interna de autobuses, evitando la penetración a las zonas naturales del parque. Facilitación del acceso peatonal. Acondicionamiento para el mejor uso y provecho de los madrileños, pero respetando siempre la naturaleza intrínseca del parque, alejada de los proyectos de utilización municipales, pues el pueblo de Madrid necesita campo, la Casa de Campo. |