«Un nuevo proletariado está naciendo en la trastienda del gran
supermercado europeo. Un proletariado vivo, con caras y con ideas, que nada tiene que ver
con el de los manuales de militarismo ni con las masas que los marxistas tanto trasiegan,
como buenos panaderos científicos. Italia está viendo nacer en el corazón de este nuevo
lumpen -acosado por partidos, sindicatos y policías- un torrente libertario que todo lo
arrasa, incluido el término «libertario» mismo. Rechazo del mil¡tantismo,
reivindicación y profundización de la ilegalidad, recuperación colectiva de la acción
directa expropiadora, experiencia del PC como la nueva policía, son algunas de las bases
del movimento. De todo ello charlamos en Bicicleta con «Sandra» y «Roberto»,
compañeros de Bolonia, para los que el movimento no es una actividad más, sino la vida
misma.
¿Qué es el movimiento autónomo en Italia?
¡Uff ... ! En primer lugar, no le llames autónomo, para no confundirlo con ninguno de
los partidos o grupos que llevan la autonomía en el nombre. Tampoco libertario. No es de
estudiantes ni de obreros. Es un movimiento, el movimento, y vale.
Pero algo le caracterizará...
Sí, el rechazo de las prácticas separadas. Cada colectivo se plantea todo: la
educación, lo nuclear, la salud, el trabajo... Más que un colectivo de una escuela, una
fábrica o un barrio, son grupos de compañeros que no quieren identificarse como
escolares, trabajadores o vecinos, precisamente porque su objetivo es combatir la vida
separada. El movimento, cada grupo, lucha contra todo.
¿Alguna semejanza con los ateneos libertarios?
En España hemos visto en los ateneos que si tal día a tal hora hay una charla de tal
cosa, otro día otra cosa... Lo sexual, lo laboral... todo separado. Y no es eso. Además,
hoy en Italia se puede hablar de un movimento de masas, de cientos de miles de personas.
¿Se plantea el movimento alguna forma de cohesión, ideológica u organizativa?
No, la identidad ideológica y organizativa no se plantea. Cada dorriente reflexiona,
actúa. El movimento se hace en su práctica. Tiene referencias geográficas: Bolonia,
Estrasburgo, Francfort, para junio... Ten en cuenta además que es ahora cuando el
movimento está empezando.
¿Cómo nació?
Nació del rechazo al monopolio que los grupos políticos, y especialmente los de extrema
izquierda, ejercían sobre la palabra colectiva. Se rechaza la forma de organización y la
práctica de los grupos políticos, ya no hay que ser militante para intervenir. Así se
empieza a tener una práctica más bien libertaria, basada en la acción direca, la
pratica de bisogno que decimos allá. Partir de las necesidades, satisfacerlas
inmediatamente. En Italia se ha hecho una crítica muy dura del militantismo como forma de
trabajo alienado. La lucha no es ya una actividad militante, sino una forma de hacer
frente cada día a la realidad circundante, hasta en sus más pequeños detalles. Luchar
no es un deber, sino una manera de estar, una necesidad del proletariado.
Siendo estos planteamientos tan próximos a los anarquistas, ¿no han hecho éstos
nada por aportar sus formulaciones?
El movimento rechaza cualquier cosa que viene de fuera de él mismo. Cualquier grupo
anarquista que se presente con su órgano de expresión, su estructura, su identidad
propia, será rechazado. Las teorizaciones que necesite el movimento vendrán del interior
del movimento y dentro de él estamos muchos anarquistas. Es cierto que un grupo
anarquista que se presenta como conciencia separada, como vanguardia -cosa mucho más
habitual de lo que los propios grupos anarquistas creen-, siempre es mejor aceptado que un
grupo marxista- leninista, pero tampoco se le admite como tal. En la Italia de hoy el
movimento es mucho más fuerte e importante que cualquier grupo, anarquista o marxista; de
él nacerá una teoría, que sin duda será libertaria, pero nacerá de su historia, no de
las de aquéllos. Creo que eso es lo genuinamente libertario.
Desde esta perspectiva, ¿cómo veis los intentos de reconstruir la central
anarcosindicalista histórica, la USI?
A lo que acabamos de decir debes añadir que el anarquismo no permanece en la memoria de
clase. El año 1921, con la llegada del fascismo, abrió una falla irrecuperable. No
creemos que la USI tenga ningún futuro. El sindicalismo se ha mostrado claramente como un
instrumento más de la Administración. La misma CNT de aquí nos parece que no pasa de
ser un sindicato.
el nuevo lumpen
Volvamos a Italia. Hablabais del
proletariado. ¿Hasta qué punto mantiene el movimento esta categoría?
Bueno, la clase obrera la está aboliendo el C a p i t a 1 mismo. Las fábricas
no sólo tienden a dispersar sus diferentes secciones por toda terrupción del trabajo,
sino que llevan la producción al seno mismo de la vida famila geografía, evitando así
las g r a n d e s concentraciones obreras y dificultando la Inliar e individual. Se trata
del lavoro nero, el trabajo a domicilio, etc. Hoy el número de los que trabajan a
domicilio (ropas, calzado, piel, piezas mecánicas ... ) ha superado al sector
metalúrgico, la mayor categoría obrera tradicional en Italia. Son mujeres y jóvenes en
su mayoría, y también obreros fabriles que completan en casa las liras que les faltan
para llegar a fin de mes. Todos ellos están desconectados entre sí, pues las fábricas
se limitan a pasar a recoger las piezas hechas fuera de ellas y tienden a convertirse en
meros almacenes. Se pagan cantidades de miseria, se prescinde del trabajador cuando se
quiere, se impone el destajo, no se paga seguridad social... También prolifera el llamado
trabajo «a horario reducido», tres horas diarias, dos días a la semana, etc.
¿Puede haber influido esta, por así decirlo, pérdida de identidad de clase en
el nacimiento del movimiento?
Evidentemente. Los sindicatos no consideran trabajadores a toda esta gente, que se ha
visto obligada a defenderse fuera de ellos y en contra de ellos; defensa que -como su
mismo trabajo- está mucho más cerca de su vida cotidiana.
¿Podría hablarse de un frente de lucha entre los trabajadores sindicados y el
resto de la clase?
Sí, en cierta medida. Aunque los sindicatos tienen cada vez menos audiencia. La gente
cotiza y, si hay que hacer una huelga, la hace, pero no por espíritu de lucha, sino por
mera moralidad; no se compromete en nada. Para los obreros los sindicatos sólo tienen una
función administrativa, asistencial. A través de ellos, el PCI ejerce el control social,
tanto dentro como fuera de la fábrica. Pero no sólo el PCI y las burocracias sindicales
tienen una función policial, ésta se extiende a toda la oligarquía del trabajo
sindicada.
Lo del PC se entiende en la medida en que forma parte de esa nueva clase dominante
que es la burocracia ascendente, pero ¿cómo explicáis esa actitud policíaca en los
trabajadores corrientes?
No son tan corrientes, suelen ser obreros que tienen tareas de control sobre el trabajo de
los demás. Tienen un puesto fijo y un poder que defender, pero no defienden más que su
miseria. Todo ello es posible gracias a la ideología del trabajo y de la producción que
tanto fomentan el PC y los sindicatos.
¿Consideráis el trabajo asociado como una alternativa?
En las cooperativas el trabajador es dueño de su trabajo... teóricamente. De hecho, su
estructura y organización jerárquica es la misma que en las demás empresas. Son una
forma de capitalismo colectivo. En Italia forman un conglomerado comparable a la Fiat,
pero obedientes al sindicato (hay tres, pero en realidad son uno) y al PCI. En algunas
regiones, como Emilia Romagna, acaparan sectores enteros como la construcción, la
agricultura o los supermercados.
¿No apoyan ninguna forma de lucha, paros o huelgas?
En Italia las huelgas son reaccionarias, muchos colectivos de fábrica las han boicoteado.
Todas las habidas últimamente han sido convocatorias de solidaridad con el régimen:
protesta por la muerte de un policía, petición de inversiones, contra la violencia,
contra el paro (convocadas éstas precisamente por quienes son sus causantes), etc.
profundizar la ilegalidad
¿Qué tipos de lucha son entonces
los que practica el movimento?
Formas de lucha directa; pequeñas luchas cotidianas que todo el mundo puede asumir, a las
que se les da una dimensión política, colectiva. Por ejemplo, los índices de absentismo
laboral son enormes, llegando en algunas fábricas hasta el 20 por 100. Puede ser un
rechazo individual, pero también hay colectivos que lo organizan. Muchos médicos dan con
toda facilidad un certificado, hay como un pacto implícito. También abundan las
autorreducciones de los ritmos de trabajo y los pequeños sabotajes, individuales u
organizados a nivel de sección.
Pero donde más se ataca al trabajo es al final de la cadena, con la reapropiación de la
riqueza producida. Estas prácticas están ahora comenzando, pues los grupos izquierdistas
que antes controlaban el movimento las tenían prohibidas con toda su ideología
obrerista; los obreros eran todos iguales, era la clase, los del mono. Una vez librados de
estos grupos, es ahora cuando estas acciones empiezan a extenderse, a veces
individualmente y otras colectivamente, pero siempre son acciones vivas v no de
militancia.
Por ejemplo, sistemáticamente no se paga en autobuses, trenes, etcétera. Hay muchas
formas de hacerlo: desde sabotear las máquinas que hacen los billetes hasta colarse, por
las buenas o enfrentándose a los empleados. Algunas manifestaciones, cuando terminan, en
vez de disolverse se dedican a arrasar cientos de máquinas de billetes. 0 como hicimos
cuando el encuentro de Bolonia, que se falsificaron centenares de billetes para facilitar
el desplazamiento de los compañeros más alejados~ También hemos fabricado la llave que
abre todos los teléfonos de cabina de Italia. Otras veces la autorreducción sólo puede
ser colectiva, como las que se efectúan con la luz, agua, teléfono o gas. Exige que la
asamblea de todo un barrio decida conjuntamente la cuota a pagar.
El asalto colectivo de grandes almacenes, en cambio, hoy se ha convertido en una lucha
casi militar; sólo se hace en grandes ciudades. Todo el territorio está ya militarizado
por las bandas armadas del Estado o las privadas.
¿...?
Sí, en Italia hay un policía para cada ocasión. Los de tráfico ahora se ocupan
también del orden público, y en algunos sitios hasta llevan ametralladoras. La policía
privada está en bancos, supermercados.... los puedes alquilar tú mismo. Al menos llevan
uniforme, porque más peligrosos son los vigilantes nocturnos, militantes del PC que,
vestidos normales y con pistola, en Bolonia, por ejemplo, se ofrecen como ciudadanos
voluntarios para vigilar la ciudad y mantener el orden. Además están los carabinieri
y... muchos más.
Por eso muchas acciones, por elementales que parezcan, hay que defenderlas con armas. No
por ello dejan de existir prácticas de reapropiación no armadas, como los pequeños
robos, que también ahora tienden a hacerse en grupos de tres o cuatro para defenderse. En
resumen, se intenta profundizar la ¡legalidad en lugar de pretender ampliar la legalidad.
Como ocurre con las autorreducciones en los restaurantes (comer e irse sin pagar, vamos),
que es algo que se ha hecho siempre, pero que hoy se toma como una forma de ilegalidad a
desarrollar. Otras acciones de este tipo están ahora en preparación.
Como por ejemplo...
Antes de darles publicidad es mejor que adquieran una amplia difusión práctica en el
seno del movimento. Como se trata de «delitos» comunes sístematizados, en cuanto puedan
calificarlos de «políticos» te pegan más. Tenemos que ser nosotros quienes elijamos
los momentos de los enfrentamientos, evitar que puedan ser prevenidos ...no ya sólo por
la policía convencional, sino por la nueva policía: el PCI. Esto no es una valoración,
sino un hecho. Sus ficheros son más amplios y más elaborados que los de la propia
policía, sobre todo en las ciudades y regiones donde la administración es suya; el PC es
el principal responsable de la mayor parte de los presos políticos de Italia,
especialmente después de los sucesos de Bolonia, donde nuestras manifestaciones pueden
pasar por delante de la sede de la DC pero no por la suya. Cantidad de compañeros han
caído gracias a las fotos y testimonios falsos aportados por el PC. No, no conviene dar
pistas.
las Brigadas Rojas: de Estado a Estado
¿Cómo valoráis las acciones de
las Brigadas Rojas y, en particular, el secuestro del líder democristiano Aldo Moro?
Las B. R. surgieron en las grandes ciudades del norte como «colectivos
metropolitanos» cuya práctica violenta estaba muy pegada a las luchas en las fábricas.
Contribuyeron mucho al nacimiento del movimento anticipando comportamientos hoy muy
extendidos. Pero la lógica de la clandestinidad les ha llevado a ser una organización
separada del mo~ vimiento de masas, un partido marxista-leninista, seguramente el único
ortodoxo y coherente que hay ahora en Italia. Actúan como un partido: sus acciones se
encaminan principalmente a fortalecer el partido por encima de lo que sea; al movimento lo
ven instrumentalmente, como un lugar donde pescar sus cuadros. Su objetivo es un Estado
contrapuesto al actual, réplica de él: su partido es su Estado; «golpear al corazón
del Estado,, (del otro Estado), su consigna; emplear sus mismos métodos, su arma. Se
trata de una guerra entre Estados.
El PC nunca ha sido tocado por las B. R., pues lo consideran un partido de izquierda, y
definen a la DC como enemigo principal. Así, con el secuestro de Moro han conseguido su
objetivo político. Han conseguido un gran prestigio, pero sobre todo han conseguido crear
las condiciones objetivas para que se estrechen los márgenes de actuación de la lucha de
masas, de modo que para muchos compañeros pasar a la clandestinidad se va perfilando como
única alternativa.
¿En qué se diferencia la violencia armada de las B. R. de la empleada por el
movimento?
El movimento emplea diferentes niveles de violencia que, lejos de entorpecer la acción de
masas, incitan la participación popular y la abren camino. Un primer nivel es el de
defensa de las manifestaciones, que en la Italia de hoy ya no pueden hacerse sin que los
manifestantes se armen para repeler las agresiones de la policía. Defender las prácticas
¡legales y la ilegalidad de masas requiere un segundo nivel de lucha armada. Otro nivel
sería el ataque a personas especialmente represivas; no a los «grandes personajes» de
la vida nacional, que movilizan tras ellos todo el aparto represivo, sino a los pequeños
personajes que materializan la represión del Estado en la vida local, gente tangible, a
la que se sufre día a día. Incendiarle la casa o destrozarle el coche a un director de
escuela, a un empresario local, a un comerciante abusivo, a un policía conocido o a un
médico inmoral es más eficaz, más ejemplar, y lo puede asumir cual quiera. Atacar a
Moro no es acción directa, sí lo es atacar a personas con las que se tiene un contacto
directo. El proceso a Moro es ridículo; juzgarlo, evidencia el afán de las B. R. por
remedar al Estado burgués.
¿Y qué repercusión pueden tener este tipo de acciones en el movimento?
El Estado está sabiendo utilizar el secuestro. Se ha detenido a cantidad de compañeros,
se han registrado miles de pisos... Es evidente que la represión actual no va a
golpearles a ellos, que están bien organizados y tienen mucho dinero, sino al movimento.
En estos últimos días no ha habido acciones de éste, pues se ha creado una situación
en la que o te metes en las B. R. o te tienes que ir a casa, y las B. R. saben bien cómo
captar a la gente. El Estado en realidad se mueve ahora mucho más a gusto; le es más
fácil luchar contra las B. R. (los Estados se reconocen entre sí) que hacer frente a la
enorme variedad de prácticas desparramadas por todo el país que desarrolla el movimento.
Para terminar, perdonadme una curiosidad: el fruto de las expropiaciones del
movimento ¿a qué se dedica? ¿a financiarlo o a irse de vinos?
A las dos cosas. No están regañadas ¿no?
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