Difícil unidad obrera
«La madurez de la clase traba¡ dora
que ha asumido, sin estridencias, el peso correspondiente de la crisis económica...
contrasta con el indomable protagonismo de ciertos grupúsculos sindicales que gustan de
ir contracorriente... (y) que, puestos a rizar el rizo de la originalidad, se descuelgan
por libre a la hora de celebrar la fiesta de todos los trabajadores.»
Diego de Losada, El Socialista, 30-1V-78.
Los partidos convirtieron las manifestaciones del Primero de Mayo en procesiones
legales por toda la geografía ibérica, más para desahogo de los militantes que como
demostración de fuerza. Aunque muchos fueran manipulados en apoyo de maniobras
parlamentarias, y las divisiones por ello fueran profundas, la presencia de millones de
trabajadores en la calle no dejó de asustar a la burguesÍa, entre otras razones, porque
muchos de ellos (singularmente los cenetistas) no mostraron ni pizca de respeto por la
legalidad vigente. Hechos como los de Valladolid tranquilizan a esa burguesía y recuerdan
a quien lo haya olvidado que tal legalidad sigue apoyada en el aparato estatal de la
Dictadura.
situaciones diversas
Las informaciones que nos llegan dan idea de muy
diferentes formas de organizar el Lo de Mayo, ante el intento provocador de UGT y CCOO de
celebrarlo en exclusiva.
Hubo muchos lugares donde los anarcosindicalistas, a pesar de todo, marcharon o
confluyeron unitariamente con los afiliados a otras centrales o, al menos, con aquellas
opuestas al Pacto. Así, en Tenerife, en Zaragoza, en Sevilla, en Gerona, en Asturias, en
toda Galicia, muchos miles de trabajadores gritaron: «Abajo el Pacto de la Moncloa.» En
Murcia y Granada se gritó: «Presos a la calle», y bajo banderas ácratas resonó un
clamor contra el paro. En Valencia, todas las centrales confluyeron por diversos puentes a
la Alameda. La columna cenetista, recibida con aplausos y vivas a la unidad, llegó por el
puente de la Exposición, y en ambiente de armonía realizó su propio mitin paralelo.
En cambio, en multitud de ciudades y pueblos, de Málaga a Bilbao, la CNT convocó con sus
banderas separadas frente a las sindicales del Pacto, del electoralismo y de los
«servicios de orden» (que en general funcionaron con tanta o más eficacia que la
Policía; en Valencia hirieron a un joven republicano). Aparte de las manifestaciones de
Madrid, Barcelona, Logroño y Valladolid, que merecen párrafo aparte, se registraron
enfrentamientos en Euskadi de los grupos ácratas y «abertzales» con la nueva policía
del PNV, avudada en Pamplona por la brutalidad de la policía de siempre. En Ubrique
(Cádiz) varios jóvenes cenetistas fueron detenidos por la Guardia Civil.
Logroño: acción directa
Tras la asamblea confederal convocada por la mañana
en la playa del Ebro y una comida de hermandad, 40 militantes ocuparon a las 2,30 del
mediodía los antiguos locales confederales que la Dictadura militar expropió desde 1937.
La bandera confederal ondea al exterior después de cuarenta y un años. Llega la
policía, presiona y amenaza, pero la asamblea decide permanecer. Tras treinta horas de
ocupación, la directiva de la Cooperativa de Consumo que había comprado los locales al
Vertical acepta sentarse a negociar; finalmente, se llegó al acuerdo de que la CNT y la
cooperativa utilizarían conjuntamente los locales.
En un informe distribuido al pueblo obrero de Logroño, CNT informa: «La acción directa,
una vez más, ha demostrado que para conseguir las cosas no son necesarios ni legalismos
ni burocracias.»
Los cenetistas han comenzado a restaurar la sede confederal, que se encontraba en estado
de abandono: techos y tejados hundidos, fugas de agua, suciedad acumulada, etc.
Madrid: ¡presos fuera!
Convocada una manifestación legalizada en el
apartado barrio de Jauja, muy lejos de las céntricas concentraciones de las sindicales
políticas (minoritario SU por un lado, reformistas mayoritarios por otro), unas 10.000
personas acudieron a la llamada de la CNT y de la Federación de Ateneos: no facilitó las
cosas el precioso cartel que más parecía un jeroglífico americano, y, que además
muchos han debido poner en su casa, pues en demasiados barrios no se pegó ni uno. (Por
cierto, que también se vieron cenetistas entre los cientos de miles de obreros que
desfilaron por la Castellana a la misma hora encabezados por los parlamentarios de
izquierda.)
Sin servicios de orden que frenaran la marcha, la manifestación fue veloz y terminó una
hora antes de lo previsto. Las dos generaciones anarquistas, viejos confederales y
jóvenes ácratas, que tanto han pugnado últimamente en Madrid, se toleraron con la
alegría de gritar juntos al aire libre. Pancartas de todos los sindicatos, aplausos y
saludos desde los balcones en la marcha hacia los Carabancheles. Aunque el comunicado de
CNT quería un 1.0 de Mayo de lucha y no de fiesta, muchas actitudes y gritos eran
festivos, pero los «obreristas serios» acudieron ese día llenos de espíritu
libertario, y no hubo más enfrentamiento que al principio contra un grupo trotskista que
pretendía encabezar la manifestación.
Al llegar a la Plaza de Vista Alegre, donde terminaba el recorrido autorizado, y tras una
arenga de un veterano militante (al intentar hablar un joven «líder», hubo división de
opiniones y la gente pidió el cambio de tercio, que afortunadamente fue rápido), un
amplio sector de rnanifestantes marchó hacia la cárcel para expresar su solidaridad con
los compañeros libertarios encarcelados y su apoyo a la COPEL. Algunos viejos
consideraron (con esa neurosis que ve infiltrados por todas partes y que últimamente
reina en la CNT) que era una provocación seguir con banderas desplegadas, comprometiendo
a la organización. Muchos jóvenes «festivos» demostraron en cambio que el 1.0 de Mayo
sigue siendo un día de lucha.
Pese a las cargas policiales,el grupo llegó a las puertas de Carabanchel con banderas
negras y confederales, para gritar: «Primero de Mayo, presos fuera». Los gritos
resonaron hasta las galerías. Caballos y jeeps dispersaron y detuvieron al estilo
franquista, y hubo cócteles contra la poli. Los diez detenidos se multiplicaron con
redadas nocturnas posteriores. Sin demasiado apoyo de los comité confederales (sabido es
que algunos sindicatos han impuesto la disolución del Comité Pro-Presos en Madrid), se
ha logrado la libertad de estos compañeros, aunque en Carabanchel, Yeserías y otras
cárceles del país permanecen libertarios y otras muchas personas encarceladas en virtud
de leves de la Dictadura.
Barcelona: una comedia y una incoherencia
Las centrales reformistas y sus dueños, los partidos
parlamentarios, organizaron el Lo de Mayo en Barcelona una auténtica comedia: decenas de
miles de trabajadores fueron conducidos por hostiles barrios burgueses, congregados según
el estilo maduro y «responsable» del sindicalismo íntegrador de los países
«desarrollados» y encuadrados por unos servicios de orden cuasipolicíacos.
La CNT optó por un mitin en el campo de fútbol de La Guineueta, seguido de
manifestaciones por aquel barrio obrero. El mitin, sin embargo, fue un acto muy deslucido.
Convocado como acto contra la represión montada contra el movimiento libertario,
concebido como ocasión también de solidaridad con los numerosos sectores obreros en
lucha y también con los presos, lo cierto es que los oradores (salvo alguna honrosa
excepción), pero también los asistentes, estaban allí «por compromíso», «para
cumplir el trámite». Se corearon slogans con poquísima convicción, algunos de los
cuales (como «Comisiones amarillas») no diferenciaban entre líderes y trabajadores. Ni
los oradores conectaron con el público ni el público conectó con el 1.1 de Mayo, y se
perdió una ocasión magnífica para dar alternativas confederales frente a la crisis y
los conflictos actuales.
Los 4.000 cenetistas del mitin engrosaron hasta más de 12.000 personas en la
manifestación. Pero resultaba incoherente el ambiente festivo (eso sí, con banderas
negras y rojinegras) con las críticas a los demás por hacer del 1.- de Mayo una fiesta.
Escriben los compañeros: «Después de tanto criticar, resulta que la CNT hace lo mismo,
aunque lo haga por su cuenta. Si no se tiene capacidad para hacer un 1.0 de Mayo de lucha,
no se hace nada, y tan tranquilos. Lo que no se puede es 11 cumplir el trámite",
hacer el ridículo y colaborar en dar al Lo de Mayo ese tono de fiesta ordenada contra el
que siempre hemos luchado. Para ese viaje no hacían falta tantas alforjas ... »
Valladolid: nuevo golpe contra la CNT
La CNT solicitó un permiso para la celebración de
un mitin público el 1.0 de Mayo en la Plaza Circular. La autoridad lo denegó. El Comité
local decidió no desconvocarlo, pese a la prohibición.
La policía impidió el mitin, obligando a los miles de personas concentrados a que se
marcharan; cuando apenas quedaba gente en la plaza, un joven obrero se defendió arrojando
un cóctel molotov contra un coche de «sociales» que intentaba detenerle. No hubo
heridos, pero el compañero fue detenido. En los registros efectuados en su vivienda
encontraron algún arma; siguieron los registros de pisos y las detenciones
indiscriminadas; otro compañero, al intentar la policía detenerle en su casa, escapó al
parecer disparando. Al día siguiente son 20 los detenidos. Las acusaciones son de armas,
atracos a bancos, atentados contra autoridades... La prensa local y nacional publica las
noticias en primera plana, implicando a CNT en los hechos, sacando fotos con armas,
propaganda y banderas de CNT y de la Federación Anarquista, acusando ademas a los
detenidos de drogadictos, terroristas, delincuentes comunes...
¿Es casual que estos hechos ocurran precisamente cuando la CNT empezaba a consolidarse en
Valladolid, a influir en la clase trabajadora por su actitud ante las elecciones
sindicales (especialmente en la mayor empresa de la zona: ver pág. 12 de este mismo
número sobre las elecciones en FASA-Renault)?
Prueba de esa creciente ínfluencia, y del nivel de conciencia de clase de los
trabajadores de FASA, son los paros de una hora efectuados en algunas factorías,
exigiendo la libertad de los detenidos y que la empresa no despidiera a los compañeros,
así como los comunicados salidos de las asambleas en solidaridad con CNT en un momento
tan crítico.
Es precisamente ahora cuando llega este nuevo atentado a la organización por parte de la
policía y la prensa burguesa, para desprestigiar la e infundir miedo a los nuevos
militantes.
Respuesta solidaria confederal
La CNT saca inmediatamente un comunicado diciendo que
los sucesos estaban protagonizados por personas al margen de CNT, que no puede
responsabilizarse de lo que cada uno de sus militantes puedan hacer como individuos, y
denunciando, sobre todo, la falta de libertad de expresión a algunas organizaciones
obreras en el Lo de Mayo como una provocación del poder.
Por otra parte, la solidaridad antirrepresiva no debe ocultar el rechazo de los
confederales hacia algunos irresponsables que comprometen a sus compañeros. Muchos de los
detenidos han sido implicados sin saber nada, detenidos al llegar a sus casas después de
una excursión al monte, o incluso de viaje de novios. Aparte la desorganización interna,
durante los primeros días se cierra el local confederal.
Cierto es que algunos detenidos habían recibido amenazas de muerte de grupos fascistas
(los cuales agredieron a cenetistas en Valladolid hace dos meses, según informábamos en
el número 5 de BICI). Y cada uno es muy libre de tener los medios de defensa personal que
le convenga. Cierto es también que el ánimo de compañeros que llevaban más de un año
sin encontrar trabajo y en situación de subsistencia muy precaria, podían estar
desesperados. Pero tener en casa, conviviendo con otros, esos medios de defensa y
llevárselos a una manifestación, sin antes hacer desaparecer de la vivienda todo lo que
pueda comprometer, especialmente a otras personas ajenas a tales actos, resulta de una
ingenuidad que favorece la represión policial contra la CNT y el movimiento libertario.
La policía, naturalmente, ha aprovechado para cargar las tintas contra estos
trabajadores, acusándolos de delincuencia común y desprestigiando la imagen confederal.
En esto cumplen con su oficio, ahora bien, a los grupos fascistas, cuyas agresiones se
multiplican impunemente en esta ciudad, haciendo gala de sus armas, como quieren y cuando
quieren, ni se les detiene, ni mucho menos se les registra, es más, se les protege: y
eso, ya más que un oficio, revela el color político de una policía que sigue siendo la
de la Dictadura.
Ha habido reuniones confederales, decidiéndose apoyar a los detenidos, económica y
jurídicamente. Se hará una campaña de recogida de dinero para pasar ayuda todos los
meses a las familias de los detenidos, ya que algunos están casados y con hijos. También
se han unido varias asambleas de fábrica en esta campaña. Si queréis ayudarnos estamos
en: Comité Pro-Presos CNT, Calle Real de Burgos, 7, VALLADOLID.
Inicial - Índice |