Su última carta a
Bicicleta |
Estimados compañeros.
Acabo de leer buena parte de Bicicleta Y os felicito por el esfuerzo que representa, y el
aporte de informaciones los análisis que contiene. Así es, con esta originalidad y este
espíritu de síntesis como podemos hacer resurgir una CNT capaz de adaptarse a los
cambios de situaciones que se plantean y plantearán.
Hubo muchos errores cometidos en el pasado, y lo peor que pueda sucedernos es encerrarnos
en un tradicionalismo táctico más que retórico. Pero veo que mirais los problemas por
los cuales buscais caminos nuevos con visión amplia y tolerante, procurando aunar todas
las fuerzas libertarías, v evitando el verbalismo y la retórica huera.
Mis recursos económi ico-financie ros son escasos, no me permiten ayudaros como quisiera
(tengo 82 años) y llevar a cabo los trámites necesarios. Si me es posible estad seguros
que lo haré. Por otra parte, tenemos, en el grupo en que estoy, muchas dificultades en
mantener los Cahiers de la Civilisation Libertaire. Pero, en esta revista, vio dejé
nunca, y no dejaré de ocuparme de la situación española. Porque, por lo que es de
Francia...
Lamento no haberos conocido las dos veces que estuve en Madrid.
Y os saludo fraternalmente a todos,
Gastón Leval
París, 4 de diciembre de 1977
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Gaston Leval, cuyo nombre original era Pierre Piller, nació en el barrio obrero de Saint
Denis (París) en 1895. Hijo de un antiguo «comunero», a pesar de los años que le
separaban de la Comuna de París, Pierre Piller llevaba dentro un sentimiento fuertemente
marcado por la derrota de la Comuna.
En 1915 llega a Barcelona huyendo de la 1 Guerra Mundial, ya que para el joven anarquista
Pierre era inconcebible participar en ella. No había guerras buenas o malas, sino
guerras; guerras al servicio de los imperialismos capitalistas cuyas consecuencias paga
siempre el mundo del trabajo.
En Barcelona entra inmediatamente en contacto con un grupo de refugiados franceses, de los
que no tardaría en separarse, pues la mayoría se dedicó a traficar con mate riales
destinados a la guerra, y esto él no podía aceptarlo.
Poco a poco va ganándose la confianza de sus compañeros españoles, habla y escribe
correctamente el castellano. Durante las persecuciones desencadenadas contra el movimiento
libertario, que llevaban a miles de ellos a parar a las cárceles, Pierre aprovecha sus
estancias en ellas para leer a los clásicos. Sintiendo una especial inclinación hacia
los poetas, aprenderá de memoria centenares de poemas que en situaciones difíciles le
servirán de refugio
Ya con el seudónimo de Gaston Leval, la Federación de Grupos Anarquistas de Barcelona le
nombra en 1921 delegado adjunto a la delegación de la CNT que debía tomar parte en el
Congreso Constitutivo de la Internacional Sindical Roja de Moscú. Leval entra allí en
contacto con Victor Serge y M. Bodi, informándole el primero detalladamente sobre la
situación real y el alcance de la Revolución, Con estos informes, y otros que le
facilitarían Voline, Ernma Goldman y A. Berkman sobre los anarquistas encarcelados o
deportados en algún Gulag improvisado, Leval -demasiado lúcido para hacerse la menor
ilusión acerca de la verdadera naturaleza de la Revolución -pondrá todo su esfuerzo en
convencer a otras delegaciones para tomar una postura ante los encarcelamientos de
anarquistas y socialistas. Por fin consigue que algunas formulen una serie de preguntas al
Congreso. Boukharine, exasperado por la impertinencia, ordena a la Guardia Roja que
proteja la tribuna de los ataques de «sindicalistas anarquizantes» que habían tenido la
audacia de pedir cuentas a los «representantes de los trabajadores soviéticos». A pesar
de las amenazas de Boukharine, se formó un gran tumulto que, lejos de intimidar a Leval,
le movió a invadir junto con un grupo la tribuna del Congreso, obligando a retirarse a la
Guardia Roja.
De regreso a España a finales de 1921, ejerce de maestro en una escuela racionalista de
La Coruña. Efímera tranquilidad, pues, con la llegada de la dictadura de Primo de
Rivera, la escuela será clausurada. Leval se desplaza a Asturias y esta vez ejerce de
fotógrafo ambulante. Allí mantiene estrecha relación con Blanco, Avelino González,
Pedro Sierra y, sobre todo, con Quintanilla, a quien considera un poco su maestro.
Desmoralizado y abatido por la miseria, marcha en 1924 a la Argentina. efectuando el viaje
en la cala de un buque, sin pasaporte ni billete. También aquella tierra le reserva
sorpresas, en ella morirá su primera hija por falta de asistencia médica. Son unos años
que aprovecha para leer estudiar, mandando constantemente a España artículos y libros
bajo los nombres de Josep Venutti, Benito Gómez, Silvio Agreste y Gaston Leva¡.
Al estallar la guerra civil Leval se procura un pasaporte falso y desembarca en Gibraltar
a mediados de 1937. A los pocos meses llega a la conclusión de que todo está perdido y
en adelante su obsesión será salvar para la posteridad la obra constructiva de la
Revolución: las colectividades libertarias.
De regreso a Francia es encarcelado por ser prófugo de la primera guerra. Consigue
evadirse, aprovechando el desconcierto creado por un bombardeo alemán, y vivir
clandestinamente hasta los años cincuenta. Perseguido, y a punto de ser detenido, se
refugia en Bélgica hasta que le alcanza la amnistía en 1952. En octubre de 1955 funda
los «Cuadernos del Socialismo Libertario», que siguen publicándose en la actualidad y
suponen un esfuerzo constante en la divulgación de las ideas libertarias.
Para Leval los medios y los fines eran inseparables. Pro, fundamente ético, como todos
nuestros pensadores, dedicó numerosos trabajos al estudio del tema. Entre sus
numerosísimas obras destacan Las colectividades libertarias, El Estado en la Historia,
Práctica del socialismo libertario, Elementos de ética, El pensamiento constructivo de
Bakunin, La falacia del marxismo La civilización libertaria (inédito),... Con su muerte
se marcha una de las grandes personalidades del anarquismo social.
FLORENTINO IGLESIAS
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