De
la vida cotidiana en lábricas y tajos llega una inmensa sensación de cansancio: tantos
años de luchas para esto. De las reglamentaciones del franquismo a los convenios-marco de
la eurodemocracia, el cambio se, reduce a un adecentamiento de la cárcel que aprisiona a
quien vive de su salario. Ahora puede elegir a sus guardianes, ¡pero ay de quien ponga en
cuestión la existenci . a misma de tanto penal, de tanto trabajo forzado y asalariado,
recurriendo a la acción directa! Las iras de las centrales sindicales y de los diarios
liberales caerán sobre su cabeza.
Las vibrantes decisiones de huelga de la primavera, las concentraciones asamblearias, se
fueron evaporando al sol de la democracia parlamentaria. Delegados y centrales acabaron
negociando simplemente más pesetas. Las plataformas se alejaron de las reivindicaciones
sentidas en los distintos ramos. Donde ayer había huelga y entu$iasmo, hoy se hacen
resignadamente horas extra.
El pequeño metal, de Sevilla a Vizcaya, de Barcelona a Santander, vivió horas tensas y
acabó entrando por el aro, no sin recibir palos de los todavía grises y pronto marrones.
La siderurgia de Sagunto y los ya cuatro meses de conflicto en los astilleros de Vigo
conmovieron solidariamente a valencianos y gallegos contra una gran patronal despiadada.
Los empresarios fueron más hábiles en químicas, hostelería (con negociación nacional
ante sindicales pactistas) o incluso en la construcción de Cádiz, Sevilla o Badajoz,
donde supieron firmar acuerdos en el momento adecuado del cansancio obrero.
El transporte sigue tenso, tras los conflictos portuarios canarios, baleares y
barcelonés, los autobuses de Gijón, o el nuevo conflicto de gasolineras. Otros servicios
como sanidad, recogida de basuras (el Ejército actuó de esquirol en Cádiz), o la
administración (paros coordinados en dieciocho provincias por una coordinadora estatal de
TAP frente a un Gobierno que se niega a oír a sus funcionarios) tuvieron sus horas de
lucha. El verano aplazó la protesta del frente de la enseñanza contra los últimos
proyectos gubernamentales.
Mineros del Bierzo leonés, panaderos vasco-navarros o metalúrgicos de Dimetal en el
polígono madrileño de Torrejón, sentadas de los trabajadores de Garza (empresa de
calefacciones
donde se llevan meses sin cobrar mientras los directivos rechazan pedidos porque quieren
reducir plantilla, y el Ministerio sólo ofrece carnet de paro, y los bancos niegan
créditos: otra más en el chaparrón de la crisis capitalista) en las carreteras de
acceso a Madrid.... las reivindicaciones pendientes llenan ya el cesto de los papeles
sindicales, son silenciadas por la prensa y la burocracia, se nos vienen una tras otra
haciéndonos lamentar que BICICLETA no sea ya semanal para poder comunicar puntual y
eficazmente las necesidades de información y acción solidaria.
contra los convenios peseteros
¿Cuántos convenios se han firmado ignorando las
necesidades reales de los trabajadores, imponiendo tablas de rendimiento a satisfacción
de la patronal, aumentando las divisiones y diferencias salariales entre categorías y
sectores? ¡Qué gran invento del capital son los convenios, que compartimentan a los
trabajadores, parcelan sus luchas y permiten a las empresas prever sus embestidas
reivindicativas, torearlas y mantener los márgenes de explotación!
Las reivindicaciones sociales quedaron marginadas en la negociación, resuelta por simples
aumentos salariales, que las empresas enjugarán aumentando precios. Pero esas
reivindicaciones son los únicos avances que res¡= ten a la inflación, que plantan cara
la estructura clasista de la sociedad.
CONSTRUCCION (órgano del sindicato, cenetista
barcelonés del ramo) planteaba en su núm. 13 (abril-mayo):
«Debemos plantearnos en cada lucha las verdaderas reivindicaciones de la clase obrera,
esas reivindicaciones que están siempre en las plataformas para hacer bonito y que nunca
se consiguen; lo económico (mientras exista explotación) es importante pero no
primordial, lo realmente importante son las conquistas sociales (pues éstas quedan) y la
elevación de la conciencia de clase que toda lucha social lleva consigo, el avanzar
aunque se pierda es mucho más importante en la práctica anarcosindicalista que todo el
dinero que se pueda conseguir en una determinada huelga económica.»
En otro documento del mismo Sindicato publicado durante la reciente lucha por el convenio,
se señalaba:
«Quizás una de las lecciones más importantes de esta situación sea el comprobar que
todos los ramos que han estado en conflicto (transportes, gráficas, metal, hostelería,
químicas, construcción, textil, etc.) tenían en sus plataformas reivindicaciones
comunes, como las 40 horas a la semana, un salario que en todos los casos estaba por
encima de lo establecido por el Pacto, la jubilación, la lucha contra el paro como lacra
social impulsada por el capital... Sin embargo, y a diferencia de los patronos que se
presentan unidos, nosotros cuando acabábamos unos, empezábamos otros, actuando como si
nuestros problemas fueran diferentes y respetando el marco de los convenios... Pensamos
que debería abrirse un proceso de discusión en obras, fábricas y en todos los puestos
de trabajo cara a que, si nuestras necesidades son comunes, sea conjunta también nuestra
lucha.»
solidarios o solitarios
¿Coordinar luchas locales de base? ¿Conjuntar
reivindicaciones sectoriales a escala de todo el país? ¿por dónde empezar? La polémica
es vieja en organizaciones históricas como UGT y CNT, y sigue viva. Ambos frentes se
necesitan.
Por ejemplo, en hostelería, frente a la pretensión de las centrales reformistas de
negociar un convenio estatal a espaldas de las asambleas de base, el bimensual OLMO,
órgano del S. Gastronómico (nombre de histórica solera confederal) de la CNT madrileña
(calle Olmo 14), convoca a una inmediata Asamblea nacional de sindicatos de Hostelería
que se realizará en Madrid para proponer una alternativa global a las luchas
provinciales.
De otra parte, la coordinadora de empresas en crisis de la provincia de Madrid, que
coordina ya a unos 5.000 trabajadores, prepara un festival veraniego en apoyo a estos
compañeros en difícil situación económica.
Solidaridad local entre ramos y empresas, coordinación sindical en federaciones de
industria, son las dos dimensiones de la autoorganización obrera.
contra el paro y la marginación
La tercera dimensión, la que tiende a superar la
condición de asalariado incorporando un proyecto social diferente, es la que se siente
solidaria con todos los marginados y oprimidos y no se limita al «obrerismo». Claro que
esa solidaridad empieza justamente con los compañeros en paro o en situación de
rninusvalidez. Que a st, vez están empezando a tomar iniciativas por su cuenta. Porque
sólo se ayuda al que se ayuda a sí mismo.
En junio, once disminuidos físicos y seis trabajadores en paro pusieron en marcha en
Vizcaya la primera cooperativa mixta de minusválidos y parados de este país. Los socios
fundadores son todos oficiales de primera, capaces de reparar radios, televisores,
electrodomésticos, o de realizar obras de albañilería, fontanería, carpintería,
empapelado y enmoquetado. Como no encontraban trabajo, han empezado a ofrecerlo
directamente en los barrios, y además preparan cursillos de especialización para futuros
socios juveniles, una vez se haya consolidado este verano la cooperativa.
El mismo mensaje de unión paradosminusválidos nos llega de la Asamblea de parados; nueve
barrios de Barcelona, «Las asambleas de parados de Barcelona y nueve barrios exigimos del
Ayuntamiento Y organismos oficiales que todos los trabajos a realizar por éstos, como son
mejoras para los barrios, RAMPAS PARA MINUSVALIDOS, escuelas, limpieza de fachadas,
etcétera, sean hechos por los parados». En la octavilla repartida por Barcelona en junio
exigen también «el control de las demandas de trabajo que se efectúan por medio de las
oficinas de empleo».
Otro sector que no se resigna a la marginación laboral es el de los ciegos, reunidos en
asamblea nacional el 4 de junio en el colegio madrileño de La Paloma, para reivindicar
una relación laboral como la de los demás trabajadores, frente a los jefes militares
franquistas que controlan la ONCE (y que han clausurado locales como los de Cádiz, cuando
los ciegos se negaron a vender el cupón, actividad a la que se les quiere marginar). Son
trabajadores ciegos, no esclavos de ningún sátrapa.
Reseñaremos también las movilizaciones populares contra el paro registradas
especialmente en el campo andaluz y extremeño a fines de junio, en que al menos en parte
se logró superar los enfrentamientos entre sindicales que tanto vienen frenando las
luchas.
las trampas de la crisis
Nos escriben compañeros de la federación local
cenetista de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona), calle san Joaquín, 132, desmintiendo
el carácter autogestionario de la experiencia de la fábrica textil Eurostil, puesto que
los trabajadores, después de meses de auto-explotación, fueron convencidos por partidos
como LCR y MCL (que militan en CCOO) y PTÉ (CSUT) para limitar la ocupación y
producción, e intentar forzar al INI a hacerse cargo de la empresa, rechazando la
propuesta autogestionaria de los compañeros cenetistas, minoritarios en la factoría. El
resultado ha sido nulo, la empresa acabó por cerrar y sus empleados están ahora
con carnet de paro.
Sabemos de muchos compañeros que intentan romper el círculo de la crisis intentando
experiencias que no sean de auto-explotación, sino realmente autogestionarias,
transformadoras de sus vidas, desde mineros manchegos y sevillanos, hasta campesinos
aragoneses y extremeños, De estas y otras experiencias de colectividades agrícolas y de
la nueva situación del cooperativismo en España, junto con las experiencias directas que
nos querais contar, vamos a sacar un amplio informe sobre esta alternativa obrera y
campesina que es la autogestión a la actual crisis capitalista. Esperamos vuestras
noticias.
imaginación directa
Una de las condiciones de la acción directa es echarle imaginación.
Creatividad original fue la que demostraron el millar de trbajadores de las dos factorías
vizcaínas de Firestone, que el 6 de junio se concentraron ante las ventanillas del Banco
de Bilbao y formaron colas para abrir cuentas con 100 pesetas, que muchos llevaban en
calderilla, y luego rellenar impresos para cobrar y después volver a ingresar cantidades
de 5 o 10 pesetas en las cuentas que acababan de abrir. Y así toda la mañana. Claro,
paralizaron el banco, al que consideran responsable de la crisis de esta multinacional
emparentada con la oligarquía bancaria, y de la congelación salarial que les impone. Los
trabajadores del banco se lo tornaron con humor solidario y hasta organizaron una colecta
en favor de estos compañeros. Se brinda la idea a los trabajadores santanderinos de ¡a
misma empresa, s, a todos los que creais que la banca os está llevando al paro por huelga
de inversiones. ¡Lástima que ya no haya perras chicas!
Tras el atracón de tele y de consumismo en color con que drogaron al país Videla, Kubala
y la mafia, del Prado del Rey, resulta consolador recordar que últimamente hasta los
toros y el deporte tenían su protesta. Después de la vuelta ciclista que empezó con los
mineros asturianos cortando la carrera para protestar contra el despido masivo de
Figaredo, y acabó con chinchetas y barricadas en Durango cuando el vecindario protestaba
contra el asesinato policiaco de dos jóvenes vascos en Guernika, vino aquella corrida
madrileña de san isidro 1 última de abono, que se suspendió por huelga de banderilleros
y picadores, al ser detenido y procesado un picador que recurrió a la acción directa
frente al discutido Reglamento taurino. Y ahora los futbolistas en conflicto colectivo.
Esto marcha.
represión
Pero también el Poder busca formas nuevas de represión: además de las
clásicas detenciones y despidos (que se prodigaron por ejemplo en la huelga del comercio
madrileño al final de mayo) y las ya aburridas hostias policiales (repartidas
generosamente en muchos de los conflictos enumerados en estas páginas), parece que ahora
se prepara algo contra los piquetes. Lo decimos porque la patronal acusa ya a los piquetes
de «quemar fábricas» (así, el directivo alemán, un tal Wollsclilager, de Industrias
Jacó, en Parets del Valls, hizo estas acusaciones en la prensa barcelonesa), y la prensa
burguesa les acusa hasta de asesinato, aunque sea mintiendo descaradamente: véase el
titular del «liberal» y «objetivo» EL PAIS, que el 15 de junio (significativa fecha)
clamaba TRABAJADORA MUERTA POR PIQUETE DE HUELGA, cuando lo cierto es que la joven
aprendiz de 14 años, Luisa Carrasco, que informaba a otras compañeras en la empresa
zaragozana Toldos Benedi de las razones para declararse en huelga, fue atropellada
(queremos creer que accidentalmente) por unos «esquiroles» que tenían prisa. Lo único
cierto es que la trabajadora murió por formar un piquete, y no como insinuaba EL PAIS,
por oponerse al mismo. Así escriben la historia los plumíferos del Poder. Ojalá la
desgraciada muerte de esta compañera haga reflexionar a tanto esquirol como tenemos en
nuestra clase. Nosotros no te olvidamos, Luisa.
Otra forma más habitual fue la multa de dos millones que impone el ministro de
Represión, honorable Martín Villa, al Sindicato Libre de la Marina Mercante de Cádiz
por la huelga asamblearia de la pasada primavera, cuando la negociación del convenio
colectivo de pesca que la policía convirtió en una más de las batallas campales, sin
que ningún uniformado haya sido multado.
El SLMM (dirección de la Asamblea del puerto de Cádiz: toda ayuda será bienvenida)
merece unas palabras. Unitario e independiente, con 18.000 afiliados (85 por 100 de los
trabajadores del ramo), prepara un Congreso extraordinario para el 5 y 6 de agosto en
Valencia. Tiene acuerdos con CSUT, SU, USO y CNT (aunque en el País Valencia han tenido
roces, el apoyo cenetista es total en Andalucía, Asturias y otros puertos) para doble
afiliación, pero choca con las pretensiones hegemonistas de la dirección de CCOO y UGT,
cuyos afiliados de base apoyan al SLMM. Esta experiencia de sindicatos unitarios de ramo
(a la que se han dado pasos en enseñanza, administración pública y otros sectores)
merece atención. Tiene peligros de corporativismo, pero puede contribuir a superar el
actual sectarismo político-sindical.
Una última forma de represión vamos a reseñar hov: la de los sindicatos-patrones. No
nos referimos a sus chaqueteos en los convenios, sino a esos despidos de contratados en
los despachos laboralistas de la UGT en Barcelona.
¿Y qué decir del diputado valenciano del PSOE, el ilustre Ruiz Mendoza, que ha despedido
a una empleada de su bufete... por estar embarazada siendo soltera? ¿Hasta dónde va a
llegar la desvergüenza de esa clase obrera que ya no respeta ni a los parlamentarios, que
como es sabido han despenalizado el adulterio pero han constítucionalizado el despido
libre y la economía capitalista?
Y nada más por hoy, compañeras y compañeros. Seguimos esperando vuestros mensajes, que
estas páginas las hacéis vosotros, con vuestras luchas y vuestras comunicaciones.
Notas obreras a un largo y cálido verano
En los centros de trabajo se recalentaron los motores y la tensión. Y hubo muchos que al
volver de vacaciones se encontraron las empresas desmanteladas. El paro crece y la
inflación se ríe de convenios y subsidios. Demasiados políticos chupan o aspiran a
chupar del sudor ajeno. Hospitales, gasolineras, limpiezas y basuras, construcción,
puertos, hostelería, la pesca, y sobre todo el campo andaluz, donde los jornaleros
parados ocuparon las playas de Cádiz y protagonizaron encierros en Málaga, Córdoba,
Granada... dieron las «máximas» del estío.
Acción directa a la gallega
Entre las tribulaciones de la gente de la mar y el inacabable conflicto de
Astilleros de Ascón en Vigo, Galicia estuvo revuelta. La acción más original fue la
ocupación en julio de la sede coruñesa del Banco Pastor: quienes así buscaban la madre
del cordero eran trabajadores de la central térmica de Lignitos de Meirana, que
protestaban por despidos a raíz de paros de dos horas en los que se exigían mejoras
sanitarias (agua potable en comedores, vestuarios, cte.), a las que la empresa se había
comprometido, pero que viendo sus dificultades aún con los labradores expulsados de sus
tierras, pretende ahora librarse de obreros conflictivos: entre los despedidos estaba todo
el comité de empresa
Mensajes de penúltima hora
De la correspondencia recibida por BICICLETA estos meses, entresacamos
algunos mensajes obreros y pedimos paciencia a los que no cupieron.
De la F. L. cenetista de Badajoz, a 16 de junio: «El día 6 de abril comenzaba en la
provincia de Badajoz la huelga más larga que conoce la clase trabajadora de Extremadura
en muchos años. Tras cincuenta y ocho días de lucha, hamb re y cansancio, acaba el 2 de
junio con la vuelta al trabajo... desde mediados de febrero se estaba negociando el
convenio. El punto principal en la discordia era la masa salarial, ante la que la Patronal
se encerraba en el consabido Pacto de la Moncloa ... la asamblea decidió ir a la huelga
... despidos a cientos... enfrentamientos muy violentos entre la «gristapo» y los
trabajadores... los despedidos volvieron al trabajo perdiendo la antigüedad...
desmoralización, carencia económica, centrales sindicales que impidieron la salida a la
calle, la extensión de la lucha y el protagonismo real de los trabajadores... toda lucha
que quede limitada a negociar entre cuatro paredes, está condenada al fracaso.»
Portuarios luchan por Canarias
«Del 6 al 15 de mayo, el archipiélago canario conoció por primera vez
en su historia, la paralización total de sus puertos, en protesta por la no aplicación
de la tabla salarial aprobada... tanto el proceso de negociación (preaviso de huelga
legal) como la lucha posterior, han sido totalmente dirigidos por los propios trabajadores
organizados en asamblea permanente, eligiendo la asamblea delegados rotativos (uno por
cada diez trabajadores) que constituían las diferentes comisiones de trabajo... CCOO
intentó manipular y combatir la huelga... la patronal empleó esquiroles, protegidos por
la policía... labor boicoteadora de la prensa, presentando a los portuarios como
trabajadores privilegiados y la reivindicación económica como la única que los movía a
la huelga. Pero hay aspectos de vital importancia, como eliminar el sistema de brutal
encarecimiento de las tarifas, que inciden sobre los precios de los productos de consumo
que sufre toda la población: debido al total abandono de los recursos económicos de las
islas, casi todo lo que se consume ha de ser importado, situación en la que se deja
sentir especialmente la especulación de los intermediarios con las necesidades de la
población... tras la vuelta al trabajo, el sector se encuentra a la tensa espera del
laudo» (30 de mayo, de la F. L. CNT, calle J. E. Doreste, número 13, Las Palmas de Gran
Canaria).
Burgos: por la autogestión
Trabajadores de CYFISA (Calor y Frío Industrial, empresa del grupo Garza)
no escriben el 27 de junio: «después de seis meses de lucha resistiendo por no ir al
paro e intentando llevar adelante el principio de autogestión, pedimos tu colaboración.
Fabricamos y vendemos directamente (con precios un 50 por 1OO más bajos que los
comerciales) radia.dores eléctricos, placas solares y paneles murales térmicos y de aire
acondicionado. Colabora para de mostrar que la clase obrera autogestionada es capaz de
valerse por sí misma y de ir poniendo cimientos dé la nueva sociedad.» Trabajadores de
CYFISA, Polígono Gomonal-Villimar, Burgos, calles 4 y 13, teléfonos 22 6150-54-58.
Marejada sindical
El revuelto sector marítimo registró en agosto un agitado congreso del
SLMM (Sindicato Libre de la Marina Mercante) que reafirmó la autonomía de este sindicato
unitario de rama frente al intento de absorción de UGT, pero a costa de un mayor peso en
su secretariado de afiliados a CCOO y al partido «eurocarrillista». Un militante
cenetista nos escribía («en la mar, a 19 de mayo de 1978») así sus razones para
afiliarse al SLMM: «Ya sé que tiene los defectos de todo sindicato: a) falta de
militancia, debido muchas veces al tipo de vida de sus afiliados, que se desarrolla en la
mar, b) al estar los afiliados navegando, necesitan una gente que se quede en tierra para
solucionar muchos problemas. Surgen los liberados, con todos los problemas que conlleva. 0
sea, mayor protagonismo de esta gente a sueldo, que está más "enterada", y un
"handicap" para incrementar la militancia, c) desde un principio, por miedo a
que alguna central se introdujera en la mar y rompiera la unidad de los trabajadores de
este sector, este fue un sindicato de afiliación masiva, y ésto es uno de sus grandes
problemas ya que tiene un gran número de afiliados y escasos militantes. Podría decir
más, pero ya digo que en líneas generales ha conseguido que la gente del mar despierte,
que se celebren asambleas en los buques, y muchas otras cosas. Lo que va a pasar ahora,
después de firmarse el convenio para la marina mercante no lo sé, por eso creo que los
marinos que militamos en CNT debemos ponernos en contacto y aclararnos. Pero también creo
que las centrales, incluida CNT, deben aprender de esta experiencia del SLMM, cara a
plantear algo digno en la mar , ya que los esquemas de antes de la guerra no valen...
Salude e Libertade, Manolo Varela Ferreiro, Prolongación Generalísimo, 74, 7.0 derecha,
AVILES (Asturies)».
Recordemos finalmente que la Asamblea de Puerto del SLMM en Cádiz (calle Fabio Rufini,
10, 3.0 derecha, teléfono 2123 31), fue multada por las autoridades tras el fuerte
conflicto del sector en mayo, y necesita apoyo.
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