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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS |
| Año 1 Núm. 8 Septiembre 1978 |
Dossier prensa libertaria |
Comenzamos el recorrido por la iconografía anti-autoritaria oteando el
campo disperso de la prensa marginal y, libertaria, de raíz contracultural, pero también
con presencia en fábricas y barrios: y no desdeñamos aquella que, luchando por mantener
su especificidad autónoma, ha optado por entrar en los cauces comerciales para mejor
difundir y recoger mensajes (aunque sólo sea porque la propia BICICLETA está metida de
lleno en tan contradictoria empresa). Luego haremos una amplia incursión en esta frondosa
proliferación de publicaciones cenetistas más o menos selváticas, puesto que forzoso es
reconocer que a la Confederación Natural (perdón, Nacional) del Trabajo se refiere hoy
por hoy el caudal más extendido y esforzado de impresos más o menos periódicos, todos
ellos ¡legales aunque no clandestinos, dedicados a la causa de la liberación humana a la
doble opresión del capital y del Estado. Un análisis detallado del camino recorrido por
el portavoz oficial de la Confederación es parte inexcusable -y por ello muy crítica- de
este panorama de la prensa libertaria. acracia y prensa marginal Para comprender la importancia que estas
publicaciones (a menudo garabateadas y entintadas con rodillo «vietnamita», pero en
algún caso editadas a «off-set» y distribuidas por los kioskos con tiradas que superan
en cinco o seis veces la de revistas burguesas tan respetables como Blanco y Negro, que se
obstinan en llamarnos «underground» cuando ya quisieran nuestras tiradas e impacto), que
ambiguamente se suelen llamar «marginales» por propios y extraños, han llegado a
adquirir en esta España postfranquista, recordaremos como dato un análisis que leímos
hace un par de años en la revista radical norteamericana Telos: allí, el sociólogo
español José E. Rodríguez Ibáñez oteaba el panorama de la nueva izquierda cultural
española, y siguiendo el hilo que de los intentos de oposición democrática
representados por Triunfo o Cuadernos para el Diálogo, catedrales del aburrimiento
«progre», iba hasta las «contra-culturales» OZONO o AJOBLANCO, declaraba como lo más
significativo del postfranquismo la aparición de publicaciones de «cultura política
radical», entre las que enumeraba a Sistema, Teorema, Zona Abierta, El Cárabo, Teoría y
Práctica, El Viejo Topo, Negaciones, etc. Hoy, aquel diagnóstico aparece casi
prehistórico. Ahora que la gran expansión de la prensa comercial de la porno-denuncia y
el «boom» ocasional de la prensa de partido retiran sus aguas, y baja la marea impresa,
se advierte en la resaca un empecinado agitar entre la prensa libertaria, que como
moluscos, se aferra a los islotes de rocosa libertad reconquistada, y si una muere o a
otra se la llevan las discordias internas, otras nacen para combatir contra el oleaje que
va y viene del océano de la explotación capitalista a las playas sucias de la demagogia
parlamentaria. los tópicos del «underground» Cultura del porro, influencias yanquis,
rockeros-punkotas, desarraigo que pasa hasta de la crítica ecológica y desespera ya del
mítico retorno a la naturaleza para recrearse en la mierda urbana, sazonada en tierras
mediterráneas por la sátira picante, con un estilo de feísmo imaginativo que exalta un
yo delirante expulsado de la comuna mística: todos estos anatemas-descripciones-piropos
suelen volcarse desde fuera contra estas hojas pintarrajeadas que circulan de mano en mano
al margen de la ley. mercaderes y corsarios Un producto que se distribuye en el mercado, y como
tal mercancía debe venderse dejando márgenes a los diversos intermediarios, y que
además es algo tan efímero como la información, difícilmente puede recogerse las
inquietudes improgramables, vividas fuera del reloj y de los plazos, de cada ser humano.
Es por ello que uno ve con escepticismo los por otra parte necesarios y bien intencionados
intentos de editar un semanario libertario en que andan enfrascados desde la CNT a los
pinitos de coordinación recientemente logrados por el sector «legal-autónomo» de la
prensa antiautoritataria (a saber, con esta BICICLETA que tienes entre manos, los de
AJOBLANCO, ALFALFA y LOS MARGINADOS (*). Sin pasarse a los complicados problemas del
audiovisual, de los proyectos de «radios libres» al «cable» y el «video» vecinal,
que esos son temas para otro día, lo que uno piensa es que el latido anárquico,
desacompasado, negador del Tiempo represivo del Sistema, traducido en letra impresa, sólo
resuena de algún modo en la prensa verdaderamente marginal. Pero, «por si acaso», que
diría el amigo Agustín, uno sigue laborando en esto. |