|
REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS |
| Año 1 Núm. 8 Septiembre 1978 |
Agora: consejismo y anarcosindicalismo |
La
defensa de] anarquismo como alternativa revolucionaria no puede ignorar la urgente
necesidad que éste tiene de debatir, al filo de las realidades actuales yde las
deformaciones neutralizadoras que se apuntan, las ideasfuerza que han informado su
trayectoria histórica su concreción en las tácticas de la lucha diaria y el camino a
esa revolución emancipadora. aquí estamos La BICI quiere colaborar a esta reflexión y con
AGORA abre una nueva puerta al debate fraternal en el movimiento libertario, para el
análisis de los diferentes problemas que en cada situación se vayan planteando. colaborad, ¡carajo! Muchos temas se nos ocurren, porque si los primeros
trabajos que estamos recogiendo son: una aproximación a la polémica entre
anarcosindicalismo y consejismo, un análisis de la violencia, y unas reflexiones sobre el
Poder, son muchos más los que bullen o se silencian en el ambiente: x x x El debate entre anarcosindicalismo y consejismo con que abrimos hoy este AGORA adquiere en el actual momento del movimiento libertario en España unas connotaciones muy concretas. «Sindicalista» y «consejista» son hoy epítetos que unos lanzan a otros, intentando con ello descalificarse mutuamente. el sentido de la polémica Devolver a las palabras su sentido, alejándolas de la función de máscaras que hagan aparecer dignas, luchas por objetivos que no puedan calificarse de tales, nos parece una necesidad elemental. Si el consejismo no ha tenido una realidad social en nuestro país, al imputársele hoy características tan específicamente ácralas como la espontaneidad o la organización autónoma, se está declarando anatemas corrientes que históricamente han dado a la organización anarcosindicalista la lozanía suficiente como para contrarrestar la masa inerte y burocratizante propia de todo sindicato. la función del ágora Dar argumentos varios, y no tomar partido, es la función que queremos darnos. Así los párrafos de Volin hablan de la participación anarquista en el primer consejo obrero de la historia, mientras que el artículo de Juan Ferrer (reproducido a falta de la colaboración solicitada), marca el origen de un nuevo concepto de consejismo como corriente a erradicar de la CNT, tesis que el editorial reproducido de «Anarcosindicalismo» avala con el «sonido de las cigarras». El trabajo de Heriberto y Asun quiere poner las cosas en su sitio, que falta hace, y el de Felipe Aguado define desde dentro la tesis consejista o de autonomía de clase. El de Nicolás plantea una de las paradojas más significativas de la CNT hoy: militantes sindicalistas contra los sindicatos. |