|
REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS |
| Año 1 Núm. 8 Septiembre 1978 |
Autonomía obrera |
«La autonomía obrera como alternativa revolucionaria» es el título de un largo artículo que nos envía Felipe Aguado, del que hemos separado su último apartado, en el que propone unas líneas de desarrollo para la elaboración de una teoría revolucionaria hoy. la alternativa teórica de la autonomía obrera La autonomía de clase es una alternativa
revolucionaria que se desarrolla no sólo en el ámbito de la práctica o de la
organización. Paralelamente exige un desarrollo de la teoría. Teoría y práctica se
necesitan profundamente. No hay novedad real a nivel de práctica si no la acompaña una
novedad paralela a nivel de teoría, y viceversa. Así, por ejemplo, cuando CCOO hace
protestas asamblearias, sin haber sufrido ninguna transformación teórica y organizativa,
no desarrolla más que un puro oportunismo con el que pretende «recuperar» el movimiento
asambleario que se le iba de las manos. Las alternativas revolucionarias o lo son a todos
los niveles, o no son más que oportunismos y repeticiones de fondo, aunque con cambios de
fachada, de los viejos planteamientos. las teorías revolucionarias están desfasadas En este proceso teórico-práctico, las teorías
revolucionarias clásicas se han ido mostrando, cada vez con más claridad, como
insuficientes y, a veces, inclusive como contrarrevolucionarias. El marxismo se ha
anquilosado en una interpretación mecanicista, hegemonizado por organizaciones
socialdemócratas, vanguardistas y burocráticas. El anarquismo ha sido impotente
socialmente para construir una alternativa real al sistema, bloqueado por el
antipoliticismo dogmático y por toda una serie de insuficiencias teóricas y
organizativas. Tanto el niarxismo como el anarquismo, según se reflejan en sus
organizaciones históricas, e incluso en sus textos originarios, no sirven ya como
alternativas revolucionarias, si se pretende tomar el uno o el otro al pie de la letra y
en su integridad, con exclusión de toda otra aportación que no esté en su propia
tradición teórica y organizativa. el presente definidor de la teoría Si reflexionamos despacio sobre estos datos a la luz
de tina teoría materialista de las ideas, hemos de caer en la cuenta que intentar aplicar
en España-1978 una alternativa revolucionaria surgida en otra época y en una formación
social distinta, y más si se pretende hacerlo en su integridad, es un grave idealismo.
Cada época y cada sociedad necesitan un planteamiento específico de la tarea revoluciona
ría. No existen doctrinas infalibles sobre la sociedad, el hombre y la revolución.
Existen alternativas concretas surgidas desde y para formaciones sociales específicas.
Entender cualquiera de estas alternativas como «correcta» para siempre es un grave
idealismo, en el que no debemos caer. Hoy, y aquí hemos de partir de nuestra propia
reflexión sobre las luchas actuales, a la luz, por supuesto, de la historia, a fin de
desarrollar la alternativa revolucionaria que el proletariado necesita hoy y aquí,
alternativa que, de entrada, no podrá ser otra vez cerrada Y dogmática. la historia del movimiento obrero, memoria de lucha La asunción de la historia del movimiento obrero es
necesaria por dos motivos esenciales: teoría revolucionaria e incrustaciones ideológicas Este hecho nos releva de la tarea de rehacer hoy
aquellos análisis que permitieron mostrar las «invariantes». Habrá que reasumir
aquellas aportaciones, releyendo la historia del movimiento obrero, sus textos decisivos v
sus organizaciones más creadoras. Habrá que espigar en todo ese legado buscando
distinguir lo que realmente son aciertos a niveles de «invariantes» de lo que son datos
coyunturales, e incluso incrustaciones ideológicas. |