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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 8 Septiembre 1978

La energía a debate

Una buena parte del movimiento libertario o, si se quiere, el movimiento ecologista mantiene una opinión sobre la energía que, a, menudo, peca de ingenua, fácilmente atacable por la izquierda tecnocrática o por la tecnocracia sin más.

La ecología está de moda, todos los gobiernos son ecologistas, o al menos eso pregonan los medios de comunicación, y así, poco a poco, el militante antinuclear ha visto con resignación cómo el potencial revolucionario de la ecología era recuperado por un sistema que está dispuesto a poner policías -motorizados- ecologistas con tal de salvar la cara.

El debate que aquí transcribimos es el resultado de una mesa redonda que hicimos en BICICLETA con el ánimo de potenciar datos sobre la cuestión energética, de profundizar en la tan traída y llevada ecología intentando esquivar el falso dilema de argumentos que el Poder nos ofrece
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(*) Participan: Jose' Luis Naredo, economista; Juan Navascues, físico nuclear; Abraham Guillen, economista; Jorge, del colectivo SENSA (Sistemas de Energías Naturales); Antonio Esteban, ingeniero industrial (grupo TAS); TECNICO INSTALADOR Participaron otros compañeros, cuyas intervenciones completas recogemos en el Dossier-Denuncia número 1 que sobre «Energía y Plan Nuclear» publicaremos próximamente, junto con ALFALFA, AJOBLANCO y LOS MARGINADOS.

NAREDO. Habría que empezar diciendo que la tierra es un sistema termodinánico abierto y que la vida, con la degradación de energía que ésta supone, se mantiene gracias a que existe un fluje de entrada (de energía) que contrarresta el proceso de la degradación, incluso que a través de ciertos procesos, fundamentalmente la fotosíntesis, se almacena en materia vegetal y orgánica. Esto es lo que ha dado lugar al enriquecimiento de la vida que se ha producido a lo largo de la historia del planeta. Por tanto, para tratar los temas de la energía habría que dividir, por una parte, aquellos usos de la energía que se articulan sobre este flujo de entrada u otros como puede ser la gravitación lunar, que en principio son inagotables, perfectamente renovables y que se usen o no, ello no va a entrañar una degradación entrópica adicional en el sentido de que la energía del sol sea o no almacenada en materia vegetal o sea o no captada para conversión fotovoltaica o eléctrica, no va a suponer una degradación porque de todas manera se dispersaría en calor ambiental. Por otro lado, otro tipo de energía que se basa en convertir en energía materias ya existentes en el planeta. Tal es el caso de los combustibles fósiles, que en el fondo, son energía solar que se había almacenado hace millones de años.

Existe pues la posibilidad de utilizar este capital acumulado de que dispone la humanidad haciendo que se disperse. La nuclear está perfectamente incluida en este tipo de energía en el sentido de que lo que hace es dispersar la energía concentrada en materias ya existentes en el planeta (uranio).

Esta segunda forma, aparte de plantear problemas de stocks limitados, plantea también el problema de que origina una degradación adicional del medio ambiente que puede consistir en ciertos tipos de poluciones, elevación de temperatura ambiente, etc, que la diferencian radicalmente de las otras fuentes de energía.

La actividad económica y humana entrañan una degradación de energía pero hay que ver si es renovable o no, ver las consecuencias de qué energía se usa y, por otra parte, que este uso vaya orientado a mantener y enriquecer la vida.

... Como dijo Munfort, la humanidad está viviendo como un heredero borracho en juerga, que está destruyendo en pocos años el capital que había costado muchos millones de años en acumularse, sin preocuparse por hacer una sociedad sobre unas bases más firmes de cara al futuro.

el capital del heredero borracho

NAVASCUES. Tengo aquí unos dalos de conversión energética industrial a nivel mundial, y aproximadamente, el 97 por 100 es de combustibles fósiles de donde se desglosan un 38 por 100 de combustibles sólidos, mayormente carbón, cuyo consumo crece lentamente; un 48 por 100 corresponde al petróleo, cuyo consumo, hasta el 73, se iba duplicando cada década; un 19 por 100 al gas natural, cuyo tiempo de duplicación es de unos siete años. A la hidroeléctrica le corresponde un 2 por 100, y algo menos a la geotérmica. La fisión nuclear no llega al 1 por 100.

En este cuadro de utilización energética industrial, hay enormes variaciones nacionales, regionales e incluso locales. Estados Unidos, por ejemplo, con menos del 6 por 100 de la población mundial, consume un tercio de la producción energética mundial.

JORGE. Al hablar del alcance de las energías habría que decir cuáles son las posibilidades de cada fuente energenética.

La duración de las reservas de petróleo, según se sabe, está en 70 u 80 años como mucho, posiblemente menos en los países donde hay un gran consumo como en Estados Unidos, donde se calcula que las reservas llegarán a fin de siglo.

Si vemos el gas natural, es una fuente muy poco degradada y que se utiliza para obtener energía eléctrica. Es un uso irracional. Las reservas están muy desigualmente distribuidas: un tercio a la URSS, 1/5 a Estados Unidos y el resto a Oriente Medio.

El carbón es una fuente bastante más amplia y mejor extendida; según se calcula, un 56 por 100 corresponde a la URSS y Europa Oriental; un 20 por 100 a Estados Unidos; un 9 por 100 a China; 8 por 100 a Canadá; 5 por 100 a Europa Occidental; 1,8 por 100 a Africa y Oceanía. A coste de dos o tres veces los actuales se calcula que las reservas serían suficientes, en ausencia de restricciones de tipo climático o por efectos secundarios, para satisfacer la demanda mundial durante doscientos o trescientos años. Esto quizá se redujera en un siglo si se convirtieran grandes cantidades de carbón en combustibles fluidos (gases y petróleos sintéticos) para compensar la escasez de gas natural y petróleo natural.

Superando los efectos secundarios (polución, etc.) con las tecnologías (te limpieza, el carbón sería el único puente de una economía tipo petróleo y gas a una de energías libres.

energías libres

ANTONIO. La energía geotérmica puede ser un punto de apoyo importante, y de hecho, los que patrocinan su uso hablan de que puede no tener techo, porque, si bien ahora se restringe su uso a las zonas donde hay un acuífero en condiciones óptimas, en el futuro se piensa que con las técnicas de excavación superprofunda puede llegar a utilizar la energía incluso aunque no haya acuífero, introduciendo un fluido portador a través del pozo de perforación y extrayendo la energía a través de ese fluido. Esto hoy en día no es rentable porque aún no se han desarrollado estas técnicas, pero como están avanzando muy deprisa para la extracción petrolífera, parece que tiene posibilidades.

Esta energía se puede desarrollar en puntos calientes de la corteza, en función del gradiente de temperatura que exista. Hasta ahora, en general, para que se pudiera utilizar la geotérmica era necesario un acuífero a temperatura preferentemente muy alta.

De hecho ya se está utilizando en Italia, Estados Unidos y Méjico, principalmente. En Italia la potencia instalada para conversión de energía geotérmica en energía eléctrica en grandes centrales supone el 4 por 100 del total de la potencia instalada en el país.

Luego hay un montón de aplicaciones de esta energía para otros usos de media y baja temperatura (calefacción, actividades agrícolas, etc.).

ANTONIO. En la aplicación directa de la energía solar para producir calor, actualmente están desarrolladas todas las técnicas de bajas temperaturas, utilizables para calefacción de edificios, secadores, y los 20.000 usos en los cuales la energía solar se puede aplicar para climatización en general; concretamente las técnicas de calefacción de viviendas ya son operativas y competitivas en el marcado en muchos países, es decir, que no es una energía nueva, sino que hoy es utilizable a precios competitivos.

En aplicaciones de media y alta temperatura se está todavía en fase de desarrollo, pero con perspectivas inmediatas. En cuatro o cinco años se espera que estén en funcionamiento plantas que produzcan energía rentable, para conectar a la red. En Odiello ya funciona desde hace años el famoso horno solar que ha demostrado que es perfectamente operativo el sistema y en poco tiempo se podrán poner en funcionamiento plantas de pequeño tamaño (de 1 a 10 megavatios) para producir enuergía eléctrica a través de la solar.

A. GUILLEN. Desde mi punto de vista, la solar es la energía del futuro, puesto que ofrece unas posibilidades enormes y sobre todo es prácticamente inagotable; y donde sería muy importante es en España, sobre todo en Almería, punto donde se considera que por metro cuadrado de luz se producen 1.700 Kw y en la parte meridicional de España digamos que tendríamos unos 1.500 Kw por metro cuadrado de luz de energía radiante: es decir, sólo utilizando el 10 por 100 de esa energía, según cálculos de los alemanes, ellos tendrían para abastecerse de electricidad al nivel de lo que consumen hoy y no olvidemos que son el tercer o cuarto país consumidor de electricidad en el mundo.

ANTONIO. Luego está el otro enfoque de la energía solar, la conversión directa en electricidad utilizando la célula fotovoltaica. Aquí parece que las perspectivas son un poco más lejanas, se habla de 10 a 15 años. Y no es más lejana en este momento porque sea imposible componer estas células, sino que habría que explicar por qué es tan caro obtenerlas. En este momento, para conseguir la célula fotovoltaica hace falta un semiconductor y hasta ahora éste sólo se obtenía de la industria electrónica, que fabrica silicio monocristalino con un grado de pureza enorme porque tenía que ser utilizado en electrónica y para ,estos usos no admite grados de impureza apreciables.

Ahora se ha empezado a investigar con el silicio monocristalino producido para fabricar transistores, y utilizando esta base se han dedicado a investigar la conversión directa. Así, pues, trabajan con un material que de base es carísimo, cuando para la energía solar no hace falta ese grado de pureza: con tener el silicio que se llama de grado solar que tiene un grado de impureza mucho mayor sería perfectamente aceptable, y es precisamente en la obtención de la pureza donde se va el gran presupuesto.

Para que la energía solar pueda tener una aplicación adecuada las investigaciones tienen que volver a empezar; hay que fabricar grandes placas de silicio de grado solar. En esto se está ahora y conseguirlo es cuestión de cuatro o cinco años. En ese momento los precios van a dividirse por cien; por eso, en Estados Unidos, ahora, la ERDA (Energy Reserch Devoleppement Agency) que es la agencia que desarrolla los sistemas energéticos, hablan de cubrir millones de kilómetros cuadrados del suelo americano con células fotovoltaicas y esto lo relaciono con el frenazo que Carter ha dado a las nucleares.

ANTONIO. Como hemos dicho antes, uno de los principales problemas con los que se enfrenta lo nuclear es la limitación de las reservas de uranio. El uranio está compuesto mayoritariamente del isótopo u-238 y minoritariamente del u-235. En las centrales sólo se usa la parte mínima, el 235. El supergenerador lo que hace es que en la reacción el uranio 238 pasa a ser plutonio que es un combustible radioactivo y que puede ser utilizado en tratamiento fisional. Luego está el reactor de fusión que utiliza deuterio-tritio para producir energía a través de la fusión, formación del átomo de helio y desprendimiento de energía Hay mucha gente que piensa que la fusión es un mito v que eso no se va a poder alcanzar. El principio de la fusión es el de la bomba de hidrógeno, la fusión de dos átomos de deuterio-tritio generan un átomo de helio y en este proceso se desprendo una gran cantidad de energía porque la masa que se pierde se transforma en energía.

Hasta ahora no se ha conseguido todavía, ni siquiera a nivel experimenta], un reactor de fusión que tenga balance positivo, es decir, que genere más energía de la que consume; todos los experimentos que se han hecho basta ahora no han pasado de ahí, y se considera que para que sea rentable comercialmente tiene que producir diez veces más energía de la que se le suministra. Después de estar trabajando diez o quince años en ello no se ha conseguido superar la relación de igualdad, lo cual quiere decir que podemos pensar en el reactor de fusión, pero como algo totalmente futurista, de ciencia ficción. De momento no es un elemento a barajar en la discusión energética como tampoco lo es el famoso satélite solar que enviaría a la tierra un haz de 15.000 megavatios. Hay que basarse en lo que tenemos ahora o lo que puede venir en un plazo razonable.

1 Ya se ha hablado de la especificidad de la energía nuclear, pero yo quería referírme a la problemática nuclear en España. Lo que hay y lo que puede haber si nadie interviene más que el poder.

Estamos instalando actualmente 1.500 megavatios anuales, desde una simple rueda de molino hasta una gran central nuclear. Puestos en un punto de vista catastrofista, que lo hay, de que los programas no se cumplan podríamos reducirlos a 1.200 megavatios, y ya sería darse con un canto en los dientes; podríamos suponer (esto sí que es una utopía) que de estos megavatios 200 van a ser hidráulicos, y si queremos seguir con el modelo de crecimiento (a veces pienso que no crecemos nada) hacen falta 1.000 megavatios térmicos anuales, y ya veremos cómo los financiamos, probablemente trabajando más con una plusvalía mayor. Es una realidad con la que hay que enfrentarse. El hecho de que estemos instalando 1.000 megavatios cada año no quiere decir que dejemos de pagar las letras anteriores; es una inflación absoluta.

Llegará un momento en que esto tome un papel protagonista en las relaciones que tenemos con el Poder porque tendremos que vender naranjas que comemos para comprar otro barril de petróleo y esto es una situación alarmante en un país como éste en el que no tenemos más que carbón v éste se va desarrollando a marchas forzadas.

0 sea que estamos ante la disyuntiva de si seguimos con este ritmo de crecimiento, que es insuficiente, y la otra alternativa es inaugurar un grupo gigante nuclear cada año. De hecho, hasta el 1985, las previsiones son exactamente así. Si este análisis comporta 10.000 megavatios instalados, el programa actual de centrales nucleares llamado segunda generación, que son Almaraz, Asco, Lemoniz Y Cofrentes, darían 6.500, y en una tercera generación que son Valdecaballeros, Sayago y Trillo darían el resto. Las térmicas de carbón previstas suman 1.600 megavatios.

Esto quiere decir que este programa nuclear, que es absolutamente siniestro, comportaría empeñarnos en un gran número de centrales. Estas aún no han arrancado, aún no se ve claro que vayan a tener que arrancar, pero, para mí, la disyuntiva es clara: o desmontamos la forma que tenemos de vivir actualmente o no tenemos más remedio que aguantar con un grupo nuclear cada año

ANTONIO. Yo estoy de acuerdo contigo en que es ne cesario rebajar los consumos de energía; lo que no tiene sentido es incrementar la productividad a base de un consumo siempre con mayor energía. Pero hay que distinguir claramente, porque esos argumentos que tú has utilizado son los mismos que nos dan los que nos quieren meter las nucleares. En este momento la realidad sociológica es que no parece que el país esté dispuesto a rebajar los consu mos de energía; entonces, evidentemente, parece que no queda más argumento que el nuclear. Este es el planteamiento que hacen los gobiernos de todos los países del mundo a la hora de meternos las nucleares por las narices.

Como la gente quiere energía no hay más remedio que utilizar la nuclear. Pero yo no estoy de acuerdo. Creo que hay que apoyar el principio de que la sociedad óptima no es la que consume más energía, no es la que produce mayor cantidad de bienes que en el fondo es energía, sino otra sociedad con otros criterios morales totalmente diferentes. Pero en esta fase de tránsito, en términos de mera super. vivencia, de evitar que nos pongan centrales nucleares por todas partes, creo que hay que matizar. Hay que decir: de acuerdo, si todavía hay un período en el que el consumo de energía va a seguir creciendo pero que no sea nuclear que sea una energía no tan dependiente ni tan cara como ésta que tenemos que pagarla a precio de oro.

Si somos optimistas y pensamos que la sociedad algún día reflexionará y se dará cuenta de que esto no tiene sentido, que el consumo sin límite es inviable en un planeta limitado y todos estos planteamientos ecológicos que son la base de esta charla, nos comeremos las nucleares con patatas, porque ese día puede no llegar nunca, pero para dentro de diez o quince años tenemos que frenar el desarrollo nuclear porque supone unas hipotecas brutales y hay que frenarlo potenciando otros tipos de energía. En este sentido, es un mal menor mantener el sistema de crecimiento de energía, pero al menos intentaremos frenar sus poderes sistemáticos que son las nucleares.

el coste social de las energías

NAREDO. El total de las reservas de combustibles fósiles representan una energía equivalente a cuarenta y cinco días de radiación solar sobre el planeta y en concreto el petróleo y el gas natural que son los más eficientes y los más utilizados suponen dos días de radiación solar sobre el planeta. Al mismo tiempo las reservas de uranio con la tecnología actual equivaldrían a 1/5 de lo que suponen los combustibles fósiles, y conseguir la fusión con otra serie de elementos que no sean el deuterio, como puede ser el litio, entrañaría también unas limitaciones de reservas considerables ya que el litio lo más que podría llegar es a igualar a las de combustibles fósiles.

Con todo esto se ve que la humanidad ha montado su sistema económico sobre unas fuentes de energía que se agotan rápidamente. El sistema de mercado ha empujado a usar precisamente lo escaso y limitado, lo fácilmente accesible, mientras que ha despreciado precisamente lo abundante y lo renovable. Es una asignación de recursos bastante curiosa montada sobre la base de un beneficio inmediato y no sobre los intereses de la humanidad.

El problema está en que las opciones por una u otras fuentes se realizan desde una óptica del beneficio y de una contabilidad de costes que nos ha dado el propio sistema capitalista.

A. GUILLEN. Tengo acá una estadística breve sobre lo que podíamos llamar nivel de vida y consumo de energía; hasta ahora el nivel de vida se considera en dólares, pero para mí, el consumo de energía es una determinante mucho más importante que el nivel en dólares, puesto que éste es versátil.

En 1972, el consumo de energía como kg. equivalentes a carbón, era en Francia de 4,1 toneladas, Estados Unidos 11 Tm., Bolivia 210 Kg, Brasil 530 Kg, Argentina 1,7 Tm., Paraguay 110 Kg, lo cual quiere decir que la productividad de un trabajador de Bolivia o Paraguay es muy inferior a la de un norteamericano.

Se puede decir que para producir 100 Kg de trigo en los países andinos, en agricultura de subsistencia, hacen falta cerca de 30 horas, mientras que en Estados Unidos, con 4,5 millones de tractores, consumiendo una cantidad enorme de energía, y además con los fertilizantes, los produce en una hora.

Por un lado, las energías convencionales son ecológicamente inaceptables, pero si quisiéramos sustituirlas por las llamadas «energías libres» nos encontraríamos con que la productividad y el nivel de -,,¡da bajarían bruscamente, disminuiría el poder del hombre sobre la naturaleza, fracasarían las ciudades, etc. Por ejemplo, en Buenos Aires, que tiene 9 millones de habitantes, las cloacas funcionan por motores eléctricos. Una vez hubo allá una revolución de militares; volaron parte de las centrales eléctricas y se pararon las cloacas. Si hubieran liquidado las tres centrales les entraba hasta el tifus. Es el problema de una sociedad aparentemente muy fuerte, pero realmente muy débil.

NAREDO. Creo que estamos viviendo en un parpadeo en la historia de la humanidad muy peculiar, en un sistema que ha generado una ideología también bastante reciente que es la idea del progreso en continuo.

La ideología que prepara la revolución industrial fue la que implantó la creencia (creencia puesto que es indemostrable) de que la humanidad siempre iría hacia mejor, y, en este sentido, el desarrollo de las fuerzas productivas, siempre bueno de por sí, como único motor de la que apuntaba en un sentido lineal y, siempre positivo, «bueno».

Toda esta visión de la ciencia económica es un velo ideológico que encubre la dominación y no permite distinguir la apropiación de los bienes naturales ya existentes (en esto se basa la conversión en energía de combustibles fósiles, nucleares, etc.) de los otros modos de conversión de energía que se basarían en fuentes renovables y que contribuirían al enriquecimiento v ampliación de los frutos de la naturaleza. El sistema no permite separar estas actividades que tienen un cariz radicalmente distinto, sino que generaliza el concepto de producción diluyendo así las diferencias.

El mundo industrial está construido sobre un déficit energético que se ha podido cubrir en base a los combustibles fósiles del mundo no industrial. Es imposible generalizar a escala planetaria los niveles de degradación de energía que tienen lugar en los países industrializados. Tiene que quedar bien claro que este modelo de civilizacion es irreproducible en una sociedad igualitaria, en la que no exista una dominación entre países, y dentro de ellos, entre unas zonas y otras.

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