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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 8 Septiembre 1978

Del teatro a la anarquía

pasando por la compañía de espectáculos ibéricos

07.jpg (16371 bytes)El Teatro Independiente sigue ofreciendo frutos. Pasando de una crítica acartonada que intenta domesticarle pretendiendo que ese «teatro experimental» implique un trabajo tributarlo y lleno de subterfugios, buscando en él valores que el vulgo está incapacitado para vislumbrar. Y la crítica, desconcertada, sólo encuentra la carcajada burlona. La fiesta no va con vosotros.

Y es que aquí se trata de evitar los catecismos y eclecticismos al uso, de rechazar la concepción del teatro como mero complejo de disciplinas asépticas que, convenientemente combinadas, calienten la entrepierna de los críticos en las fugaces noches de estreno.

el porqué de un nombre y olé

Unas de las razones por las que un grupo de trabajo, o de espectáculos, con todas sus limitaciones económicas y de todo tipo, se llame pomposamente La Gran Compañía de Espectáculos Ibéricos obedece a la coña y tristeza que nos produce el triunfalismo y decadencia que desde hace muchos años se adueñaron de este país, que también es el nuestro, convirtiéndolo en Reserva Espiritual de Occidente, en parcela de Terceras Fuerzas Sindicales, en feudo de señores de horca y cuchillo con carnets de demócratas de toda la vida, en vivero inagotable de Dogmáticos e Inquisidores de derechas y de izquierdas, y en un sinfín de crueles lindezas que cada uno de vosotros podría alargar hasta el infinito.

Pero existen más motivos. Lo de Ibérico responde en primer lugar a la necesidad orgánica de conectar directamente con una cultura autóctona, si es que todavía existe después de tantos siglos de arbitrariedades y represiones indiscriminadas contra todo lo que olía o huele a sensualidad, a rebelión, a libertad, a fiesta, a vida en definitiva. Y en segundo lugar, por la diversidad de procedencia de los componentes de la Gran Compañía, nacidos en los puntos más pobres de la Península Ibérica (¡De la España más pobre, el Espectáculo más rico!), o según la terminología democrática que nos invade, de todas las nacionalidades auténticamente deprimidas del «Estado Español», como si en los Estados hubiese nacionalidades, o sencillamente referencias culturales: En un Estado se ESTA, jamás se ES.

el meollo de la cuestión: ¡vaya un mogollón!

En nuestro primer trabajo, La Odisea Americana (o Tragicomedia de Conquista) pretendíamos desmitificar y reirnos, era una opción entre mil, de esa Historia Oficial que sólo ha mitifícado y ensalzado indivídualidades y situaciones más o menos dudosas, ignorando a los auténticos protagonistas. La elección no fue nada fácil en una Historia como la nuestra, tan abundante en «gestas épicas y gloriosas».

Luego vinieron Los Diez Mandamientos (o la Historia de un sufrí) y la que se armó: las derechas nos golpearon y nos denunciaron, y la crítica ortodoxa, timorata, dogmática y marxíficada, nos tachó de todo, y si no nos tachó del mapa fue por guardar las formas y eso lo hacen bien. Para todos ellos vaya nuestro más sincero agradecimiento, pues es el mejor refrendo que podría tener nuestro trabajo después del popular, y ése lo tenemos ampliarnente y desde que empezamos a trabajar. Siguiendo con Los Diez Mandamientos, intentábamos, en un primer planteamiento, poner en calzoncillos al Poder, cosa dificilísima, porque el Poder no usa calzoncillos, a través de su génesis, evolución y adaptación a los diferentes momentos y situaciones históricas por las que ha ido pasando. Aquello nos pareció demasiado serio y «político», habíamos analizado con excesivo rigor y en solitario un tema que a todos nos concierne y si no avanzamos juntos el avance es falso, será el avance de algunos y su «verdad» y de verdad que nos horrorizaba tener que encarnar ese papelito. En vista de lo cual y sin abandonar el tema del Poder, ya que él nQ nos abandona a nosotros, optamos por algo más inmediato, como era ofrecer una serie de situaciones en las que se pudiera ver cómo aquél incide en nosotros, en nuestras relaciones, en nuestro entorno, etc... Y esto es lo que ofrecemos en el espectáculo actual, porque de haber mantenido el primer texto hubiésemos publicado un libro o un artículo tan plasta como éste para que lo lea el que quiera y el que no que se duerma, pero sin aburrir a nadie que pague para ver un espectáculo...

no pasamos de nada

¡Y todavía habrá gente que nos llame pasotas después de tan profundas y sexuadas parrafadas! ¿No se darán cuenta de que nos reímos, y ellos con nosotros si es que no están acartonados, de situaciones e ideas que siguen absolutamente arraigadas en nosotros y entre nosotros? Tristemente esto significa que todavía no tenemos superado nada, que no podemos pasar de nada en la medida que la realidad no pasa de nosotros, que nos pesa y nos lastra excesivamente un bagage cultural, heredado de tiempos sombríos, pleno de mitos, de tabúes, de fantasmas, de dogmas, de mierdas. Realmente «pasaremos» cuando todo ese Pasado Oficial no nos produzca ni risas ni tristezas, sencillamente cuando sea únicamente eso: un pasado. Entonces habremos dado el primer paso empezando a ser NOSOTROS. ¡Panfleto fino, panfleto Ibérico! En verdad, en verdad os digo que resulta poco menos que imposible escapar a la fatua retórica del Poder.

Marcial, tú eres el más grande

-¿Le gusta la pintura?

-¡Sí, claro, cómo no!

-¿Podría decirnos cuál es su pintor favorito?

- Hombre, pues así de repente... la verdad es que ahora no caigo.

Seguro que ya habrá más de uno que se estará preguntando que a qué viene esta chorrada. Y no solamente eso, sino que encima se creerá muy lógico, muy coherente y todos esos palabros con los que nos suele aburrir y aturdir la Inteligencia oficial en el uso y abuso del Poder (nos referimos al «Cultural»). ¿Podemos nosotros también cuestionar? Gracias. ¿Es que todos los sucesos que se suceden y suceden en nuestra ramplona existencia tienen un desarrollo y una ordenación lógica y coherente? Que cada uno se conteste lo que quiera, nosotros tenemos muy claro, o al menos todo lo claro que por aquí se pueden tener las cosas, que reproducir fielmente y Le manera realista en escena toda esa existencia triste y gris es una suerte de sadomasoquismo, que no por usual deja de ser pobre remedio de lo que el respetable interpreta y representa mejor que nadie, aun a pesar suyo, Y lo que es mejor, sin necesidad de recurrir al relamido gesto dramático rigurosamente construido».

¿Qué hacer? Ya sabeis, V. I. Lenin lo sabe todo o casi todo, nosotros nada o casi nada y lo único que se nos ha ocurrido hacer han sido dos puestas en escena auténticamente fantasiosas y desenfadadas, intentando quintaesenciar y destilar lo que de quintaesenciable y destilable hay en la realidad, mostrando así una visión diferente de ella, cargada de magia, de sensaciones nuevas, de sorpresas, de sensualidad, ofreciendo algo que nos haga vibrar de nuevo despertando nuestra sensibilidad.

Así, partiendo de la idea madre convenientemente analizada tanto en uno como en otro montaje y con la ayuda de los elementos formales que por el momento manejamos, tales como música, color, luz, vestuarios, escenografía, máscaras, unos guiones personales y una apoyatura dramática, empezamos a construir una serie de imágenes abiertas, casi viñetas de comics, a través de las cuales se articula la narración. Esta manera de ir ilustrando y enriqueciendo formalmente la idea de partida, sin la dictadura de un texto riguroso y rígido, nos permite trabajar con absoluta autonomía a cada uno su medio expresivo, al tiempo que se confrontan permanentemente los resultados obtenidos, suprimiendo lo que no vale, con lo cual el material manejado al final de cada trabajo es enorme y variado.

de la ceremonia a la fiesta...

Posiblemente del punto anterior se desprenda y si no lo desprendemos nosotros que también tenemos nuestro ramalazo autoritario, que existe en la Compañía una marcada tendencia a sustituir el mensaje verbal, o más exactamente verbalista, por uno ¡cónico en el que las posibilidades de interpretación y descodificación por parte del espectador son mucho mayores, jugando así un papel más activo que el de mero sujeto receptor que tradicionalmente se le otorga. Al menos es lo que pretendemos.

Hoy por hoy, hoy al cuadrado, nuestros espectáculos tienen un carácter abiertamente festivo, fundamentalmente porque la música juega en ellos un papel protagonista, más el tener un carácter festivo no quiere significar que su esencia sea festiva o que sean una fiesta. Esta es una de nuestras metas, hacer de cada representación una auténtica fiesta y de la vida una representación donde todos actuemos libremente, sin pautas ni reglas, sin que nadie nos tenga que indicar cuál ha de ser nuestro papel o nuestro comportamiento. Esta concepción de la fiesta como liberación, sobre la que nos podríamos extender hasta la saciedad, nada tiene que ver con aquella otra en la que todo está programado y orquestado por los acólitos del Poder. No es lo mismo la Fiesta que la Ceremonia donde todos somos simples espectadores.

exhibicionismo y comunicación

En otro orden de cosas, como dicen los de la Telenacional de España, el enfrentarse con planteamientos escénicos nuevos o no tan nuevos, implica un conocimiento de la técnica y del oficio, al tiempo que un rigor para poder contar y hacer lo que se pretende. No obstante nosotros intentamos prescindir de hacer cosas excesivamente complicadas sin una verdadera necesidad, en primer lugar porque un alarde injustificado de recursos y conocimientos técnicos producen en el espectador un distanciamiento que nos parece presuntuoso, máxime cuando la técnica es algo que se adquiere y se aprende siempre que se convierta en un bien social, como cualquier tipo de conocimiento. En segundo lugar, abundar y quedarse en la técnica y en las formas puede conducir a un exhibicionismo formal que imposibilite la percepción y comprensión global del trabajo que se expone, al tiempo que en la mayoría de las veces esta actitud conlleva el regusto burgués por lo bien hecho, lo bien acabado, casi la defensa de la obra única y por lo tanto susceptible de utilización comercial, de asimilación y recuperación por el Sistema. En este sentido el Feísmo es importante.

el trabajo ni nace ni se hace, se pace

El trabajo y la manera de organizarlo nos lo planteamos en base a la libertad y autonomía de cada uno de nosotros. Libertad a la hora de haber aceptado libremente un compromiso de trabajo que nadie nos ha impuesto, ni la propia Compañía, pues no seremos nosotros los que creen más instituciones que nos atenacen, so pena de caer en el masoquismo vigente. Y autonomía personal en cuanto a la forma de llevar a cabo y desarrollar el compromiso mencionado.

despedida y cierre

A todos los que hayan sido capaces de aguantarnos hasta aquí, a los sobrevivientes a esta inflación de letras, puntos, comas y tonterías, a todos los Eméritos caídos e nlas guerras de España, la Gran Compañía de Espectáculos Ibéricos les manda tiernos y húmedos besos.

Y a los que no nos hayan seguido también, total para tres días que va mos a vivir no nos vamos a andar con sectarismos.

La Gran Compañía de Espectáculos Ibéricos.

Madrid, 28 de abril de 1978.

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