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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 9 Octubre 1978

La constitución es mentira

01.jpg (17470 bytes)VANTES de que la Constitución entre en vigor y prohiba, por anticonstitucional, hablar de su propia mentira; antes de que nuevas Leyes Fundamentales incluyan la Constitución en el índice de tabúes nacionales y su sola mención pase a ser motivo de culpa; antes de que el nuevo Texto Sagrado sea confirmado por el dios Número; antes de que una vez consentido el con-senso empiece a parecer sinsentido y locura el sin-senso de quienes no entendemos por qué hay que constituirse a estas alturas y de esta guisa; antes, en fin, de que por cualesquiera de estas u otras razones se haga uno reo de carcel, anatema o manicomio... hay que decir que la Constitución es mentira. Aunque sólo sea porque es verdad.

el gran teatro del mundo

Mentira no ya porque nada más abrir la boca miente con toda ella diciendo eso de "España se constituye en un Estado ratificando así la impostura en que el Estado mismo se fundamenta:
la con-fusión entre las gentes y el Gobierno sobre ellas, entre el territorio o país y la Administración de¡ mismo.

Mentira no ya porque quienes lo redactaron y ahora nos la quieren vender mienten habitualmente. Mienten cuando, al tiempo que la ensalzan, promueven o consienten actos de gobierno que la contradicen palmariamente ("derecho a la vida", aplauden, y sus funcionarios matan por rutina; "derecho a la huelga", proclaman, y sus policías ocupan los puestos de trabajo abandonados). Y mienten de continuo, pues en el re-presentar, en la comedia, fundan su ilusión y la de tantos otros. Y mienten de oficio, pues del decir que otros dicen lo que no dicen han hecho profesión.

Mentira no ya porque dicen querer constituirnos cuando en verdad no están, los políticos, mas que constituyendose a sí mismos como clase que acapara el poder de decisión sobre los asuntos comunes, institucionalmente separada del común de las gentes, a quienes dejan sin voz, es decir, con voto. Basta recordar su escándalo cuando el país se enteró de que estaba constituyendose gracias al descuido que "filtró" el borrador constitucional. 0 los argumentos con que se arruinó la propuesta de incluir la "acción popular" en el texto, único caso de voz directa de la población de que oyeron hablar los muros de las Cortes, (y tuvieron que oírlo, ¡oh maravilla!, de labios de Alianza Popular).

Mentira no ya porque mentira son todas las leyes, y constitucionalmente mentirosa será la que tiene tal rango. Pues engaño es, cuanto menos, pretender congelar en cámaras, por constituyentes que sean, el natural discurrir de los hombres y cosas que de por sí son vivos y mudables.

gato por liebre

La Constitución es mentira por la sencilla razón de que dice lo contrario de lo que piensa con intención de engañar, que así definía el mentir el catecismo aquél que todos hemos recitado. Lo en ella enunciado como "derecho a..." es siempre "obligación de..." No sólo porque cada "derecho a..." vaya seguido de las necesarias puntualizaciones para que se ejerza "de acuerdo a cómo lo regulan las leyes", es decir, para que
sea "obligación de" cumplir las leyes, sino porque cada "derecho a" es en sí mismo "obligación de", mediante una hábil translación en el sentido de las palabras.

Si la Constitución garantizase el derecho a, por ejemplo, bañarse para todos los españoles, ¿quién no sospecharía que al poco irían apareciendo las disposiciones adicionales que regulasen cuándo, cómo, dónde y con quién el bañarse puede y debe hacerse? El derecho al baño, constitucionalizado, no sería ya sino el deber del baño. Y otro tanto ocurre con los restantes llamados derechos que, de tan retorcidos, apenas ocultan su verdadero carácter de conminaciones.

En cualquier caso, y por si todo el texto constitucional no pasara de ser un inmenso e involuntario error de nuestros cortesanos, a los que uno si concede el derecho a seguirse equivocando, no vendría mal añadir la siguiente fé de erratas tras las disposiciones finales del texto:

(hacer el favor de mirar la página siguiente) (Tabla)

Sólo en ciertas circunstancias se evita esta engañosa dislocación de sentido en los términos. En unas, con el fin de eludir interpretaciones peligrosas para las instituciones, al "derecho" se le nombra con su verdadero nombre de "obligación ... : "los ciudadanos tienen obligación de contribuir a la defensa de España", que si a ello tuvieran derecho podrían resultar legítimos levantamientos y algaradas de este modo perseguibles bajo el actual enunciado. En otras, la intención es tan explícitamente represiva que, de formularse como derecho, pondría en peligro la creencia en la mentira de los antes as! llamados; sería, en efecto, descarado garantizar el "derecho a no constituir asociaciones secretas", o el "derecho a cumplir con los deberes militares". En las restantes, nuestros protectores no han tenido otro remedio que destapar su juego, no fuera alguien a renunciar a su graciosa protección: así el "derecho y el deber a la educación", o "el deber de trabajar y el derecho a¡ trabajo" abren una puerta constitucional a la persecución de quienes deserten del ejército escolar o laborioso.

¡que representen ellos!

Es comprensible que los políticos se hayan complicado tanto la vida si en ello se jugaban el justificar ante el país la necesidad de su gris existencia. Ya se comprende peor que nos la quieran complicar a los demás aspirando a que su divertimento constituyente nos obligue a bailar a todos a su son, lo votemos o no, lo hagamos afirmativa o negativamente. Son los políticos, el único grupo de representantes o comediantes que (una vez pasada la delirante moda del "teatro de provocación") tras escribirse a solas el guión de la obra, procuran luego que sea el propio público que paga por ver su representación, el que haga por ellos su trabajo. Y eso es demasiado. Que para evitar aquellas comedias de provocación bastaba con no adquirir la entrada, pero para la gran comedia nacional parece que todos nacimos con ella entre las nalgas.

No parece, pues, excesivo exigir que, atendiendo a su carácter de representantes, se limite a ellos la representación y cumplimiento de su propia farsa. Pretender, por otra parte, que entremos en ella los demás es darnos una categoría -la de representantes- que ni ellos quieren diluir, pues de aceptarla viven, ni nosotros queremos más que para nuestros propios guiones o aquellos que seleccionamos.

Ahora bien, ¿que la sana intención de los "padres de la Patria" era la que jugásemos todos? Para ello hubiera sido suficiente, y necesario, una Constitución con un único artículo: "TODO ESPAÑOL TIENE DERECHO, A SOLAS 0 CON QUIEN GUSTE, Y SI TIENE A BIEN HACERLO, A DARSE LA CONSTITUCION QUE PREFIERA". ¿Que entonces sería la anarquia? Vaya por Dios. ¿Que as! saldrían miles de constituciones o ninguna? Pues ni mas ni menos que las que de hecho hay y seguirá habiendo; que no por ser una la Constitución va nadie a dejar de ser lo que es ni de hacer lo que hace, al margen de que haya quien disfrute amparándolo o condenándolo.

EMMANUEL LIZCANO

DONDEDICE

"DERECHO A...

DEBE LEERSE

"OBLIGACION DE...
... lavida" ... seguir viviendo (si la Autoridad y el Tiempo lo permiten)"
... la seguridad ... mantener a los «protectores »
... la propia imagen" ... perseverar en una imagen propia (DNI)"
... elegir residencia" ... fijar residencia"
... entrar y salir del país" ... conservarse súbdito del Estado, por más que se salga del país"
... la producción literaria, artística y científica ... creer y alimentar abstracciones como la Letra, el Arte y la Ciencia"
... la libertad de cátedra" ... sostener «asientos elevados»"
... reunión pacífica y sin armas" ... consentir el monopolio estatal sobre la violencia y las armas"
... asociación" ... numerarse, clasificarse, ser -en suma- gobernable"
... fundación" ... no proceder sin fundamento"
... participar en los asuntos públicos" ... tolerar que los gestores de los asuntos públicos participen en uno"
...acceder a cargos públicos" ... que persistan cargos sobre el público"
... el acceso efectivo a los Tribunales" ... someterse efectivamente a los Tribunales"
... la asistencia de letrado" ...delegar la propia defensa ante la complejidad del laberinto legal"
... la objeción de conciencia" ... ofrecerse como objeto para la mala conciencia militar
... la educación" ...ser educado (conducido) bajo régimen de escolarización"
... a sindicarse libremente" ...sujetarse al libre mercado de trabajo con que trafican los sindicatos"
... la huelga" ... no holgar"
... contraer matrimonio" ...arruinar los amores"
... la propiedad privada" ...rendirse a una expropiación no por secular menos cotidiana"
... la libre elección de profesión" ...elegir profesión"
... una remuneración suficiente" ... venderse a buen precio"
... el cumplimiento de la «Declaración de los Derechos de los Niños»" ...que también los niños cumplan los deberes formulados como derechos en la «Declaración de los Derechos de los Niños»"
... el descanso necesario" ... volver al trabajo tras el «descanso necesario»"
... seguridad social para todos" xx ...reponer la fuerza de trabajo averiada"
... la protección de la salud" ...abandonarse en manos de médicos y hospitales"
... la adecuada utilización del ocio" ...sugetarse al neg-ocio útilmente adecuado"
...a la cultura" ... dejarse cultivar (labrar)"
... disfrutar el medio ambiente" ...intentarrespirar los domingos y festivos"
... disfrutar de una vivienda digna" ...no trashumar ni vivir a «su» aire"
... la participación libre y eficaz de la juventud en el desarrollo político" ...permitir a los políticos participar, libre y eficazmente, en el desarrollo de la juventud"
... el tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos ...ídem

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