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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 9 Octubre 1978

Sarrió: la amenaza de un patrón monopolista

La consigna ha sido "que no paren las máquinas". Nos han dicho los trabajadores de Sarrió a quienes consta la rentabilidad de la empresa, y que el intento de hundirla es una nueva maniobra capitalista. Con la aparición del conflicto, la empresa se ha quedado con el culo al aire, y los trabajadores han tomado conciencia de que tienen que habérselas con una suerte de "multinacional", ya que la estrategia patronal ha llegado hasta la apertura de factorías en otros paises, en pro de la competencia.

Sarrió-Compañia de Leiza, es un grupo de empresas dedicadas a la producción, venta y distribución de papel. En 27 años, Lorenzo Marco Sarrió ha conseguido pasar de tener un pequeño almacén de papel en Pamplona, a ser el complejo fabricante más importante de España: entre otras cosas, Sarrió tiene contratos en exclusiva con las grandes editoriales del estado (Plaza y Janés, Bruguera, Santillana ... ), lo que hace que pueda jugar con pedidos millonarios que desequilibran el mercado y hacen la puñeta a otros negocios similares. Sarrió juega además con el descuento de aranceles para exportación, aunque luego sea Bruguera quien compre el papel, con el mismo beneficio, argumentando que se trata de papel que va a exportar a América.

"No estamos dispuestos a dejar que una jugada política nos deje en la calle", es el grito unánime de los 5.000 trabajadores de Sarrió, distribuidos entre 9 factorías, a las que hay que añadir la red comercial de los productos. Desde octubre de 1977, conocen las dificultades económicas de la empresa (que, al mismo tiempo, compraba una nueva fábrica, Pultex Iberica, para eliminar competencia). Casi un año de luchas y de angustia, parecen haber llegado a una solución momentánea, con el estudio bancario que ha dictaminado la rentabilidad de Sarrió, y la concesión de un préstamo. Once meses de amenazas de suspensión de pagos, reestructuración de plantilla...

Alrededor de la mitad de los trabajadores de Sarrió tomaron parte en las elecciones sindicales; otros tantos, eligieron sus delegados en asambleas, y en algunos de los centros de la red comercial han empezado a organizarse a raíz de los últimos momentos de lucha. "Nos organizarnos en una coordinadora de fábricas, que la dirección rechazaba siempre. Cuando se han visto con el agua al cuello, ante la amenaza de que los bancos no concedieran el crédito, todos se han apresurado a recibirnos y darnos explicaciones-.

Cuando el Banco Popular, por razones que no han quedado claras, decidió salirse del pacto de ayuda a Sarrió, los trabajadores se encerraron durante veinticuatro en todas las fábricas. En los locales de CNT de Zaragoza, los servicios del Sindicato ha estado permanentemente a disposición de estos trabajadores.---Antela falta de información clara -nos decía allí un trabajador- no hemos podido lanzarnos a la lucha frontal, pues sabemos que una campaña contra el Popular haría el juego a los demás bancos, y viceversa. Por eso, la alternativa clara ha sido "por la defensa del puesto de trabajo---. Con esta medida, somos conscientes de que, en cierto modo, podemos hacer el juego a Sarrió, pero el problema no es el nombre del patrón, sino tenerlo o no tenerlo".

En el momento de cerrar estas páginas los 5.000 trabajadores de Sarrió han iniciado una huelga indefinida. La empresa tiene presentada suspensión de pagos, y a los obreros les adeudan un mes de salarios.

La coordinadora unitaria ha funcionado, como una necesidad ante la gran cantidad de trabajadores independientes en Sarrió. Las centrales sindicales, han reconocido el papel de la asamblea y la función de la coordinadora, solidarizandose con la lucha y ofreciéndo la ayuda que pudieran proporcionar.

J.C. (Zaragoza)

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