Abraham Guillén ha vuelto a España después de un largo exilio que
comenzó en 1945, cuando -evadido de Carabanchel, en una Nochevieja-, consiguió pasar
clandestinamente a Francia a través de la tienda que tenía un amigo en la frontera.
Considerado como el gran teorico de la guerrilla urbana en Latinoamérica, Guillén nació
en 1913 en Corcuera (Guadalajara): "En mi formación libertaria influyó, en primer
lugar, mi pueblo. Allí no ha habido nunca policía, ni guardia civil, los montes (y
muchas de las ocupaciones del pueblo) eran comunales... Todavía hoy, los mozos, hacen una
caja común para correr con los gastos de las fiestas ......
Fué resinero en el pueblo y estudiante en Madrid, después de haber conseguido una beca
de la República; redactor de las revistas "Juventud Libre" y "FIJL",
comisario político de la 14ª División y del 4º Cuerpo del Ejército, comandado por
Cipriano Mera. Director de la revista "Nosotros" en Valencia, pasó los tres
fatídicos días del final de la guerra en el puerto de Alicante, junto a otros muchos
miles que esperaban unos barcos que nunca llegaron. Detenido, encarcelado, condenado a
muerte, tiene en su haber dos evasiones: primero del campo de trabajo de Aranjuez, y
finalmente de la cárcel madrileña. Una tribu de gitanos libertarios le escondió en
Madrid hasta que pudo hacer el viaje a la frontera.
Su periplo de exiliado comienza en Francia, y continúa en Argentina y Uruguay, con una
estancia en Cuba inmediatamente después del triunfo de la revolución. Abraham Guillén
es licenciado en Ciencias Económicas, profesor de Economía Política en Buenos Aires,
asesor económico de la Universidad del Trabajo en Uruguay, y experto internacional de la
OIT en economia autogestionaria y desarrollo cooperativo en el Perú.
Comentarista de economía y política internacional en diarios argentinos, uruguayos y
peruanos, es autor de cerca de cuarenta libros que abarcan temas desde la guerra de
España, hasta la economia mundial, la economia autogestionaria y el poder y la
implantación de las multinacionales.
-Tu primera experiencia guerrillera en latinoamérica
la constituye el grupo de "Los uturuncos", en qué consistió este movimiento?
- Los ---Uituruncos" fueron la primera guerrilla urbana y rural (ambas combinadas) en
los finales y comienzos de los años 1959 y 1960. Al unir el campo y la ciudad en los
guerrilleros "Uturuncos", mi punto de vista estratégico, político, económico
y social, era dar a la guerra revolucionaria, sobre todo, un carácter estratégico
opuesto a la batalla o el combate de línea; es decir, que una guerra de pueblo en armas,
si quiere vencer a un gran ejército represivo, tiene que ser una guerra en superficie, en
todo un territorio nacional, como si fuera hecha a manera de una piel de leopardo,
circulando los guerrilleros por todos esos intersticios.
Como los combatientes "uturuncos" eran (casi todos) peronistas, yo estimé que
ello constituía una limitación política, pues una guerra revolucionaria debe englobar a
todo un pueblo y no sólo a un partido. Si la concepción política es mala o estrecha,
por más brillante que sea la táctica y la estrategia guerrillera, se pierde la guerra
revolucionaria o no se supera el estado primario de pequeños grupos de acción que no se
convierten en ejército de liberación, en pueblo en armas, único medio de alcanzar el
triunfo.
En 1956 Abraham Guillén publica "La Agonía de¡ Imperialismo", en cuyo segundo
tomo se inserta un pequeño manual de guerra de guerrillas dentro de¡ capítulo "La
lucha armada contra el imperialismo". El manual llega a la guerrilla cubana y es
incorporado a sus tácticas. En 1965 se publica en Buenos Aires la obra de Guillén
"Teoría de la violencia", y el mismo año aparece en Montevideo la primera
edición de su "Estrategia de la guerrilla urbana"; son obras que sirven de base
estratégica para los Tupamaros en Uruguay y para la guerrilla brasileña de Marighella y
Lamarca, así como para la lucha urbana que ese mismo año se desarrolla en Santo Domingo
(varios exiliados dominicanos son aleccionados directamente por Abraham Guillen en Buenos
Aires).
-¿Conociste directamente a Raul Sendic, el fundador del movimiento Tupamaro?
-Con Sendic me vi pocas veces, pues andaba siempre clandestino. Pero había cuatro
comandantes que recibieron preparación sobre estrategia de la guerrilla urbana. Estos
eran los hombres de acción, mientras que Raúl Sendic era más bien un político,
exdirigente del Partido Socialista, muy vinculado a los obreros cañeros del Departamento
de Artigas. Tanto es así, que la consigna de estos cañeros era la siguente: "Por la
tierra y con Sendic". No era ese movimiento guerrillero, sino reformista, pues pedía
la reforma agraria en los latifundios de los cultivos de caña de azúcar.
Hasta 1965, el grupo de Sendic, muy castrista, estaba limitado a realizar marchas por
carretera hasta Montevideo pidiendo tierra para los obreros cañeros. Como Fidel Castro,
"Che" Cuevara y Regis Debray, no concebían la guerra revolucionaria fuera de
las montañas, y el Uruguay no las tenía, no había posibilidad de crear así un
movimiento guerrillero, según la doctrina cubana.
Justamente en 1965, cuando publiqué "Estrategia de guerrilla urbana", los
"Tupamaros" vieron una luz, pues yo decía que los "bosques de cemento son
más seguros que los bosque de árboles. Y que las ciudades tienen más recursos
logísticos que el campo. Y como nuestra civilización es capitalista y concentra el
capital y las poblaciones en las ciudades a ritmo acelerado, en países como Uruguay con
más del 80 % de población urbana, era absurdo ir a hacer la guerra revolucionaria en el
campo, donde hay más vacas y ovejas que población rural. Por consiguiente, las teorías
fidelistas y maoistas de la guerra revolucionaria no eran apropiadas para países
industrializados o subdesarrollados con más población urbana que rural. Una gran ciudad
(que es casi como una ciudad-nación con varios millones de habitantes o, simplemente,
alrededor de un millón) se presta a la guerra de guerrillas más que la selva amazónica.
Pues en esta selva hace muchos años que están los indios, con un terreno favorable que
los proteje de los blancos; pero así no hacen política, no son decisivos como las
guerrillas urbanas en las grandes capitales o ciudades de los países de la Cuenca del
Amazonas. No es en la selva amazónica donde unas guerrillas pueden decidir en la
política de Brasil, sino más bien las guerrillas urbanas en Sao Paulo, Río de Janeiro,
Porto Alegre y el Salvador, etc.
-¿Puedes hacernos un balance de la guerrilla de los Tupamaros?
-Está todavía muy próxima su experiencia: creo que fue muy brillante tácticamente,
pobre estratégicamente y débil políticamente, pues intentaron copiar la revolución
cubana. Mi punto de vista es que no se hacen dos guerras con la misma estrategia ni dos
revoluciones con la misma política. La revolución hay que inventarla y reinventarla, sin
limitarse a desalojar del Poder a una minoría dominante, para establecer una dictadura de
tipo stalinista. Si un pueblo se ve constreñido entre una dictadura que puede caer y otra
que se puede levantar en lugar de ella, cae así en la indiferencia política, pues el
pueblo prefiere el socialismo y la libertad y no la dictadura de las burocracias o de las
burguesías. Al no descubrir las leyes específicas de la guerra revolucionaria en el
Uruguay y ofrecer un programa de socialismo autogestionario, creo que los "tupamaros",
por ser fieles al modelo castrista, fueron derrotados, en términos políticos. El
marxismo-leninismo, de tipo castrista, fueron derrotados, en términos políticos. El
marxismo-leninismo, de tipo castrista o soviético, no creo que arrastre a las masas hacia
una Revolución de tipo cubano, ni en América Latina ni en ninguna otra parte.
Fui el inspirador táctico y estratégico de los "tupamaros", pero mi origen
libertario me separaba políticamente de ellos, fervientes castristas, aunque alguno era
también libertario. Al no compartir mi propuesta de socialismo autogestionario, apropiada
para un país que le sobra espacio y le falta población, se fueron alejando
políticamente de mí y acercándose a Fidel Castro. Ellos creyeron que yo era un
romántico por no ser partidario del socialismo estatal, de la democracia directa, de la
propiedad social, del federalismo económico y administrativo. Su castrismo y guevarismo
condujo a los "tupamaros" a un dogmatismo político de tipo marxista-leninista,
lo cual les procuró población estudiantil; pero no población adulta, urbana y rural, en
cantidad y calidad para volcar el país en su favor. Y si una guerrilla, cualquiera que
sea y en cualquier país que actúe, no gana población con sus acciones, tendrá, en el
mejor de los casos, victorias tácticas, pero finalmente una derrota estratégica y
política.
-Parece importante también tu influencia sobre el movimiento guerrillero en el Brasil...
-Los exiliados brasileños que llegaron al Uruguay, luego del "golpe" de Estado
contra el presidente Goulart, sus líderes principales, casi todos me conocieron. "La
estrategia de la guerrilla urbana" -antes que a otros idiomas- fue traducida al
portugués; entró en Brasil mimeografiada; dio lugar al movimiento guerrillero urbano,
dándole doctrina estratégica; influyó notablemente en el movimiento guerrillero del
capitán Lamarca, de Marighella y del mayor Piriz. Antes de publicarse el "Minimaulde
guerrilla urbana" de Marighella, con un par de años de anticipación, se publicó en
Montevideo, "La estrategia de la guerrilla urbana".
En Brasil había todas las condiciones, con mucho espacio rural y grandes ciudades, para
crear el más vasto movimiento guerrillero de América Latina. Pero Marighella, que era
maoista, no quería desmentir a Mao y a Fidel en cuanto a que la guerrilla de campo es
estratégica y la de ciudad táctica, es decir, menos importante ésta que aquella.
Lamarca también, maoista y fidelista, luego de ganar muchos combatientes en Sao Paulo,
gracias a sus audaces golpes de guerrilla urbana, quizá por seguir la doctrina maoista y
fidelista de la guerrilla de montaña se fue con todo su ejército guerrillero (que había
ganado en las ciudades) a combatir en las sierras situadas en el triángulo de Río de
Janeiro, Sao Paulo y Salvador, siendo aislado de los campesinos, clavado al terreno por
fuerzas muy superiores, con repetidos bombardeos de la aviación, perdiendo así, en una
inoportuna guerra de montaña, lo que había ganado en meses de guerrilla urbana
inaprehensible, batible. En suma, por querer salvar los principios fidelistas y maoistas
(no apropiados en todo para Brasil), la guerrilla urbana fue derrota, no en su medio de
las megalópolis, sino por haberse ido al campo; es como si una ballena intentara hacer en
la tierra lo que le sería más fácil en el mar.
-Distintas formas de guerrillas aplicadas en Latinoamérica. ¿Qué opinas del
"foquismo"?
-Sobre el "foquismo" publiqué en Montevideo, en 1969, un libro titulado:
"Desafío al Pentágono". Se trata de una obra que explica la inconsistencia de
las tesis de Regis Debray, expuestas en "Revolución en la Revolución", libro
"foquista", copiado por Debray al dictado que le hicieron en Cuba; pues él era
licenciado en filosofía y letras, no sabe nada de estrategia militar.
La tesis más socorrida del "foquismo" cubano es que todas las guerras
revolucionarias hay que hacerlas desde el campo, desde las montañas. Yo planteo -como
dije- la ciudad populosa más apropiada a la guerrilla en la época del capitalismo.
Indico que si en la Edad Media, cuando toda la población estaba en el campo, no han
triunfado las guerras campesinas, ¿cómo podrían hacerlo ahora en plena civilización
urbana? Aclaro que la Revolución cubana no se hizo exclusivamente en Sierra Maestra, sino
que hubo más muertos y más combates que en ésta en las ciudades; que se propagó la
insurrección en superficie apareciendo en -segundo frente de Escambray"; que se
luchó por todo Cuba; y que eso hizo que el ejército batistiano, cogido entre dos
frentes, tuviera que rendirse, no sólo frente a Sierra Maestra, sino porque está copado
por su retaguardia, en las ciudades.
Otra consigna simplista es la de que "el poder viene del cañón del fusil". Si
fuera esto verdad, los suboficiales y los sargentos darían los "golpes" de
Estado; pero son los generales y los coroneles los que los dan; aunque no estén todos los
días con los fusiles y los soldados. Y es que sin fin político no hay visión de lo
estratégico. Los generales piensan en políticos y por eso dan los "golpes" de
Estado; pero los sargentos y los suboficiales no piensan ni en generales, ni en
políticos. Así, teniendo más de cerca las armas y los soldados, los suboficiales y los
sargentos casi nunca producen un "golpe" de Estado y, cuando lo dan, lo pierden
posteriormente porque no saben qué hacer con el Poder.
  
En cambio los "foquistas" pequeñoburgueses, sin vinculación al trabajo de
fábrica o de campo, tienen la patología del Poder. Y cuando lo alcanzan, crean un
partido monolítico que excluye de él a todo el pueblo, constituyéndose as! éstos en la
"nueva clase", más difícil de desalojar del Poder que la burguesía. Pues la
nueva clase se presenta no como clase, sino como la encarnación del proletariado por
medio del Estado totalitario y del Partido único. El "foquismo",
pequeño-burgués, separado de los trabajadores o sin ellos en sus filas guerrilleras,
puede ser un nuevo stalinismo. Será preciso meditar esta perspectiva seriamente para
evitar que una minoría domine a las mayorías mediante el capitalismo de Estado y el
Partido monolítico. Para ello hay que preparar a los sindicatos, a los jóvenes
revolucionarios, en un espíritu autogestionario, con pleno dominio de la estrategia, a
fin de cortar el paso al Poder a grupos "foquistas", totalitarios, inspirados en
el modelo soviético de socialismo burocrático.
-Tu conociste bien a Ernesto "Che" Guevara y has tratado directamente a Fidel
Castro. ¿Cómo valoras la experiencia guevarista, triunfante en Sierra Maestra y que le
llevó al fracaso y a la muerte en Bolivia?
-El "Che" Guevara y Fidel fueron instruidos por el coronel español Bayo, que
durante la guerra civil española tenía conocimientos de táctica de grupos guerrilleros,
operando en la retaguardia franquista.
Cuando el "Che" y Fidel llegaron a Cuba en el "Gramma" -luego de ser
descubiertos al desembarcar en la isla, procedentes de México-, les quedaron 7 hombres y
11 fusiles o viceversa. Sin embargo, se fueron a la Sierra Maestra. Y como el planteo
político era bueno para la guerra de guerrillas, esos pocos hombres y esos pocos fusiles
sirvieron para echar a Batista, que administraba a Cuba, su negocio privado.
Si Fidel hubiera dicho al comenzar la guerra de guerrillas en Sierra Maestra que era
marxista-leninista, en vez de hablar de libertad, de democracia, de lucha contra la
corrupción batistiana, hubiera sido aislado y derrotado como tantos otros guerrilleros,
sin programa político compartido por la casi totalidad de una nación. Así las cosas,
Fidel tuvo el apoyo de la burguesía, la clase media, los obreros y los campesinos de
Cuba, incluso la simpatía de Estados Unidos. De esta manera, al llegar a formaciones de
batallón con sus guerrillas, Fidel venció a las brigadas o divisiones de Batista,
desmoralizadas y acorraladas en las ciudades, los montes y el campo. Cuanto mejor sea un
programa político de liberación tanto más fácil es ganar una guerra contra el
imperialismo de fuera o el despotismo de adentro. La mayor parte de los movimientos
guerrilleros de América Latina han sido derrotados por imitar al Fidel marxista-leninista
y no al Fidel guerrillero que tuvo como programa la democracia, la lucha contra la
dictadura y la corrupción.
Conocí al "Che" Guevara en 1962, en plena "crisis del Caribe", una
noche larga conversando los dos y en presencia de Alicia Egueren, esposa del líder
peronista, exiliado en Cuba, John William Cooke. Los barcos de guerra y los aviones
norteamericanos estaban merodeando por las playas de Cuba. El "Che" Guevara
esperaba el desembarco de las divisiones pentagónicas a los cuatro o cinco días del
cerco de Cuba por Estados Unidos. Yo le dije que eso era muy improbable e incluso
innecesario, pues el desembarco de los yanquis era permanente: databa de 1898 cuando nos
fuimos los españoles de Cuba, y ellos se reservaron la base naval estratégica de
Guantánamo. El "Che", sin embargo, estaba convencido de que los nortemaericanos
desembarcarían en Cuba. Yo le dije que teniendo una superioridad estratégica absoluta en
aviones y barcos de guerra, podían aislar a Cuba del resto del mundo, ganando así la
batalla estratégica, logística, sin tener que entrar en la batalla táctica, frontal del
desembarco, pero el "Che" pensaba que los yanquis desembarcarían en la isla. Le
dije que, a menos que ellos tomaran Guantánamo, los yanquis se quedarían quietos. Y como
los soviéticos se pusieron de acuerdo con los yanquis, sin consultar a los cubanos, se
cambiaron los proyectiles atómicos, en bases cubanas de los rusos, por bases de
proyectiles yanquis en Turquia.
Aclaré que el gatillo atómico en Europa -en la OTAN- lo tenían los yanquis y que, en
Cuba, igualmente estaba en manos de los soviéticos. Por tanto, a menos que los cubanos no
crearan una situación irreversible en Guantánamo, yanquis y soviéticos se entenderían
sin los cubanos. Además, en guerra convencional, los rusos tenían perdida la partida en
el Caribe: Negociarían con los norteamericanos.
El "Che", molesto contra los soviéticos, me dijo que él había ido a la URSS
con otro cubano, cuyo nombre no recuerdo, para establecer el acuerdo de bases de
proyectiles soviéticos en Cuba. Pues los rusos las hablan solicitado en defensa del mundo
socialista.
Yo lo creí así -me dijo el "Che"- pero luego nos han dejado paganado... Desde
ese momento, el "Che" se hizo más pro-chino que soviético; no asistía a las
recepciones de la embajada rusa en La Habana; se lo veía más en las de China y Albania.
Finalmente, los soviéticos, contra créditos a Fidel Castro, echaron al "Che"
del Ministerio de Industria, ya que crela más en el "nuevo hombre socialista"
que en el stajanovismo, política productivista de los soviéticos.
No nos entendimos bien nunca el "Che" Guevara y yo. Era un hombre más bien
dogmático. Lo disuadí de hacer empresas guerrilleras de montaña con pocos hombres
(grupos de 25 guerrilleros), por entender que, en el caso de los "Uturuncos"
-algo que yo había experimentado-, la contraguerrilla operaba con secciones de más de 30
hombres dotadas de algunos morteros. Por tanto, el combate frente a frente tenía así
correlación de fuerzas desfavorables para la guerrilla. Pero el "Che" seguía
el reglamento cubano como un dogma. Yo era partidario de 4 a 5 grupos de 25, viviendo
separados en el bosque y montaña, pero combatiendo juntos contra las secciones de más de
30 contraguerrilleros. Así habría superioridad de número y de fuego; la victoria
estaría asegurada para los guerrilleros. Sin embargo, el ''Che'' se fue con un grupo
chico de combate a las montañas del oriente boliviano: tuvo victorias tácticas
iniciales, pero perdiendo su poca tropa por el desgaste del medio rudo y de los combates,
y porque no suplía sus bajas con la llegada de campesinos, no teniendo población
favorable, fue derrotado como le dije, 3 meses antes de serio, al amigo del "Che",
Ricardo Rojo.
El "Che" Guevara, que tenla excelentes condiciones político-militares de
comandante, se empeñó, sin embargo, en morir como sargento al frente de un pequeño
grupo guerrillero en el oriente boliviano donde convergen las fronteras de Brasil,
Argentina, Bolivia y Paraguay. Quizá el "Che" eligió esta zona
geo-estratégica porque pensaba actuar en varios países sudamericanos a la vez con sus
guerrilleras. En esa región hay más espacio que población, siendo así muy lento, en el
mejor de los casos, el crecimiento militar de los grupos guerrilleros; pues los campesinos
son más bien indiferentes a la guerra revolucionaria.
Echado del Ministerio de Industria de Cuba por los soviéticos, que presionaban
económicamente para que abandonara su cargo, el "Che" Guevara, después de
renunciar secretamente, debla dar una explicación política sobre este acontecimiento;
pero su fidelidad absoluta a Fidel le llevó, clandestinamente, al Congo, donde luchó, y
luego al oriente boliviano donde murió. Se diría que el ''Che'' iba buscando la muerte
para no tener que explicar por qué había renunciado al Ministerio de Industria, teniendo
así que disminuir la figura política de Fidel Castro.
Hubiera sido más útil el "Che" Guevara escribiendo un libro sobre la labor
contrarrevolucionaria de los soviéticos en Cuba, que yendo a morir a Bolivia al frente de
un pequeño grupo guerrillero; pero su muerte lo sublimó como héroe; dejó así intacta
la figura política de Fidel Castro que, sin duda, lo sacrificó políticamente contra
ayuda económica y militar soviética.
-Los movimientos de ocupación de "fundos" en el Perú a comienzos de los años
60, constituyó una de las experiencias revolucionarias sobre el campesinado de mayor
éxito movilizador. ¿Cuál fue tu relación con el movimiento de Hugo Blanco?
-La operación guerrilera del valle de la Convención (Cuzco), estratégicamente, se
programó en Buenos Aires. Yo serví de asesor estratégico. Entre los trotskistas
peruanos y argentinos de la IV Internacional -partidos POR- existía una gran afinidad
política. Yo nunca fui trotskista, pero fui asesor estratégico para programar la
rebelión campesina en el Perú.
Mi punto de vista era que había todas las condiciones políticas, económicas y sociales
para desencadenar una rebelión campesina al estilo de la de Tupac Amaru (1780); pues el
feudalismo peruano reducía a los campesinos a la condición de pongos (siervos). La Caja
de Selva peruana (borde montañoso de la Amazonia), es un terreno muy favorable a la
guerra de guerrillas: Ahí, un campesinado en armas, si es bien dirigido política y
estratégicamente, puede derrotar a los más poderosos ejércitos regulares; pero haciendo
una guerra móvil, sin fijarse al espacio, sin ocupar tierras en frente fijo, tratando de
vencer, primero, al ejército represivo, y después hacer la reforma agraria.
No lo entendieron así los dirigentes del POR argentino, especialmente, el inútil Nahuel
Moreno, un trotskista de pacotilla que lela y releía, como libro único, la
"Historia de la Revolución Rusa", de Trotsky. Y como éste decía que no hay
Revolución si no se crean "poderes paralelos" (Soviets), Nahuel Moreno y los
trotskistas peruanos optaron por hacer una guerrilla al servicio de los campesinos y de la
reforma agraria comenzando, inmediatamente, por ocupar los latifundios y permanecer en
ellos como pueblo armado. Mi punto de vista, en franca disidencia con Nahuel Moreno y la
gente de Hugo Blanco, es que la ocupación de tierras obligaba a clavarse en el terreno.
De esta manera, los éxitos tácticos iniciales se convertirían después en derrotas
estratéticas frente a las tropas de represión, muy superiores en número y en capacidad
de fuego sobre los guerrilleros de Hugo Blanco.
Al querer aplicar a la realidad peruana las experiencias de la Revolución Rusa de 1917
(en situaciones especificas completamente diferentes en lo político, económico y
estratégico), los campesinos del valle de la Convención fueron derrotados en su
rebelión. El ejército ruso, por ejemplo, había sido derrotado en el frente alemán en
1917; se volvía de los frentes; y al llegar a Petrogrado se reunió con los obreros y los
ciudadanos formando Soviets; esa situación no se daba, de ninguna manera, en Perú, ya
que su ejército estaba intacto .
-¿Podrías trazar la panorámica actual de la guerrilla latinoamericana?
-El hecho de haber copiado el modelo cubano, especialmente en lo político y en la
táctica guerrillera, no descubriendo las especifícidades de cada país latinoamericano,
ha conducido, en muchos movimientos guerrilleros, a llenar las cárceles de presos y a
amontonar cadáveres. Repito que la Revolución, en cada país, debe ser re-inventada;
descubrir sus leyes estratégicas especificas; programar bien sus objetivos políticos;
combinar perfectamente su frente unido de clases oprimidas contra las clases opresoras;
dar unidad de pensamiento y acción a los grupos políticos sin tolerar sectarismos; y,
sobre todo, para que la guerrilla conduzca a la Revolución no basta con tener unos
cuantos fusiles y unos pocos hombres, sino, más que nada, hay que aprovechar una ocasión
histórica favorable a la Revolución: una gran crisis económica, una guerra perdida, un
desprestigio total del gobierno y de las clases dominantes, una dictadura odiada por todo
el pueblo, que no debe ser discutida, sino combatida y vencida.
Por tomar los deseos por realidades, creo que en Guatemala perdieron los guerrilleros al
lanzarse al ataque con escaso planteo revolucionario. El momento de la guerrilla en
Guatemala era más apropiado a la caída de Jacobo Arbez, en 1954, cuando la United Fruit,
con apoyo del Departamento de Estado, colocó en el Poder a Carlos Castillo Armas.
Entonces los guerrilleros tenían a su favor la lucha por la democracia, la liberación
nacional contra el imperialismo y la lucha por una legalidad constitucional, que
compartía la mayor parte del pueblo guatamalteco.
La guerrilla guatemalteca, luego de la revolución cubana, tenla menos condiciones de
triunfo que en 1954; pero unos cuantos jóvenes, creyendo que lo de Cuba se reproduciría
como hongos, se lanzaron a la lucha armada. El ejército guatamalteco exterminó, según
parece, a los militantes de estos grupos guerrilleros, a sus simpatizantes y a cuantos
tuvieran alguna vinculación con ellos. A este tipo de "limpieza" -sin ningún
respeto por los derechos humanos- se le llamó "guatemalización" que luego, en
similares condiciones, se ha
convertido en "argentinización", "uruguayización",
"bolivianización", "brasilenización", "chilenización",
"colombianización", "mexicanización", etc.
En Colombia la guerrilla tenía ya su implantación antes de la revolución cubana. El
guerrillerismo colombiano surgió como una explosión de protesta popular en 1948 cuando
el asesinato político del líder liberal Gaitán, que dio lugar a la guerrilla urbana
generalizada, más conocida con el nombre de "bogotazo". Como consecuencia de
este acontecimiento revolucionario, muchos revolucionarios colombianos se fueron a las
sierras, surgiendo así un copiso movimiento guerrillero con cierta similitud a la guerra
de guerrillas china del Yenan, luego de la "Gran Marcha" del IV y el VIII
ejércitos comunistas.
Tanto se implantaron las guerrillas en Colombia, que se llegaron a liberar zonas de
montaña como las repúblicas independientes de "Marquetalia", "El
Pato" y otras. Cuando escribí "La estrategia de la guerrilla urbana", en
1965, dije que esas repúblicas guerrilleras no se podrían consolidar como frentes fijos,
pues las divisiones de helicópteros, que son una "caballería del aire",
acabarían con ellas. En cambio, en el Yenan (China), los helicópteros no habían sido
empleados como si se tratara de una infantería volante. Y como habla pronosticado,
"Marquetalia" y "El Pato" dejaron de existir. La guerra de guerrillas
tenia que ser móvil, no fija, indiqué, y más en las ciudades que en las montañas, pues
en las magalópolis, si no se las libera apresuradamente, pero se gana su población y con
ellas se combate en muchos puntos urbanos a la vez, no sirven las divisiones de
helicópteros ni las unidades blindadas. Sin embargo, la guerrilla colombiana ha seguido
siendo preferentemente rural., pero ya ha entrado en la fase urbana, o en ambas al mismo
tiempo: tiene varios ejércitos guerrilleros, pero le falta un programa común, no se ha
liberado del dogmatismo marxista-leninista y, en consecuencia, no saben los guerrilleros
plantear correctamente su problema nacional, su revolución específica, sin importarla
desde Cuba u otros países.
Otro movimiento guerrillero, que cometió los mismos errores estratégicos que el
colombiano, fue el intento insurreccional del grupo armado dirigido por de la Puente
Uzeda, en Perú. Concentró sus guerrilleros en Mesa Pelada, en vez de actuar en los
grandes suburbios de Lima; se fijó al terreno con pocas fuerzas, sin poder contrarrestar
a la aviación y la artillería del ejército; así, sin movilidad, fue masacrado por
querer intentar, en cierto modo, la experiencia fracasada de las "repúblicas
guerrilleras" de Colombia. En Lima hay, aproximadamente, un millón y medio de pobres
en los barrios miserables ("pueblos jóvenes'% pero los guerrilleros de Lima se iban
a pelear en las montañas y selva, en un terreno que les era hostil, más desconocido que
el "cinturón de miseria de Lima" y menos seguro que éste logística y
políticamente.
-Respecto a Nicaragua, donde parece haberse consolidado un frente guerrillero
que está poniendo en jaque al dictador Somoza, ¿qué salidas ves a corto plazo?
¿Cuáles son los componentes ideológicos reales del Movimiento Sandinista?
-El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) es una alianza polifacética: 1) El
grupo GPN, guevarista, partidario de la guerra prolongada. 2) Los "terceristas"
(mezcla de cristianos, liberales y marxistas). 3) El grupo proletario integrado, casi en
su totalidad, por militantes del partido comunista. As! pues, el FSLN tendría cierta
inclinación marxista-leninista, si bien en la huelga general contra el dictador Somoza,
comenzada el 25 de agosto de 1978, han intervenido los comerciantes e industriales, así
como los obreros y empleados. Pero, salvo Venezuela, Costa Rica y Panamá, los paises
latinoamericanos no estaban decididos, especialmente Honduras y El Salvador, países
fronterizos con Nicaragua, a bloquear el régimen de Somoza, pues no están seguros de que
el FSLN cree en el Istmo centroamericano una nueva Cuba, cosa que preocupa, en el mismo
sentido, a Estados Unidos.
Desde el dia 9 de septiembre de 1978, prácticamente, el pueblo nicaragüense se lanzó a
la calle para echar del Poder al tirano Somoza y su familia, que lleva dominando en
Nicaragua unos 40 años contra la voluntad del pueblo. Luego de la toma del Parlamento de
Nicaragua por un grupo guerrillero mandado por el "Comandante Cero", también en
setiembre, Somoza tuvo que aceptar las condiciones de los guerrilleros, poniendo un avión
a disposición de éstos para llevarlos al Panamá.
Al desencadenar la insurrección general contra Somoza, tomando varias ciudades los
insurrectos, tales como Chinadenga, Esteli, León, Rivas y otras, sin contar con
artillería, blindados y aviación, quedándose en frente rijo o en barricadas, se
prestaban así a ser aniquilados por el ejército somocista, que puede hacer la guerra en
dos dimensiones: tierra y aire; los guerrilleros apenas si podían hacer una: tierra,
ciudades difíciles de retener frente a un ejército organizado con mayor potencia de
fuego.
El FSLN parece que le fué imposible mantenerse en algunas ciudades conquistadas, mejor
dicho, levantadas en masa con su población contra el dictador Somoza, pues sin armas
pesadas no es posible consolidar un frente fijo. Hubo la ventaja para los sandinistas de
que los levantamientos eran en varias ciudades, llamando al ejército represivo desde
varios puntos a la vez, pero no los suficientes como para hacer la guerra revolucionaria
como en piel de leopardo.
En la frontera con Costa Rica, zona exterior favorable, los sandinistas trataron de crear
una "base de fronteras", y una "zona liberada", pero si la Guardia
Nacional de Somoza emplease toda su fuerza de aviación, blindados y artillería; si los
guerrilleros no tienen, a su vez, estas armas, no se puede consolidar así ni una
"base de frontera" ni una "zona liberada", para crear ahí un
"gobierno de liberación".
Para derrocar al dictador Somoza o a cualquier dictadorno hay que combatir en frente fijo,
en formaciones cerradas y en barricadas, si dar continuidad a la lucha guerrillera, no en
media docena de ciudades como en Nicaragua, sino en decenas de pueblos (en el campo) y en
todas las ciudades populares de¡ país. Para vencer en una guerra revolucionaria no hay
que tratar de entrar en batallas frontales, fijas y de mucha duración, si en cientos de
combates rápidos, móviles, para dispersar al enemigo, para impedirle que establezca su
orden político y su represión. Una guerra revolucionaria no es conveniente decidirla por
las armas sino por la política de¡ pueblo en armas, sin grandes batallas, ganado por la
desmoralización y el desgaste político y militar de¡ enemigo.
Los sandinistas, cuyo plan político internacional no es claro para Estados Unidos,
Honduras, y El Salvador y para otros países latinoamericanos tienen, en ese sentido, una
falla política y diplomática, que puede conducir en contra de Somoza, a una
intervención para echarlo del Poder, pero sin dejar que avancen hacia éste los grupos
marxistasleninistas. El fenómeno de Cuba es difícil de repetir en America Latina. Por
eso repetimos que toda Revolución tiene que ser inventada, a fin de que no tenga
limitaciones en su política Internacional y en su política nacional, en su estrategia y
en su táctica. En suma, lo mas importante para el triunfo de los revolucionarios
nicaragüenses es hacer su revolución, como en todas partes, con una semántica nueva,
sin que el enemigo interior y exterior tenga ventajas políticas y militares para oponerse
a una ideología conocida, resistida, desgastada bajo dictaduras burocráticas que han
sucedido a burguesias o a aristocracias absolutistas.
-Cambiando de continente, ¿cual es tu juicio sobre la guerrilla urbana en la forma en que
la llevan a la práctica la R.A.F. en Alemania, o las Brigadas Rojas en Italia?
-Las "Brigadas Rojas" han demostrado la eficacia de la guerrilla urbana para
crear situaciones políticas, colocando al pais casi al borde del colapso político. As¡,
en cierto modo, el "compromiso histórico" de comunistas y demo-cristianos de
Italia ha sido sacudido como un terremoto político. Tácticamente, las "Brigadas
Rojas", con el empleo de muy pocos hombres, han creado situaciones, en forma de
guerrilla urbana, que no podrían crear las guerrillas rurales. Ello demuestra que la
guerrilla urbana no busca una gran batalla, ni barricadas o liberar una ciudad como los
sandinistas contra Somoza, sino producir una situación política comprometida que pueda
liquidar, por ejemplo, con el empleo de unos pocos guerrilleros, el "compromiso
.histórico" democrocristiano-comunista en Italia.
Sin embargo, la estrategia de la desesperación no es la mejor para hacer triunfar la
guerrilla urbana, como ha sucedido en Italia y Alemania, pues la contraofensiva del Poder
puede emplear unas reglas de juego donde ya no se respete los derechos humanos. As¡ las
cosas, si las guerrillas urbanas alemana e italiana no movilizan la población en base a
sus acciones, si esas minorías armadas no arrastran a las mayorás populares desarmadas,
no se producirla as! el triunfo de la Revolución. Entonces cabe preguntarse, ¿para qué
la dramatización de la lucha? A menos que no se trate de desestabilizar un país o echar
del Poder a un partido para que entre otro (¿pero será mejor o peor?), no se justif ica
extremar la violencia, si se saca la caza para que cacen otros.
Mientras las condiciones económicas, políticas, sociales, morales, no están maduras
para una revolución, todo acto extremo puede agudizar aun mas la contrarrevolución,
trayendo una dictadura de tipo nazifascista o, simplemente, de
"guatemalización" de un país, donde el terror impuesto por los dictadores
actuales no tiene nada que envidiar a Hitler, Mussolini y Stalin, en cuanto a ignorar los
derechos humanos fusilando a diestro y siniestro.
No tengo mucha información sobre la guerrilla urbana europea, pero creo verla descolgada
de los movimientos sindicales obreros, hoy reformistas (socialistas o comunistas), que
pueden ser movilizados por estos guerrilleros, para dar paso a un socialismo auténtico.
¿Cual? ¿Cómo? ¿Para cuándo? ¿Con qué programa? He ahí la debilidad de la guerrilla
urbana europea. ¿Cual es su mensaje? ¿Cómo resuelve la crisis de la sociedad
post-industrial? ¿Con dictadura democrática o con socialismo de autogestión? Si la
política es mala, nunca la estrategia revolucionaria puede ser buena; se es derrotado no
por cobarde, sino por poco inteligente.
En resumen: un revolucionario para poder asumir la historia en un momento crítico debe
conocer las leyes de la dialéctica y de la economía política; dominar la política
científica; unificar su pensamiento y su acción; saber esperar una ocasión histórica,
que siempre se presenta, para transformar el mundo y resolver las contradicciones que se
opongan al interés general; plantearse a cada momento sólo lo que se pueda resolver, sin
ser centrista ni oportunista; no destruir sino aquello que se pueda sustituir para no
adelantarse ni atrasarse en los cambios de estructuras socio-económicas, políticas,
culturales y jurídicas.
Por encima de todos los dogmas y sectarismos, un revolucionario debe ser fiel a la ver.
dad y a la libertad; no hablar ni proceder en infalible, sino aceptar la prueba y el
error, la pluralidad de criterios; rechazar el culto a la personalidad; dejar que la
Sociedad haga cuanto mas mejor, sin la tutela del Estado. Y estar siempre dispuesto a
aprender del error para llegar a la verdad sin olvidar jamás que sólo se ve lo que se
sabe y, por tanto, se ve tanto mejor el futuro, el presente y el pasado cuanto mejor se
los sabe. El pueblo ve poco porque sabe poco; es necesaria una revolución cultura¡
permanente para que el pueblo por el saber tenga el autopoder para ser él, únicamente
él, el sujeto activo de la historia, superando as¡ las estructuras políticas de
dominación por la autogestión, sin burguesía. monopolistas no burocracias totalitarias.
ANTONIO ALBIÑANA
MERCEDES ARANCIBIA
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