Ya
mecanografiando estas páginas, entresacando opiniones de la mucha correspondencia que
agradecemos a todos los compañeros, nos vino un grupo de objetores que nos dejaron un
manuscrito sobre la noviolencia. Sus párrafos -forzosamente extractados, pues el tiempo y
el espacio siguen mandando en una revista semimensual- vienen a contrapesar algunas de las
voces que nos habíais hecho llegar.
Dicen los amigos pacifistas: "La opinión pública se ve frecuentemente alertada por
acciones de no-violentos que ayunan, ocupan locales, se sientan, encadenan, devuelven la
cartilla militar, se niegan a pagar impuestos... Pero también oye llenarse la boca con
invocaciones al desarme, al pacifismo, de los poderes públicos, del
"establishment", de las autoridades religiosas. Pero invocar la no-violencia sin
colocarse resueltamente, al mismo tiempo, deliberadamente, al lado de los oprimidos, es
hacer una llamada a la pasividad, a la indiferencia, es desmovilizar las energías
necesarias y requeridas para resolver los conflictos y las tensiones, es confundir la
no-violencia con el pacifismo de los rebaños, de las pretendidas mayorías silenciosas...
La no-violencia es amor, es respeto al adversario denunciando su identidad de opresor,
combatiéndole con todos los medios que salvaguarden su libertad de cambiar de actitud...
Se puede abolir el capitalismo de una manera violenta, pero la superestructura mental no
será abolida así como as!. Se pueden cortar cabezas, pero esto no resuelve nada cuando
son las ideas en el interior de las cabezas lo que hay que cambiar... "
nos matan, siempre nos matan
Recordarnos el día que supimos la muerte de Agustín
y nuestra amiga nos trajo aquellas «consideraciones pequeñitas de pepita grillada",
que aún había tenido el ánimo de titular: "Las manos vacías y las espaldas al
descubierto": ¿Cuándo aprenderemos de verdad que una cosa es la actitud personal de
los luchadores: honesta, entera, constructiva, ingenua muchas veces, y apasionada; y otra
muy distinta la actitud con que nos responden: el exilio, la tortura, la discriminación,
el lavado de cerebro y la muerte? Al final siempre la muerte. Nosotros no matamos. Nos
matan... violencia uniformada, acostumbrada, camuflada... No basta luchar por nuestras
ideas... hay que defenderse también. Defendernos, trabajadores de las agresiones
patronales; defendernos, mujeres, de las agresiones machistas; defendernos todos, del
poder, de las leyes, de la policía, del ejército, de la ciudad, del atontamiento
colectivo... sufrir la violencia sólo nos sirve para hacer seriales radiofónicos
proselitistas... a otros, como a Agustín Rueda, ya no les sirve para nada, sino para
pudrirse. Miserable, el uso de la violencia; pero más lamentable todavía recibirla,
sufrirla, y sobre todo, llorarla. Y sobre todo aguantarla como muchos de nosotros
aguantábamos los sermones de los curas años ha: algo inevitable, instituido, normal.
¡Mierda!".
Aquella carta de J.J.P. nos preguntaba: ,,¡No es el rechazo de la opresión el método
natural de obrar del oprimido, y por ello distinto de la violencia, "acto
innatural", estatal por tanto?... Pero, la llamada violencia individual contra el
sistema, contra el Estado, ¿sirve de algo? Según para qué tipo de gentes, pero creo que
en su fondo, en su forma, en toda su manifestación, la contestación por la violencia a
la violencia estatal es un detonante, un grito, una protesta, un paso más de cara a
subvertir una sociedad que nada nos puede ofrecer. También Violeta, de Barcelona,
reflexiona: "Esto que los medios oficiales de la sociedad llaman terrorismo
rechazándolo y combatiéndolo de forma tajante y total, tiene existencia pura y
simplemente como consecuencia del auténtico terrorismo desarrollado diariamente en la
sociedad en que vivimos... paro artificial, campesinos sin tierra, sufrimientos,
explotadores del esfuerzo ajeno y lejano... tanta injusticia".
El tema preocupa, y en el último Congreso Internacional Anarquista se trató del problema
que angustia a opresores y a oprimidos de sus opuestos conceptos de "violencia"
o "terrorisrno". Aparte de la moderada ponencia oficial (ver BICI núm. 7), el
grupo -Azione Rivoluzionaria", sector ácrata de los "núcleos armados",
que proliferan en la izquierda obrera y estudiantil de aquel país, repartió un amplio
llamamiento a la organización de "miles de núcleos armados" que cuestionaba:
"¿Es suicidio haber abandonado esa práctica sin táctica ni estrategia de los
grupos anarquistas tradicionales, que no saben cómo moverse, desorientados por el suceder
de los acontecimientos, para volver a la -propaganda por el hecho", como ejemplo para
generalizar la accción directa? Una crítica constructiva es necesaria, pero no
suficiente si paralelamente no se desarrolla una presencia crítica negativa, destructiva,
la crítica de las armas... a los procesos del poder".
tácticas, tácticas
Matices muy distintos priman en los artículos
enviados por Floreal Castilla, de Venezuela, o el madrileño Colectivo Amanecer, que aquí
resumimos.
Dice Floreal: "...por su aspiración a construir una sociedad basada en la libre
iniciativa de los productores autogestores y federados, el anarquismo combate toda forma
de coacción física, legal o sicológica, trípode coercitivo donde se asienta todo
poder. Pero también el anarquismo llama a los hombres a destruir la actual sociedad
mediante la acción... Empero, la violencia aislada es contraproducente porque no es
realista... este abocarnos a organizar a la gente, a fortalecer los sindicatos
anarcosindicalistas, los ateneos en los barrios, a vertebrar los grupos específicos... no
implica que renunciemos a la violencia revolucionaria, sino que sencillamente, no siendo
lo suficientemente fuertes para practicarla ante un enemigo mejor organizado y con mayores
recursos, debemos abstenernos de emplearla si las condiciones no nos son favorables. No
podemos plantear una batalla si no estamos seguros de que vamos a ganarla... La época
heroica ha quedado atrás... Frente al militarismo tenemos... que subertir la fila de las
tropas... comprender que grupos espontáneos, en las huelgas, recurran al atraco o el
atentado... lo que debemos rechazar y combatir es toda violencia grupuscular al margen de
las luchas populares... "
De sus debates cotidianos, escriben los del Colectivo: "No podemos ponemos a hablar
sobre la violencia sin antes tener en cuenta las ideas que nos han inculcado desde
pequeños: Horas ante películas de buenos y malos, años jugando a matar, virtudes
castrenses, autoridad, escuela, bandera, humos, ruidos, tensiones... violencia cotidiana
Como libertarios planteamos una revolución no violenta, desobediencia civil desde ya,
creación de sistemas alternativos, fiesta en las calles, talleres artesanos,
autogestionados, o al campo, frente al trabajo mareante y aburrido, no queremos cambiar de
amos, sino al ser humano..." Y en su esperanzadora posdata, Amanecer nos recuerda que
"las palomas del Retiro están enterrando con sus cagadas la estatua del general a
caballo... "
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