A
fines de Julio de 1978 comenzaba el Grupo de Trabajo "Protección de la
radioactividad" a trabajar acerca de la extracción de Uranio en la RFA:
(Menzenschwand, en la Selva Negra). Ahí se encuentran los depósitos de Uranio más
grandes de la RFA y de Europa Occidental. La cantidad de Uranio que existe ahí se
encuentra según estadísticas oficiales entre las 4 y 10 mil toneladas de óxido de
Uranio, esto es más o menos el potencial energético de Libia.
Con aparatos especiales de gran sensibilidad a la radiación, pudo comprobar el Grupo, que
esta región, que ya de por sí tiene un gran nivel de radioactividad, está siendo
sobrecargada más aún, por la extracción de¡ Uranio. Las rocas altamente radioactivas,
que no sirven para usarlas en los reactores, fueron usadas para llenar aparcamientos,
jardines infantiles, etc. lo que produce la contaminación de toda la zona. (A veces fué
simplemente tirada al azar en el bosque). El grupo encontró en las cercanías de la mina
de Uranio, rocas con un contenido de Uranio de] 2 al 3%, una dosis de un milirem a una
distancia de 30 cm. El Grupo puso una denuncia por peligrosidad para el medio ambiente.
Por los desechos líquidos de la mina se arruinó un riachuelo cercano, y más aún, el
aire se contamina con el gas venenoso y radioactivo Radón, que es producido durante la
extracción de los materiales radioactivos.
A partir de estas investigaciones, empezó el grupo de Freiburg a investigar los
alrededores de otras firmas ya conocidas, en toda la RFA, entre otras partes en Pfal
(Ellweiler cerca de Birkenfeld) (y en la frontera con Checoslovaquia) (Mähringer und
Poppenreuth)
Todas las instalaciones que ha investigado el Grupo estaban radioactivas.
Las empresas implicadas en esta controversia reaccionaron brutalmente: La Cooperativa
Brundhilde, Unruh, y luego la firma (100% estatal) Saarberg Interplan. El espectro de los
medios usados va de denuncias falsas, hasta amenazas y violencia física.
El aparato de Estado, con la Justicia y la policía, reaccionan con el intento consecuente
de criminalizar al grupo ecologista: se les escuchaban sus conversaciones telefónicas, se
les espiaba, se les hacía comparecer ante la policia local, etc, etc.
El punto culminante de esta campaña de criminalización, fué la búsqueda y captura de
dos miembos del grupo, Joachim Schnorr, y Edgar Klementz, en Baden Baden, el 28 de Agosto,
de 1978.
En ese día, habían fotografiado los dos compañeros los terrenos de la empresa
Saarberg-Interplan.
Los trabajadores de esta empresa trataron de impedirles a los compañeros que salieran de
los terrenos de la mina, y uno de los trabajadores intentó lanzar un hacha contra el
auto. En esta situación amenazadora para los dos, Joachim y Edgar buscaron la salida
simplemente apretando el acelerador y marchándose del lugar. De una amenaza para la vida
de los trabajadores no se puede hablar en ningún momento.
Sin embargo, la hasta entonces tan pasiva policia en lo que respecta a las denuncias por
radioactividad peligrosa, se puso en marcha inmediatamente: Alarma y persecución de los
compañeros. Se les buscaba por: INTENTO DE ASESINATO (!!!!)
Joachim Schnorr ha quedado desde esta fecha entre rejas.
¿Por qué la reacción de la policía?
Dejemos hablar al Grupo de los compañeros:
"La drástica reacción de la policía y del aparato estatal se explican por la
tremenda significación que tienen minas de Uranio propias para la industria atómica
alemana. En casos de "emergencia" la RFA seria independiente del
extranjero".
Es conocido que la RFA tiene planes para rearmarse a nivel atómico. Para ello necesita
tener en su propio territorio Uranio en cantidades suficientes como para autoabastecerse
en caso de "emergencia". El cohete que transporta las bombas atómicas fué
probado en la semi-colonia europea de Zaire, donde la RFA se compró un inmenso territorio
para probar ahí sus cohetes. En este territorio ya ni siquiera existe formalmente la
soberanía de Zaire, sino que "la ley es la dictada por la OTRAG", una
compañía fantasma creada por el gobierno alemán para camuflar sus actividades. Estas
actividades han llevado a los jefes de estado africanos a protestar formalmente por esta
actividad colonialista en el corazón de Africa.
En el negocio, no le va mal a los alemanes tampoco: Hace poco se finalizó el contrato
para la venta de varios reactores nucleares a los gorilas brasileños, que es el contrato
comercial más grande que se haya firmado hasta la fecha. Los militares brasileños fueron
¡lamados por la opinión pública alemana y europea a comprometerse a no usar el material
con fines bélicos, lo que ellos negaron rotundamente: Ellos usarán su soberanía como
quieran, decían los gorilas. Con ello queda evidente el fin de estos reactores: no se
trata de ganar solamente electricidad, sino de ganar plutonio para así fabricar bombas,
cosa que los burgueses hindúes ya han demostrado en India, haciendo explotar una bomba
atómica con el material que sacaron de un reactor que les vendió Canadá hace años.
¡Apoyemos la lucha de los companeros ecologistas alemanes! Para telegramas de solidaridad
y otras acciones que penséis necesarias, la dirección es:
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