Paul
Aurich
¿Por qué el renovado interés en Landauer? ¿Qué-
hace de él una Importante figura ("un gigante espiritual" para Rocker)? En
primer lugar su trágica y brutal muerte a manos de los soldados U naciente totalitarismo,
continúa causando indignación y compasión. Es el más conocido mártir anarquista de la
revolución alemana. Pero fue también el intelectual anarquista de más influencia en el
siglo XX en Alemania,
con la posible excepción del mismo Rocker.
Landauer era una persona extremadamente versátil. Periodista y filósofo, novelista y
crítico, su campo de conocimientos impresionaba. Influenciado por pensadores tan diversos
como Spinoza y Schopenhauer, lbsen y Nietsche, Proudhon y Bakunin, Kropotkin y Tolstoi,
era al mismo tiempo individualista y socialista, un romántico y un místico, un militante
y un defensor de la resistencia pasiva. También estaba influenciado por el Garden City
Movement de Geddes y el Arts And Crafts Movement de Ruskin. Con todos estos diferentes
elementos llegó a construir una filosofía social coherente y una teoría de la
revolución.
Landauer nació el 7 de abril de 1870 en Karlsruhe, en una familia judía de clase media y
en una región con una larga historia desde la Edad Media de inconformismo social, y en la
que los otros dos líderes anarquistas alemanes, Johann Most y Rudolf Rocker, nacieron y
se formaron. En 1870 estalla la guerra franco-prusiana, que marca el nacimiento de
Alemania como un poder militar centralizado. Landauer luchó a lo largo de sus veinticinco
años de vida contra este creciente Leviathan. Al mismo tiempo, se opuso a la versión de
socialismo centralizado y estatista incluido en el programa del partido socialdemócrata
alemán, por su carácter hierático y autoritario.
En 1892, habiendo estudiado en las universidades de Heidelberg y Berlín, Landauer reunió
en Berlín un grupo de disidentes marxistas llamado Die Jungen (del que Rocker era
también miembro), y que había sido expulsado el año anterior del partido
socialdemócrata alemán. Asumiendo el papel de editor de la revista semana¡ del grupo,
El socialista desarrolló una critica anticentralista y antiautoritaria del marxismo en la
línea de Bakunin y Kropotkin, llamando a la sustitución del Estado por una federación
de comunas autónomas organizadas desde abajo. Como Kropotkin y William Morris, Landauer
admiraba la vida comunal descentralizada de la Edad Media "una totalidad de unidades
independientes", "una sociedad de sociedades". Aunque aceptaba la noción
de lucha de clases, rechazaba la rigidez dogmática de la teoría marxista, así como toda
autoridad burocrática centralizada, económica o política. En 1893 era uno de los
disidentes -Rosa Luxemburg era otra- excluidos del congreso de la Segunda Internacional de
Zurich, lo que motivó la salida del veterano revolucionario italiano Amilcare Cipriani,
protestando "me voy con aquellos que habéis confinado, expulsado, con las víctimas
de vuestra intolerancia y brutalidad". Landauer fue de nuevo expulsado -junto a
Errico Malatesta, Ferdinand Domela Niewenhieus, y otros delegados anarquistas del Congreso
de Londres de 1896 (su socialdemocracia en Alemania , citado al final de este estudio fue
su respuesta al Congreso), la última vez que los anarquistas intentaron la entrada en las
sesiones de la Internacional Socialista. En su Llamamiento al Socialismo publicada en
1911, Landauer llegaba a llamar al marxismo "la plaga de nuestra era y la maldición
del movimiento socialista".
En 1893, después del Congreso de Zurich, Landauer publica su novela "El predicador
de la muerte", pero sus actividades literarias fueron interrumpidas por una estancia
en prisión por diseminar "materiales sediciosos" en El socialista, cuya
publicación fue temporalmente suspendida. Aunque fue enviado a la cárcel mas veces -una
por criticar al jefe de policía de Berlin- continuó publicando El Socialista hasta el
fin de la década, haciendo una revista de alta calidad intelectual pero de limitado valor
para la agitación. Su creciente orientación teórica y filosófica le impedían ganar
audiencia en la clase obrera. La revista resultaba cada vez mas atractiva para
intelectuales y profesionales, pero no a trabajadores industriales y campesinos. Ello
provocó discusiones con los trabajadores miembros del grupo redaccional, que objetaban
que la revista estaba perdiendo su efectividad como instrumento de propaganda anarquista.
Landauer intenta cambiar su línea sin conseguirlo suficientemente y en 1899 se cierra la
publicación.
En aquellos momentos Landauer había abandonado sus
ataques frontales al capitalismo y el estado. Anteriormente su pensamiento había estado
dominado por el anarquismo revolucionario de Bakunin y Kropotkin. De Bakunin señalaba;
"lo he querido y admirado desde el mismo día que lo conocí". Y en 1901 editaba
con Max Nettlau una colección en alemán de los escritos de Bakunin. En los siguientes
años traducía, además, varios de los más importantes libros de Kropotkin. Pero desde
finales de siglo cae cada vez mas bajo la influencia de Tolstoy, y especialmente de
Proudhon al que consideraba "el mas grande socialista de todos". En la
formación de su filosofía influía fuertemente el mutualismo de Proudhon, adoptando la
noción de un banco popular capaz de conceder créditos baratos a los pequeños
productores, as¡ como facilitar el honesto intercambio de sus productos. Cada vez mas
insistía en la revolución social pacifica y en la importancia de una educación
libertaria, especialmente como la desarrollada por Francisco Ferrer y su movimiento de la
Escuela Moderna. Mientras permaneció fiel a Kropotkin era menos por los aspectos
militantes y revolucionarios de su pensamiento que por su posición ética, su teoría de
la ayuda mutua y su acento en la producción cooperativa descentralizada.
Mezclando los principios federalistas de Kropotkin y Proudhon, Landauer buscaba una
sociedad basada en la cooperación voluntaria y la ayuda mutua, "una sociedad de
intercambios igualitarios, basada en comunidades regionales, combinando industria y ag.
ricultura". Hablaba cada vez menos de lucha de clases, y acción directa significaba
ahora la creación de cooperativas pacifistas, resistencia pasiva al estado en vez de
rebelión armada 6 actos de propaganda por el hecho. Para Landauer, además, huelga
general llegó a significar no el paro del trabajo sino su continuación para beneficio
propio y bajo una autoorganización. Viendo al estado como la negación del amor y la
humanidad, quería su sustitución gradual mediante comunidades voluntarias. Apelaba a los
intelectuales, trabajadores y campesinos para que despertaran de su alienación y salieran
de un sistema estatal de coerción, explotación é injusticia, mediante comunas urbanas y
rurales.
El socialismo para Landauer no era ya la inauguración de algo nuevo, de golpe, no un acto
apocalíptico, sino el descubrimiento y desarrollo de algo ya presente, cultivando algo
"siempre empezando" y "siempre moviéndose''. Su idea parece e¡ conocido
slogan de la I.W.W. de "construir la nueva sociedad sin la concha de la vieja".
En sus mas conocidos escritos La Revolución y Llamada al socialismo pedía al pueblo una
sociedad libre al margen de la existente; urgía a "salir de¡ capitalismo" y
"empezar a ser seres humanos", para crear lo que hoy llamaríamos una
"sociedad alternativa" en la forma de enclaves libertarios, que servirían de
inspiración y modelo a otros para seguirlos. En otras palabras, concebía la revolución
no como la violenta sublevación de las masas, sino como una pacifica y gradual creación
de una "contracultura".
Al formular esta idea, Landauer estaba fuertemente influenciado por el francés Etienne de
la Boetie (S. XVI) y su critica a la "esclavitud voluntaria" de las masas. La
Boetie había dicho que el pueblo debía retirar su apoyo a las instituciones autoritarias
y formar otras libertarias propias; y que si nadie obedecía al tirano, su poder
desaparecería. Ahora el mensaje central de Landauer era denunciar una sociedad
centralizada coercitiva y burocrática. Su Liga Socialista, fundada en 1908, era el
intento de comenzar una alternativa social de este tipo, formada de conjuntos naturales y
voluntarios a los que los anarquistas llamarían "grupos de afinidad" durante la
guerra civil española. Al mismo tiempo, la Liga Socialista ofrecía una alternativa
libertaria al jerárquico y autoritario partido socialdemócrata. En 1911 tenia no menos
de veinte grupos en Berlin, Zurich y otras ciudades alemanas y Suizas, y hasta una en
Paris.
Aunque Landauer se había convertido en un portavoz de la cooperación voluntaria y la
resistencia pasiva, no dejó de considerar nunca la revolución de masas. No rechazó la
insurrección popular espontanea, y aunque se oponía al terrorismo individual, siempre
entendió la desesperación que les llevaba a actuar conservando una gran simpatía por
ellos. No obstante, creía que lo básico era que hubiera una revolución espiritual junto
a la individual. El problema social, decía, no se puede resolver por violencia o por la
captura del poder, puesto que la verdadera revolución social es la de rejuvenecimiento
espiritual. Lo que se necesitaba, escribía, era "un renacimiento del espíritu
humano". La transformación fundamental de la sociedad solo puede ocurrir cuando
" estamos llevados por el espíritu, no de la revolución, sino de la
regeneración". Como escribió en su mas famoso y citado pasaje, "el estado es
una condición, una cierta relación entre seres humanos, una forma de conducta humana; lo
destruimos formando otras relaciones, comportándonos de forma diferente".
Durante los años anteriores a la primera guerra mundial, Landauer era una figura familiar
en los círculos intelectuales y artísticos alemanes. Siempre luchando por la verdad,
Landauer evitaba sistemáticamente cualquier tipo de dogma. "Cuando hablaba, uno
sentía -escribía R. Rocker- que cada palabra salía de su alma con el sello de la
integridad absoluta". Pero no era profeta en su tierra. Ganó la antipatía de muchos
compatriotas por su oposición a la guerra y su acusación a los alemanes como agresores.
"La guerra es un acto de poder, de asesinatos, de latrocinios" escribió ya en
1912 anticipándose a Randolph Bourne, "es la expresión mas agria y clara del
estado". En la navidad de 1916 escribió una carta a Woodrow Wilson señalando la
necesidad no solo de la paz, sino de una asociación de naciones que controlara las armas
y asegurara la protección de los derechos humanos a través del mundo.
Cuando estalló la revolución en Baviera el 7 de Noviembre de 1918 Landauer fue convocado
a Munich por su amigo Kurt Eisner, presidente socialista de la nueva república bávara.
Landauer, sin embargo, no se convirtió en miembro del gobierno de Eisner como se ha dicho
a veces. Junto a sus compañeros Erich Mühsam y Ernst Toller, jugó un papel central en
el movimiento de organización de consejos de obreros, campesinos, soldados y marinos para
empezar la clase de sociedad federal por la que tanto había abogado. Trabajó con Mühsam
en el Consejo Revolucionario de Trabajadores y en el Consejo Central de Trabajadores de
Baviera. Continuaba defendiendo un sistema de consejos y cooperativas, basado en la
autonomía y la autoorganización, frente a un gobierno parlamentario o una dictadura del
proletariado con control sobre la industria y la agricultura. Difirió fuertemente de
Mühsam en este punto, dada su posición crítica ante la dictadura revolucionaria creada
en Rusia por Lenin, de la que en 1918 decía que los bolcheviques "estaban trabajando
por un régimen militar que seria mucho mas horrible que cualquier otro que hubiera
conocido el mundo". En lugar de la visión marxista del socialismo de estado y de la
dictadura del proletariado, Landauer continuaba presionando por una sociedad
descentralizada, de comunidades y cooperativas libres, con control local y
autoorganización de los trabajadores desde abajo. No esperaba conseguirlo de la noche a
la mañana. "no se me ocurriría desear un resultado acabado -decía- siempre
buscaré algo detrás de el final, el proceso me afecta y estoy -en fin- en él".
Pero sus esperanzas, aunque limitadas fueron cortadas pronto. Siguiendo al asesinato de
Eisner (cuya muerte se añadía a las de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht en Berlin),
Landauer fue nombrado¡ ministro de educación en un nuevo consejo de la república
proclamado en Munich el 7 de Abril de 1919, a sus 45 años. Era un puesto para un
discípulo de Ferrer, para un hombre que valoraba tanto la educación capaz de lograr la
revolución espiritual de sus sueños. Pero su trabajo en la cartera solo duró una
semana, colapsado por la toma del poder por los comunistas, su programa de una educación
libertaria para ciudadanos de todas las edades adultos y niños, jamás fue puesto en
práctica.
El 1 de Mayo de 1919, el ministro de defensa de Berlin envió unidades para acabar con la
revolución bávara, al día siguiente Landauer fue arrestado. En el patio de la prisión
un oficial nervioso le golpeó, y ello fue la señal para una salvaje masacre. Atacado por
los soldados, Landauer fue golpeado con porras y culatas, pateado y pisoteado.
"¡Matarme -gritó- para que pueda pensar que sois seres humanos!". Fue
tiroteado hasta morir. Su cuerpo fue desnudado y tirado en la lavandería.
Noske, un socialdemócrata, felicitó al comandante de la fuerza punitiva por Ia forma
discreta y plena de éxitos, con la que ha llevado la operación en Munich". El
soldado que mató a Landauer fue exonerado tras declarar que el meramente "cumplía
órdenes". El oficial que golpeó a Landauer fue multado con 500 marcos. Otro oficial
estuvo cinco semanas arrestado, pero no por asesinar a Landauer, sino por robarle el
reloj. El oficial en jefe jamás fue llevado a juicio. Un monumento a Landauer, erigido
por la Union anarcosindicalista fue tumbado por los nazis después de la subida de Hitler
al poder. Todavía no ha sido reconstruido.
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