El
conflicto comenzó el 15 de Enero, con paros de 4 horas, que luego se ampliaron a 6,
llegando al paro total esta semana (segunda de Febrero) ante la negativa de la empresa a
mejorar su oferta del 11'7%. Ahora dice no estar dispuesta a sobrepasar el 13% y a
conceder un día más de vacaciones por cinco años de antigüedad con un máximo de 4
días. Ante la postura empresarial de cerrar las factorías, los trabajadores deciden
encerrarse en ellas. As¡ el día 6 de Febrero, unos 2.400 trabajadores ocupan Montaje-1 y
Montaje-2, celebrando asambleas y organizando la solidaridad que llega de afuera.
El día 8, fuertes contingentes de la policía ocupan las inmediaciones de las factorías.
Los trabajadores se niegan a salir hasta que la empresa no se comprometa a abrir la
fábrica. Esta accede y los trabajadores salen en manifestación hacia el cen tro de la
ciudad donde son disueltos por la policía. A partir de entonces las manifestaciones se
suceden por los barrios obreros todos los días.
Hasta aquí es lo normal de todas las fábricas en conflicto. Pero si la lucha en Fasa se
ha radicalizado y prolongado no es por casualidad. Se están enfrentando dos formas de
concebir las luchas obreras. En Fasa existe una fuerte conciencia de participación
directa por medio de las asambleas de factorías, con representantes revocables, etc., que
viene desde las grandes luchas de la época franquista y que CCOO y UGT quisieron echar
por la borda, rompiendo la unidad lograda y convocando «elecciones sindicales».
Siendo Fasa una de las pocas empresas donde los trabajadores tienen una asamblea diaria,
en la que se tratan los más variados temas laborales, de viviendas, etc., las elecciones
produjeron un gran enfrentamiento entre las centrales reformistas y la corriente
partidaria de las asambleas. Por entonces se formó un comité pro-boicot de las
elecciones, formado por CNT, independientes, consejistas, etc., que hizo que la
abstención llegase a más del 50% en algunas factorías (ver BICI, núm. 7).
En la huelga de ahora, estos enfrentamientos han vuelto a surgir. La huelga, apoyada por
CCOO y UGT en un principio, se les ha escapado de las manos. El comité de empresa formado
por reprensentantes de las centrales reformistas, ha pedido «serenidad», la vuelta al
trabajo, etc. (es decir, lo de siempre), pero las asambleas han dicho NO en estas
condiciones, elaborando una tabla reivindicativa con los siguientes puntos:
- No a los incrementos de ritmos de trabajo.
- Reducción de jornada laboral a 43 horas semanales.
- Aumento lineal de salarios, amnistía laboral, e inclusión de los aprendices en el
convenio.
En las últimas asambleas, los representantes de las centrales, hicieron votar hasta tres
veces la oferta empresarial, saliendo siempre NO. El desprestigio de los reformistas es
tal, que una gran cantidad de afiliados a CCOO y UGT han roto los carnets, o han
abandonado su militancia. Ha quedado bien claro el intento de boicot y manejo.
CCOO ha montado una campaña de desprestigio de la huelga, utilizando los mismos
argumentos que el franquismo utilizaba con ella: «se trata de grupos minoritarios», «se
manejan las asambleas», etc., que la prensa local y estatal ha reproducido fielmente
hasta el punto de que alguna de las manifestaciones se dirigió al local de unos
periódicos y una emisora a llamarles fascistas. Vuelven a celebrarse las asambleas en
iglesias, al negarse todos los locales (como bajo el franquismo). Cuando la empresa
anuncia reapertura (9 de Febrero) hay 11 detenidos. Al principio se entra en las
factorías, pero no se trabaja y se siguen realizando asambleas ...
COLECTIVO BICICLETA VALLADOLID
Aclaraciones de CNT
La Sección Sindical de CNT de Fasa Renault quiere denunciar la
postura mantenido por CCOO y en especial por el PCE en la lucha de Fasa Renault.
Postura que ha consistido en acusaciones falsas y tendenciosas con el ánimo de romper la
unidad conseguida por los trabajadores, intentando de este modo acabar con una huelga que
lesiona sus intereses partidistas; pues ha quedado claro en este conflicto que los
intereses de partido están por encima de los de los trabajadores.
Quizás haya que recordar que la factoría de Sevilla de Fasa Renault, ha vuelto al
trabajo cuando todo el complejo está en huelga, debido a las influencias de afiliados a
este partido y central como fue oportunamente denunciado en las asambleas.
En cuanto a las diversas acusaciones aparecidas en los medios de información, hechas
tanto por la empresa, como por estas dos organizaciones mencionadas, tenemos que
puntualizar:
1º- En el encierro se han dado noticias falsas, desde decir que había 700 encerrados y
además coaccionados, cosa que al final no ha quedado más remedio que reconocer la
evidencia: eran más de 2.000 y sin coacción; hasta que se habían soldado las puertas,
hecho que suponemos también será desmentido ante la entrada de la policía sin encontrar
obstáculos.
2º- La acusación de alianza entre ultraderechistas y asamblearios hecha por CCOO es pura
infamia; de esta mentira se les ha dado prueba contraria suficiente, habiendo obtenido por
respuesta de ellos el silencio. Recordamos que algunos de estos grupos asamblearios han
sido atacados por grupos ultraderechistas en diversas ocasiones (asalto a un debate sobre
Nacionalismo, organizado por CNT, asalto a la sede de CNT, destrozo de la casa de uno de
estos hombres asamblearios etc.) ¿Cuántas agresiones de este tipo han recibido CCOO y
PCE? Indudablemente la calumnia de estos grupos cae por su peso.
3º - Las diversas informaciones de la empresa sobre salarlos son totalmente tendenciosas
como han sido desmentidas con reiteración. Aparte de no hablar de los temas sociales que
no les cuesta dinero (entrada en convenio de aprendices, amnistía, subido lineal, etc.).
Sentimos que la empresa encuentre tantas facilidades entra los medios de comunicación
para dar información tan tendenciosa, mientras a los trabajadores se nos niega el derecho
a réplica.
Por último queremos manifestar que ningún grupo ni minoritario ni mayoritario está
manejando a los trabajadores, sino que son éstos en conjunto quienes están marcando la
línea a seguir en cada momento. Lo que sí queda patente es que CCOO y UGT al no poder
llevar a los trabajadores por tus derroteros han iniciado una gran campaña de
desprestigio al conflicto, pero tenemos la absoluta certeza de que los trabajadores de
Fasa Renault sabrán pedir responsabilidades a los destructores de la unidad en su
momento.
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