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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 13

Movilizaciones antifascistas en Madrid

Arrecia la represión contra libertarios

Este invierno de vísperas electorales ha visto movilizarse en las calles madrileñas miles de jóvenes y menos jóvenes contra el rostro asesino del fascismo. La agresión de fascistas armados (hiriendo de bala a un bedel) contra estudiantes y trabajadores de la Facultad de Derecho de Madrid, que recordaban a companeros asesinados en el despacho laboralista de Atocha hace 2 años, ha puesto en pie a un sector del pueblo madrileño, que no se ha desmovilizado con el carnaval electoral.

«¡Fuera los fascistas de la Universidad!»

Los enfrentamientos en las asambleas y la retirada violenta de carteles se sucedían en Derecho, y los fachas anunciaron su «razzia de escarmiento». La llevaron a cabo a sus anchas, y sólo ante la movilización universitaria empezó a reaccionar días después la policía. Más de diez mil universitarios marcharon un día de Febrero por la Avenida Complutense, cortando el tráfico en la autopista de La Coruña, y enfrentándose con la policía en las calles, hace años que no se recordaba una manifestación tan multitudinaria y combativa. Los partidos lograron evitar una ocupación tumultuosa del Rectorado, pero no pudieron impedir que el griterío antifascista se dirigiera también contra las fuerzas represivas, como en los viejos tiempos. Los universitarios de Madrid, secundados con paros, asambleas, encierros y manifestaciones en casi todas las Universidades de Madrid, han dicho claramente un NO al fascismo. El pasotismo se dirige contra la farsa político - parlamentaria, pero el rechazo a la dictadura sigue siendo firme y masivo. Que nadie se engañe.

A la calle con la CNT

A final de Enero el clima se hacía tenso en Madrid. En el País Vasco, la diplomacia terrorista estatal hispano francesa ha creado una nueva situación de deportaciones, encarcelamientos, extradiciones y torturas, provocando la respuesta de huelga general. En las cárceles, la situación se agrava y las huelgas de hambre se extienden. La conflictividad laboral crece y se politiza contra la legislación «amarilla» de UCD equiparando los piquetes de huelga al «terrorismo». Los convenios, forma descentralizada de imponer el pacto social por los poderosos, son ocasión de movilizaciones obreras. En este clima se manifestaban el 31 de Enero más de diez mil personas, al llamado de la CNT, contra los topes salariales y por los derechos sindicales, de la plaza de las Ventas hasta San Blas.

Se veían muchas caras jóvenes, y la crisis de afiliación y pérdida de militantes en la CNT se veía compensada por esa simpatía no organizada del radicalismo juvenil, desengañado de partidos y sindicatos, hacia la limpia imagen revolucionaria del viejo anarcosindicalismo. Los gritos contra el fascismo y por la abstención electoral se hicieron predominantes.

En ese momento, a la altura del metro de Carmen, grupos fascistas provocadores (a los que hay que sumar muchos «sociales» infiltrados en la manifestación) recibieron una firme respuesta de los manifestantes. Allí no había servicio de orden, simplemente la reacción visceral de cada uno. Y al llegar a San Blas, con la plaza tomada por la poli, la rabia de los manifestantes contra nuevas provocaciones fachas se resolvió en la destrucción parcial del monumento a los caídos falangistas, arrancando cadenas y llenado la cruz de pintadas ácratas. Hubo barricadas incendiadas y prolongados enfrentamientos contra los fascistas uniformados y de los otros.

Al día siguiente, el clerical «YA» titulaba en primera página: «DESTRUIDA PARCIALMENTE LA CRUZ DE LOS CAIDOS POR DOS MIL CENETISTAS ... », como para que cualquier devoto lector del portavoz eclesiástico se imaginara a los anarcosindicalistas asaltando el túmulo faraónico del valle de Cuelgamuros. Prensa amarilla recreando clima de guerra civil. 0 más bien pidiendo la inclusión de los ácratas en los sujetos a la represión «antiterrorista».

Represión

No hacía falta. En estos mismos días, tres compañeros libertarios de grupos autónomos (Ignacio Sebastián, Antonio y Virginia Cativielas), por cierto con escasa solidaridad cenetista orgánica, eran condenados a más de 4 años de cárcel por un petardo que pusieron contra El Corte Inglés sin ningún herido: ¡recordemos que el comisario Matute, policía torturador que asesinó a un obrero canario en comisaría fue condenado hace poco a 1 año! De los crímenes impunes, mejor olvidarse. La CLA (Coordinadora Libertaría Antirrepresiva) había convocado días antes una concentración, disuelta por los antidisturbios, en la glorieta de Bilbao, en solidaridad con los presos libertarlos. En Almería, como días antes en Cádiz, el secretario de la federación local de CNT era procesado y multado por delito de opinión antimonárquica ... Ahora, a raíz del 31 de Enero, se ha multado fuertemente a cenetistas madrileños por su acción antifascista ...

Lo grave es que quienes sancionan y encarcelan, quienes tratan de criminalizar a los anarquistas y de disolver las movilizaciones antifascistas, son sencillamente los fascistas de siempre, que nada más se cambiaron de camisa.

CORRESPONSAL LIBERTARIO

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