bicicleta

REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 13

Cartas

ACLARACION A JUANJO SOBRE EL MANGUE 0 LA AUTORREDUCCION

No, el AGORA sobre «Violencia» no pretendía denostar al «golfo que se cuela o manga» en beneficio del «ácrata que practica la autorreducción. Bien claro queda en el párrafo siguiente al que tú, Juanjo, citas: «reflexionar sobre la acción no quita ni añade nada a su motivación profunda: el desprecio por cualquier tipo de legalidad». Por mucho que se piense, la anarquía es antes vibración que programa, ilegalidad antes que legitimación (aunque ésta, como en el caso de la autorreducción, sea revolucionaria). Como filosofía, sólo la anárquica ha sabido valorar el potencial libertador del caos, sólo ella ha sabido superar aquel horror vacui que los físicos antiguos elevaron a principio rector de la naturaleza y que los prohombres modernos han entronizado como axioma primero de convivencia. Por eso no sólo no denostamos sino que apreciamos, y hasta se echa una mano cuando se tercia, cualquier forma de hacer las cosas que sea ajena o contraria a la ley; por eso en «golfos», falsificadores, pandilleros, mendigos, muletillas, PNNs, travestis, descuideros, buhoneros, monaguillos, escaqueadores, feriantes, niños, limpiabotas, cerilleras, desertores ... tenemos depositada buena parte -tal vez la mejor parte- de nuestras esperanzas.

Sin más, espero haber calmado tu «asombro» aunque no tu capacidad de asombrarte, que es de confiar siga teniendo ocasión de explayarse en próximos números de la revista.

Salud.

Por el colectivo madrileño de BICI:
EMMANUEL

MEDICINA NATURISTA

Ultimamente estoy leyendo en BICICLETA cartas de gente que quiere conocer cosas sobre medicina naturista. Yo me incluyo entre esa gente y quiero contaros mi experiencia por si os puede aportar algo.

Soy A.T.S., y harta de tantos productos químicos y tantos médicos que hacen creer que son los dioses capaces de curarlo todo, he vuelto mi vista a las medicinas naturales. Ahora estoy trabajando en un pueblo de Badajoz como practicante ya que, scomo sabéis, la Seguridad Social se quedó sin dinero el año pasado y dejó de contratar personal sanitario. Si el presupuesto de la Seguridad Social (uno de los más altos de Europa) se hubiera utilizado con el fin de curarnos y no de enriquecer a unos cuantos (laboratorios, médicos, altos cargos de sanidad, etc.), los españoles estaríamos mucho más sanos de lo que estamos actualmente.

Quiero que sepáis que os escribo desde mi consulta, aquí es donde inyecto medicamentos, muchos de los cuales no curan el mal de las personas que vienen a ponérselos. Yo, suelo decir a la gente que viene aquí lo que pienso de esas medicinas y siempre que puedo les recomiendo tratamientos naturales. Hace un rato ha llegado una señora que lleva varios años con distintos tratamientos porque no se sabe la enfermedad que tiene. Sólo se sabe que se le ha formado una úlcera de estómago y ha tenido varios vómitos de sangre, todo producido por el exceso de pastillas que ha tomado desde que empezó a tratarse.

Os cuento esto para que conozcáis la situación en la que me encuentro: haciendo un trabajo en el que no creo y buscando alternativas que sean más satisfactorias para todos. El pueblo en el que estoy ha sido precisamente mi principal maestro de medicina naturista. He conocido a una señora que lleva toda la vida arreglando huesos (fracturas, huesos que se salen de su articulación, etc.) y da masajes para quitar los dolores de las contusiones, esguinces, torceduras, etc. Ella no lo ha aprendido en ningún libro, sino que se lo enseñó su madre que también lo hacía. De ella he aprendido mucho y personas como ésta, hay en casi todos los pueblos.

También he aprendido muchos remedios caseros, de aquélus que utilizaban nuestros padres y abuelos, porque ellos no tenían a su alcance ningún médico redentor de sus males y aprendían a cuidar ellos mismos de su salud. También hay aquí un señor que sale mucho al campo a recoger plantas y las conoce perfectamente, sabe también las propiedades curativas de muchas de ellas. Hemos quedado en que, cuando esté el tiempo bueno, salgamos juntos para enseñarme a distinguirlas.

... Y así voy aprendiendo cosas.

Por supuesto, también es aconsejable leer algún libro o revista de medicina naturista. Yo compro una revista por la que estoy aprendiendo las cualidades de las plantas, leo cosas de curanderismo, ejercicios de yoga, etc. Pero es una revista como muchas de las que están saliendo últimamente y no quiero contribuir a esos fines haciéndole publicidad, ya tengo bastante con comprarla porque no sé de otras mejores.

Todos sabemos como la sociedad de consumo va absorbiendo el interés de la gente por ciertos temas para comercializarlos. Esto está ocurriendo con la medicina naturista. Por la televisión vemos a médicos que apoyan a los curanderos, en todas las ciudades van apareciendo cada vez más herbolarios, poco a poco surgen médicos naturistas de gran prestigio que se van convirtiendo en semidioses que curan todos los males, restaurantes de alimentación macrobiótica con fines lucrativos ( ... ), con lo cual nuestra salud seguirá dependiendo de las personas que montan todo ese negocio.

Pero esta no es la cuestión. Debemos preocuparnos por conocer por nosotros mismos esas plantas y otros elementos curativos y para eso no hace falta consumir todo lo que nos está ofreciendo el mercado, sino que basta con rebuscar un poco en los conocimientos populares sobre medicina naturista que se tenían hace unos años y que después, por los intereses de nuestra sociedad actual, se fueron bloqueando. Todavía estamos a tiempo de revivirlos.

El pueblo en el que yo estoy no es un pueblo especial, debe haber muchos como éste en todas las provincias. Si queremos aprender medicina naturista, no digo que no tengamos que leer mucho, pero me parece más importante desenterrar esos conocimientos populares que siempre han dado buenos resultados. Tal vez así llegue un día en que también nuestra salud dependa de nosotros mismos.

¡Salud y Autogestión!

P. P. H.

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