«
... es falaz que sólo grupos minoritarios promuevan el descontento en las cárceles; los
que así piensan son cómplices de todo lo que pasa en las cárceles ... »
GARCIA VALDES (1977)
« ... con 200 presos aislados, la reforma puede salir adelante ... » « ... sé
construir cárceles para fieras, y lo haré si me obligan a ello ... »
GARCIA VALDES (1979)
Puede que el famoso slogan que encabeza nuestro «Talego» hoy, sea la mejor explicación
para el caso García Valdés. Cuando fue nombrado Director General de Instituciones
Penitenciarias, la ola de esperanza llegó hasta los sectores más excépticos sobre la
posibilidad de «reformar» la institución carcelaria. Sin ser un hombre, lo que se llama
«de izquierdas», se le conocían un buen número de trabajos sobre la situación de las
cárceles, había participado en coloquios junto a ex-presos y torturados ... y hasta
había sido reprimido él mismo más de una vez. Se rodeó de periodistas y empezó a
visitar prisiones, a fotografiarse hablando con presos, parecía que se iba a comer el
mundo repitiendo una y otra vez «si no me dejan hacer mi programa, me voy», cuando se le
preguntaba aquello de «¿Qué hace un chico como tú...?»
Tan sólo unos meses y las interrogantes han ido quedando despejadas (y que conste que nos
hubiera gustado no tener razón, y ver cómo se aliviaba el sufrimiento de los presos,
porque no cultivamos ningún tipo de sadismo).
Mano dura
Empezaron las circulares represivas endureciendo las
«medidas», que él mismo había iniciado, censura de correspondencia y dificultad para
la comunicación con los familiares ... ordenadas con su firma. Y como número final, la
construcción de la supercárcel de Herrera de la Mancha, una especie de Stamheimm a la
castellana para suicidios finos.
Y mientras tanto, una frenética carrera de autolesiones, traslados forzosos, malos
tratos, muertos. . ., de lo que hemos ido tratando de hacernos eco en Bici (el espacio que
en principio programamos para «Talego» ha tenido que duplicarse, y aún así, cada mes
queda fuera más del doble del material que se publica). El 10 de Junio, C.G.V. anuncia
solemnemente en una rueda de prensa: «Mi paciencia se ha agotado». ¿Puede hablar así
quien dirige las Prisiones con aureola de reformador? ¿Puede hablar así quien conozca
mínimamente la situación de los presos?
Se han perdido ya las formas. Tras las circulares represivas, Garcia Valdés ordena la
entrada de la policía antidísturbios en las cárceles, con lo que (él lo sabe
perfectamente) se inicia una cadena de nuevos disturbios, provocaciones, malos tratos ...
Y lo más curioso es que, mientras tanto, comisiones parlamentarias especiales nombradas
por el Congreso y el Senado, y nada sospechosas por tanto de apriorismos
antiinstitucionales, han emitido y aprobado informes sobre la situación en las cárceles
que califican de «lamentable»:
« ... se ha tenido conocimiento de que los internos son objeto de malos tratos y torturas
... », « ... en la mayoría de los centros penitenciarios no se cumplen las exigencias
mínimas de los Derechos Humanos...»
En Octubre, mientras García Valdés sigue enviando gente a celdas de tortura (con la
paciencia agotada hace meses), el Congreso califica la situación en los cárceles como
muy deficiente, y lo haceya en un sentido infinitamente más avanzada que el antiguo
progresista García Valdés:
« ... los funcionarios responden en muchos casos todavía a una concepción expiatoria
del régimen penitenciario ... » «Existe la COPEL que reivindica un amplio indulto y la
mejora en las condiciones de las prisiones, y una especie de AntiCOPEL formada por
chivatos, simpatizantes de ultraderecha y mafía ... »
El programa de C.G.V.
Con el respaldo de esos informes, García Valdés
tenía bien clara la posibilidad de rectificar: podía iniciar una limpia de funcionarios
torturadores y fachas, podía abiertamente aceptar como interlocutores a los militantes de
COPEL y dejar de llamarles «mafiosos» o desterrarlos, podía..., pero no. En ese mismo
mes de octubre, García Valdés expone en el Club Siglo XXI de Madrid las líneas de su
trabajo: «restablecer la autoridad deteriorada, recuperar el prestigio deteriorado de los
funcionarios, negarse al diálogo con los presos de -mal comportamiento-».
Lo demás es bien conocido de los amigos de Bici. (Ese mismo mes ya mueren dos presos en
Segovia.) En el último «Talego», los presos de Barcelona informaban del levantamiento
tras la provocación de los funcionarios de la quinta Galería, y como ilustración,
dábamos la carta con que García Valdés respondía a un preso que varios meses antes le
había denunciado las condiciones de dicha Galería y sus problemas. Y lo hacía como lo
hubiera hecho cualquier funcionario en tiempos del franquismo: «... no hay nada de lo que
Vd. dice, todo es correcto..., le exhorto a que mantenga buen comportamiento que será el
único camino para una mayor permisividad en, una convivencia ordenada ... »
Hoy ofrecemos otra carta de G. Valdés, que se comenta sola. Para el otrora «luchador»
por la libertad de expresión, es grave delito para un ser humano entre rejas «dirigir
cartas al exterior». ¡Quién te ha visto y quién te ve!
Al menos las cosas quedan claras, y todo el mundo sabe que un Director General de
Cárceles es un Director General de Cárceles.
ANSELMO

Juan José Rego, en el hospital de San Sebastián, tras 33 días de huelga de
hambre en la cárcel de Soria |
Todos los periódicos han recogido las
apresuradas declaraciones de García Valdés llamando mentirosos a los familiares de
presos sobre la situación en la cárcel de Soria. ¿Será tal vez sin motivo que 29
presos políticos vascos deciden cortarse las venas? Según el diario «EGIN», los
autolesionados permanecieron durante 20 minutos sin recibir asistencia médica. Los más
graves en el suelo, desangrándose y gritando, algunos desvanecidos. Los más graves
fueron sacados de la prisión. Tuvieron que esperar más de media hora porque la policía
armada se negaba a que fueran trasladados en ambulancia. «Cerca de una hora después
fueron trasladados al hospital, cada uno en una furgoneta de la Policía Armada,
escoltados por cinco grises armados con cetmes y metralletas en su interior, apuntando al
exterior y a los propios heridos ... » « ... En el hospital fueron intervenidos en los
quirófanos en presencia de los policías, a algunos les colocaron 29 puntos internos y
nueve externos, a los demás 20 a cada uno (. . .). Inmediatamente de ser intervenidos
quirúrgicamente fueron trasladados de nuevo a la prisión, en donde recogían a otros
heridos para llevarlos al hospital. En los traslados manifestaron los autolesionados haber
sufrido malos tratos, con fuertes empujones y amenazas, en medio de frases como
«escaparos si tenéis cojones», al tiempo que les apuntaban con sus metralletas ... »
(«EGIN»). |
A vosotros
NOSOTROS, los 10.000 prisioneros de la guerra de clases, enterrados vivos por los
propietarios de las cosas, y muchas veces, también de las personas, actualmente
condenados a la asfixia, a lo largo y ancho de las prisiones y presidios del Estado
español,
MANIFESTAMOS:
Que el que usa de las cosas sin pagar por ello con horas de su propia vida, no haoe más
que luchar contra la propiedad, y es por lo tanto, la vanguardia de los que aspiren a la
abolición de la propiedad privada.
Que jueces, policías, policías y carceleros, son el chantaje permanente del Estado a los
desposeídos, y que la cárcel encierra por igual, tanto a los que están aquí, como
nosotros, entre sus muros, como a aquellos que están en la calle con el miedo en los
ojos.
Que todos los politicastros y burócratas, trabajan exclusivamente para la supervivencia
de la explotación, pues de ella viven.
Que sólo están presos los desposeídos que han quitado a los poseen, que son
precisamente los que explotan al pueblo que trabaja, y que por lo tanto, toda lucha
revolucionaria, pasa por la libertad de los presos.
AMNISTIA Colectivo «Cárcel»
Valencia, 1979
Agustín Rueda un año después
El comité de Solidaridad, caso Agustín Rueda (F.L. CNT, C/.
Barquera, 33 - ARTES, Barcelona), recuerda la muerte del compañero Agustín el día 14 de
Marzo: «pretendemos que este día suponga uno más en la lucha contra el capital y por
nuestra libertad». «Hacemos un llamamiento a todos los grupos, sindicatos y
organizaciones, para que, en la manera que los sea posible, denuncien la injusticia a la
que todos en este país estamos sometidos y a las arbitrariedades con las que se enfrenta
el pueblo español en materia de Justicia. Sólo un ejemplo: Todos los culpables directos
o indirectos del asesinato de nuestro compañero están en libertad. Por el contrario,
cada vez son más los casos que es conocen de suplicio y tortura en las cárceles ... » |
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