AQUÍ NUNCA PASA NADA
Acabaron las municipales con el progreso de¡
abstencionismo como nota dominante. Luego la izquierda, que, a pesar de todo, ha ganado
las primeras ciudades, tranquiliza el personal.
Pues señores, con resultados parecidos en cuanto a ayuntamientos de izquierda, se
proclamó la república y el rey y su familia tomaban las de Villadiego. Los socialistas
protegían su huída por la puerta falsa, mientras el cenetista Juan López (que luego
pactó con el franquismo) pedía desde la Soli que el Borbón fuera pasado por las armas.
Tal vez, con más memoria que la izquierda, la vigilancia se reforzó en los accesos al
Palacio de la Zarzuela. Nada que temer. Y no en cuanto a la monarquía, que nadie
cuestiona desde el parlamento, sino siquiera en cuanto a la posibilidad de que la
izquierda se una. No temáis, de Frente Popular nada, repiten una y otra vez los líderes.
Cualquiera diría que el del Frente Popular fue el período más abominable de nuestra
historia. Otra vez nuestra izquierda sigue los manuales de Formación del Espíritu
Nacional, que dedicaban sus mejores páginas a inculcarnos miedo a tal frente y a las
turbas republicanas.
VIVAN LAS CAENAS
Cuenta Anselmo Lorenzo que, en medio de las
solemnidades patrióticas con que solía conmemorarse el Dos de Mayo, y mientras se
desfilaba ante monumentos y se insultaba a los «franchutes», la Sección madrileña de
la Internacional, solía organizar un «té de confraternidad» en el que invitaban a los
franceses y se hablaba de las luchas libertarIas en uno y otro país por encima de¡
vocerío de la orgia patriótica, que acababa a veces en las mismas puertas deL café
donde franceses y españoles hablaban apaciblemente de la emancipación universal. En
ocasiones se llegaba a asaltar el local, enardecidas las masas patrióticas por la
«partida de la porra» que dirigía el torero Suárez.
Traigo ésto a colación, porque estos días hemos tenido que ver a la jefa de un partido
comunista y revolucionario vestida de «maja» y encabezando sus huestes contra perdedores
disfrazados de mamelucos franceses con insignias de ucedé, en simulación de heroica
batalla contra el francés, que nos arrebataba a la familia real mientras lloraban
conmovedoramente los infantes.
A más de un facha de los que impartían la llamada «Formación del Espíritu Nacional»
se le saltarían también las lágrimas de nostalgia asistiendo a este espectáculo de los
chicos de la ORT en la madrileña plaza del Dos de Mayo.
Para intentar ser concejal, hay que hacer retroceder en más de cien años la conciencia
del movimiento obrero. Y todo para al final no salir y contentarse con una jefatura de
negociado o así.
CONVENIOS ELECTORALES
Parece que al fin hicieron las paces las distintas
facciones del PC, que sigue siendo el partido más numeroso y disciplinado de la izquierda
parlamentaria. Carrillo había olvidado su habitual trastienda, para afirmar claramente
que el PSUC (PC en Catalunya), había retrocedido en votos por no hacerle caso a él, y
llegó a decir algo que, a estas alturas, si bien descubre poco, puede ser revelador para
algunos:
«Ciertos convenios colectivos no han sido negociados en la forma adecuada para que se
tradujesen en resultados electorales ... »
Ya lo saben, pues, los que no se hayan enterado. Cuando CCOO está en un convenio, el
punto de mira debe estar bien puesto en las urnas. No lo decimos nosotros, lo dice el
hermano Santiago.
A LA CALLE NUEVAMENTE
Las municipales han cerrado definitivamente las
esperanzas en muchos movimientos de vecinos, institucionalizados ya, y convertidos en mero
reñidera de influencias electorales. Paralelamente vuelve a surgir con cierta fuerza un
movimiento espontáneo de lucha directa, que en muchos se salpica con incidentes
trágicos.
Como en PARLA, donde, según nos dice la nota manuscrita de un «colectivo informativo»,
surgido de entre los vecinos, la lucha sigue adelante, sin confiar en la mediación de
nadie y con un fuerte nivel de solidaridad, como el que, cuentan, ha llevado a los vecinos
a ponerse de acuerdo en apagar simultáneamente las luces de los portales y las calles,
para dificultar la represión policial cuando hay manifestaciones y cortes de tráfico.
Suele ser la herramienta clave, en estos casos de caos urbanístico (que tan bien nos
describían los compañeros de NATURA), como en PANBENDITO, donde los vecinos vieron con
estupor, tras la muerte de un niño, que el único día que se preocuparon de regular el
tráfico, para que todo pareciera que se iba a solucionar, era el de las elecciones. Luego
todo ha seguido igual, así que, a cortar la carretera que atraviesa el pueblo, hasta
conseguir que la desvíen antes de que haya más accidentes.
Así nos lo cuentan los compañeros de la CNT de Pinto: se cerró con barricadas la
carretera, hasta conseguir que se señalice y que finalmente se saque de dentro de¡
pueblo. «Los vecinos, conscientes de que con legalismos burocráticos no se va a ninguna
parte, hicieron uso de la acción directa.»
EL VERTICAL CABALGA DE NUEVO
No sólo niegan la devolución de los bienes a la CNT
como sindicato (la UGT va obteniendo sus créditos y sus locales), y a los trabajadores
como expoliados 40 años en sus cuotas obligatorias, sino que nuevamente el sindicato
vertical resurge de sus cenizas, como el ave fénix en los sermones de nuestros mayores.
Así, como ya anunció Bici, va adelante el tal Instituto para la Mediación el Arbitraje
y la Conciliación, creado ya por Decreto, y en el que se va a dar empleo a todos los
abogados de la CNS, ocupando además lo que quede de sus locales e imponiendo su acción
en cualquier conflicto, todo ello bajo la dependencia directa del Ministerio de Trabajo.
Calcadito vamos.
Como recordaréis, ésta era precisamente la misión de la ahora resucitada Central
Nacional Sindicalista - Organización Sindical - AISS: la mediación y la conciliación
entre capital y Trabajo, unidos como estaban, bajo el mismo techo corporativo, una vez
«superada» la lucha de clases (previos los fusilamientos correspondientes). Pues
idénticas finalidades tienen ahora asignadas el tal IMAC, que va a estar llevado por los
mismitos leguleyos que han estado engañando desde el vertical durante tantos años a los
trabajadores. Sólo que antes, uno se podía escapar a veces, y ahora, el paso por el IMAC
será preceptivo (siempre que no haya fuerza para imponer la acción directa, claro).
Un buen regalo para el 1 de Mayo, aceptado sin rechistar por los sindicatos reformistas.
AHORA QUE NOS DEJEN EN PAZ
Porque si en las pasadas elecciones, los «staffs»
pensantes de las campañas, analizaban febrilmente Bicis y Ajos, para inventar nuevos
reclamos que arañaran los alarmantes porcentajes de la abstención previsible, ahora,
cuando la cifra ha aumentado nuevamente, todo son tirones de un lado para otro del pobre
abstencionista que, digámoslo claramente, es más que nadie, pero no es nada. Hasta se ha
llegado a decir que los que nos absteníamos éramos en gran parte de Alianza Popular.
Luego, el rollo de que si la abstención era«activa» o política, o «pasiva».
Disquisición en la que ha llegado a entrar algún periódico libertario. ¿Qué opción
más activa que la del que decide quedarse en casa, después de semanas de coacción y
bombardeo por la televisión, por la radio, por la calle, por todos los medios, hasta
llegar al ridículo chantaje previsor de «El que no vote que luego no se queje»?
Ríos de pasta (nuestra en su mayor parte). Hasta medio millón ha llegado a costar el
voto de algún partido, según se ha contabilizado dividiendo presupuestos oficiales y
votos obtenidos. En alguna ciudad, como en Granada, el propio gobernador civil, cuando
mediada la jornada electoral se veía el escaso porcentaje de gente que había acudido a
las urnas, acudía a la radio para lanzar su soflama, en un conmovedor strip-tease,
pidiendo a la gente, cuarenta años pisoteada por los gobernadores, que «asumieran su
conciencia ciudadana».
Otro ucedista, esta vez candidato a alcalde de Barcelona (un tal Güell), contestaba así
al intrépido locutor de radio que en la misma jornada electoral le preguntaba por sus
ofrecimientos al electorado: «ácido corrosivo a los abstencionistas».
No pierdan la calma señores. No rompan aún su propia baraja, porque unos cuantos
millones no queramos entrar en su timba electoral. Sólo pedimos que nos dejen en paz por
una temporada. Ya nos arreglaremos.
ANSELMO
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