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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS |
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Núm. 16 |
Madrid: de quién es la calle |
Caos el 26 de abril, cuando más de cincuenta mil personas, gente joven de la acracia ecologista que cantaba al sol, y del pasotariado que clamaba a la luna, gente que lo pasaba bien mientras se manifestaban contra el plan nuclear que nos quiere llenar de Harrisburg, Seveso y Westinghouse Babcock Wilcox; y claro más caos uniformado antidisturbios para protegernos de tanto «terrorista» como anda suelto en vez de alistarse al Tercio. ...cuando toda la basca, decíamos, marchaba o pedaleaba Alcalá arriba hacia lo que queda de la Ciudad Lineal, los Hijos de Hitler (deben ser ya los nietecitos, ¿no?), al alimón con los Especiales, cargaron, dispararon, gasearon, en fin que la calle fue del Caos. Barricadas, pedradas, división de los manifestantes entre no-violentos, asustados, los que se fueron a su casa o a tomar algo, aventureros, y cabreados al por mayor. Eso sí, los del Caos también cobraron lo suyo. Caos el 1 de mayo, cuando los extraños provocadores-protectores-salvadores provocaron-dispararon-protegieron o lo que sea, y hubo detenciones y follón en la manifestación cenetista que recorría Bravo Murillo, engrosada por varios miles de gentes que se temían lo que iba a pasar con la «oficial» de las centrales hegemónicas, donde los tímidos gritos por la devolución del patrimonio sindical (uno de los slogans por que había sido convocado el 1 de Mayo del 79) eran ahogados por las disciplinadas filas del «PSOE-PCE, unidos para vencer». Para vencer a quién es lo que no está claro, porque cuando los Hijos del Caos habían asesinado la víspera a un joven militante comunista por mirarles de reojo la cruz gamada y la matonería a la salida de un cine, la respuesta ácrata en la calle fue acallada al alimón por los antidisturbios y por los servicios de orden carrillistas. Abstención: milagro Los del caos se abstuvieron milagrosamente en las fiestas de Malasaña (aunque algún jovencito Caótico «camp»-«carroza» con camisa azul y tal, tras un intento de provocar con aquello del 2 de mayo antigabacho, se llevó más de un palo de la basca que había decidido que el 2 de mayo es sagrado para la fiesta popular), y el barrio se metamorfoseó en noche de baile, de vino y amor. Hay que ver lo bien que se pasa cuando los del Caos se van a dormir un rato y nos dejan la calle a los demás. ¿Os contamos como fueron tratados los 46 detenidos cuando la manifestación antinuclear? Esposados y de cara a la pared en la Dirección General de Seguridad, fueron golpeados en piernas, riñones, costilla, espalda, y en fin que recibieron lo suyo: por ecologistas y despistados que se creían que lo del franquismo se había acabado. ¿Que quiénes les golpearon? los del CAOS, claro. Y luego sale Julián Marías en EL PAIS diciendo que no entiende que la gente esté desencantada de esta maravillosa democracia monárquica y parlamentaria, tan «legítima» ella. Si eso de la legitimidad era la capacidad de suscitar obediencia, pero interiorizada, que decía el Weber, hay que objetar, que la legitimidad aquí la siguen dando por el exterior, en la calle y a palos. «Yo o el Caos», que dijo Suárez para ganar las elecciones. Bueno, pues ahí los tenemos a los dos, mandándose los unos a los otros. iAh, se me olvidaba, el próximo 3 de junio, en el mundo entero, nos movilizamos los antinucleares, que parece vamos siendo unos cuantos en todas partes! La Conferencia Internacional de Coordinación del Movimiento Antinuclear reunida en Basilea (Suiza), el 3 de diciembre de 1978, acordó por unanimidad movilizar para esa fecha a las 3.500 organizaciones afines, y a los millones de afines por libre, que quieran echarse a la calle, para frenar la locura estatal-nuclear. Así que ese día, o nosotros, o el Caos. Hasta entonces. Corresponsal libertario |