bicicleta

REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Núm. 16

Grecia: la represión que no cesa

El 21 de marzo pasado se celebró en Atenas un mitin de solidaridad con la pareja anarquista formada por Philippos y Sophia Kyritses, que se encuentran en la cárcel condenados a 9 y 6 años, respectivamente, por «estar en posesión de cocteles molotov». Al acto asistieron 6.000 personas en el interior del stadium, y otras tantas que tuvieron que quedarse en la calle.

Los kyritses se encuentran en prisión desde marzo 1978, una semana después de que el Parlamento griego aprobara un decreto «antiterrorista», que ha sido ampliamente utilizado contra ellos como «un ejemplo». Durante este tiempo, se ha puesto en marcha todo un programa de represión contra los anarquistas de Grecia: arrestos masivos, registros de domicilios continuados y 20 comañeros encarcelados. La historia contra los anarquistas está continuamente alimentada por la prensa, la policiía y el aparato del Estado.

El mitin de solidaridad con los Kyritses estuvo organizado por un grupo de compañeros reunidos para esta ocasión, que llenaron la ciudad con 10.000 posters, y redactaron un texto al que se dio lectura al iniciarse el acto, que continuó con la actuación del cantautor Dionyses Savopoulos, al que los asistentes corearon en sus canciones, muy populares entre los sectores de izquierdas y contraculturales griegos.

Después de estos hechos, han continuado las detenciones de cientos de anarquistas. Algunos, han ingresado en prisión, por participar en manifestaciones, condenados a bárbaras sentencias: Giorghos Ghiokaras, dos años y medio; Alekos Maneles, dos años y medio; Demetres Verghiannakis, dos años y medio, y Panaghiotes Drivas, tres años y medio. Este último había sido herido en un enfrentamiento, pero igualmente ha ido a parar a la cárcel.

Inicial - Índice