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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS |
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Núm. 19 |
Sin barrotes |
Cuando uno es negro, anarquista y activista en la cárcel, el sistema penitenciario USA está preparado para acabar con él. Este es el caso de Lorenzo Komboa Ervin, de 30 años, condenado de por vida, acusado de haber desviado un avión desde Atlanta (Georgia) a Cuba en 1968, y organizar manifestaciones de protesta por la agresión americana a Vietnam y la continua discriminación de los negros. Komboa, junto a otros tres prisioneros negros, se encuentra en la famosa Unidad de Control para la Modificación de la Conducta, en la no menos famosa (por sus atrocidades), prisión federal de Marion en Illinois, a la que fue trasladado tras haber protagonizado una huelga de hambre en la Unidad de Aislamiento. Varios prisioneros, entre ellos Komboa fueron brutalmente torturados por los policías durante la huelga. La Unidad de Control, creada para castigar a los activistas de las prisiones y demás «elementos problemáticos», ha sido definida por Komboa como una cámara de tortura y un campo de exterminio. Diez prisioneros han muerto en ella en los últimos cinco años, y varios centenares se han auto-mutilado y están deshechos psicológicamente. Cartas de apoyo, peticiones de libertad, pueden dirigirse a Lorenzo Komboa Ervin, 18795 - 175, P.D., Box 1000, Marion, Illinois 62959. (Recogida de la publicación «Anarchist Black Dragon», periódico de los presos anarquistas americanos). * * * Phil Ruff, compañero anarquista preso en Gran Bretaña ha pasado 200 días aislado en la cárcel de Durham. El 5 de octubre de 1978, fue uno de los participantes en una manifestación de protesta en la cárcel de Gartree, contra los métodos empleados por el médico de la prisión en su trato con los reclusos. Cuando participó en la protesta, le faltaban solamente setenta días para salir en libertad, después de haber permanecido 15 meses en la cárcel. Se puede establecer contacto con él, o enviarle escritos de solidaridad y apoyo a través de: Rising Free. 182 Upper Street, Islington, London N1). *** El pasado 9 de mayo, el preso anarquista Carl Harp, junto con otros dos compañeros de cárcel, ocuparon la cárcel de Walla Walla, en Washington, después de tomar diez rehenes. Carl Harp, ha explicado después, en un escrito difundido en la prensa paralela americana, que se trató de una acción «para llamar la atención sobre las inhumanas condiciones de vida en la prisión». Carl Harp escribe: «Por favor, hermanos y hermanas, ayudarnos..., quieren acabar con nosotros ..., los presos hemos luchado por los derechos humanos ..., yo lucho por todo el mundo ..., también por vosotros». Cartas y publicaciones en inglés, pueden enviarse a: Carl Harp. P.O. Box 520, Walla Walla, W.A., 99362 USA. * * * Iris Mills, anarquista inglesa que fue detenida acusada de «conspiración», junto a otros miembros del grupo «Persons Unknown» (contra los que se puso en marcha, el pasado año, la ley anti-terrorista británica), ha salido de la cárcel con fianza. Roman Bennet, arrestado al mismo tiempo que Iris, continúa en la prisión de Brixton, calificado como «un peligro para la comunidad». Se les puede escribir a la dirección del grupo: Persons Unknown. c/o 182 Upper Islington, London N.1 (Informaciones obtenidas de la publicación canadiense «Open Road», editada en inglés que, en el número del verano, incluye el suplemento «The Kite»—periódico anti-prisiones—, con artículos, informaciones y noticias de interés para quienes se encuentran en las cárceles: sobre los movimientos de las prisiones canadienses, un amplio informe sobre los institutos «para la modificación de la conducta y el control mental» (bonito eufemismo para referirse a los goulags del capitalismo más sofisticado), sindicatos de presos (con información sobre varios países europeos y americanos), y un informe sobre el «sexismo» en las prisiones). * * * El 13 de abril, 14 personas (de entre ellas diez anarquistas), fueron detenidas en el Puente Ambassador, cuando se dirigían de Windsor a Detroit. Los detenidos, 12 canadienses y 2 americanos, fueron cacheados e interrogados durante seis horas por la policía USA. Finalmente, los americanos fueron puestos en libertad, y los canadienses pasaron a prisión indefinida acusados de atentar contra el gobierno USA. Motivo: se les encontraron varias copias del boletín «Toronto Anarchist» así como una serie de documentos de la Federación Anarco-Comunista de América del Norte, con sede en Michigan. (Información extraída de T.A.G. (Toronto Anarchist Group) que incluye los certificados del departamento de Inmigración USA, en los que se «explica» a los detenidos los cargos que pesan contra ellos: «estar organizado contra toda clase de estado (anarquista. . .», etc.) |