bicicleta

REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Núm. 19

Talego

¡SALUD!

Os envío esto por si pudieran publicarlo en el espacio TALEGO

En el número 15 de Bici, el compañero Daniel hablaba de las ideas pequeño-burguesas de la mayoría de los presos sociales, asegurando que para hablar así partía de un análisis marxista. Bien. Yo parto de mi análisis, que creo nada tiene que ver con Marx, y lo hago con el objeto de desarrollar un poco lo que decía el compañero Daniel.

Para mí, el hecho de que un joven atente contra la propiedad privada, significa, que, quizás de una forma inconsciente, está contra la desigualdad social. El que con el paso del tiempo este mismo joven piense en conseguir las pelas necesarias para «montar un pequeño negocio y vivir de las rentas», no significa otra cosa que la aceptación o claudicación ante las ideas y costumbres burguesas. Para mí, es lógico que así suceda, cuanto más si tenemos presente que la rebelión del joven es atacada por todos y por nadie defendida.

Cada hombre tiene sus propias experiencias, yo y por las mías puedo hablar de que cuando la mayoría de esos jóvenes, que influenciados por la desigualdad social, la carencia de una educación cultural o laboral y estimulados por la sociedad de consumo, roban un coche, en una tienda de ropas, en una joyería, etc., lo hacen movidos más por la rebelión y la aventura que con ánimo al lucro, como demuestra el hecho que lo mismo que cogen lo reparten, regalan o tiran; pero claro, si una vez en la prisión (donde tarde o temprano llegan) en lugar de encontrar compañeros que intenten comprenderlos y ayudarlos, topan con personas que les hablan con una suficiencia propia de imbéciles, que les cuentan «fabulosos robos», técnicas «infalibles» para el pillaje (con el objeto de ganarse su admiración y respeto, por medio de mentiras que de tanto repetirlas llegan a creérselas ellos mismos), es casi seguro que claudican, pero si en lugar de esto, repito, los hombres que decimos tener conciencia de clase, intentásemos ayudarles a esclarecer y revolucionar sus ideas, de seguro que esa derrota, esa sumisión a las ideas burguesas que supone el «intentar conseguir el dinero suficiente para montar su negocio» (cosa que nos condiciona a seguir el juego impuesto por los gobernantes), y que a ultranza no significa otra cosa que hacer oposiciones para ingresar en el grupo de desheredados que vivimos unos meses en la calle y años en prisión, no se daría, y la rebeldía instintiva contra la propiedad burguesa y la desigualdad social, se haría consciente. Pero al parecer, esto ni a los presos políticos, ni a los sociales con consciencia de clase les interesa, apoyando con su pasividad la labor destructiva institucional.

Después, habla el compañero de las experiencias comunales fracasadas. Bien. Lo que no se puede pretender es que con la influencia de una educación burguesa y por tanto egoísta y despótica, y en un medio como éste (la cárcel) se pueda dar el arquetipo de la comuna ideal, cuanto más si tenemos en cuenta nuestros propios fallos, que no han sido pocos.

Antes de estar en prisión, había vivido experiencias en comunas hippis, pues bien, a pesar de vivir en libertad, con medios económicos superiores a los de la prisión, con personas de ideas afines, etc., la experiencia fue menos positiva por esto mismo, que la adquiridas en las rotas comunas del Penal de Ocaña, Rotonda de Madrid, Penal de Córdoba, etc. y esto que estas comunas se daban factores muy negativos, como era el no tener posibilidades para poder hacer aportaciones económicas a la colectividad ya que se carecía de trabajo y de cualquier otro medio con que ganar esa aportación necesaria para no sentirse un parásito, al no poder aportar otra cosa que su entrega en la lucha. Este complejo, largamente observado, hacía que al no creerse con el mismo derecho no manifestásemos todos nuestras ideas, creándose un mal estar que degeneraba en comentarios y críticas destructivas, que iban minando la unión adquirida en la lucha. Después se pretendía dar a todas las acciones un sentido político, y a la comuna una semejanza con las de los compañeros de ETA, GRAPO, etc., sin reparar que nosotros partíamos de una realidad diferente. Otra de las cosas por las cuales, según mi criterio, las comunas de presos sociales se han ido al traste, es porque siempre se ha consentido que la responsabilidad de las acciones y el funcionamiento de las comunas recayera en una o varias personas, pero nunca en la totalidad de sus miembros, con esto, no se hacía otra cosa que inhibir al resto de las responsabilidades, y acostumbrarlos a seguir siendo guiados, a no pensar y decidir por sí mismos, a dejarse influenciar por las personas de ideas aparentemente más brillantes por el sólo hecho de tener mayor facilidad de expresión o una dialéctica demagógica. Yo recuerdo con tristeza cómo en las asambleas de Ocaña, por ejemplo, siempre éramos los mismos en los debates, cosa que nos jodía, ya que de cincuenta o más personas, sólo se oía las opiniones de cinco o seis, y esto no es nunca eficaz en el funcionamiento de una comuna, sobre todo si encima se está en lucha.

En fin que no se podrá decir, como dice el compañero Daniel, que los presos sociales, los super-marginados en general, son el detonante de la Revolución Social, pero sí se puede decir, que si todos los presos, políticos y sociales, intentásemos comprender y ayudar a esclarecer las ideas de los jóvenes que entran en la prisión, y el porqué, de su situación como presos, como marginados, como super explotados, no cabe duda, de que se conseguirían hombres con conciencia de clase, futuros revolucionarios, pues no creo que nadie tenga un sentido mayor de la LIBERTAD, la IGUALDAD y la JUSTICIA que un preso o expreso, con conciencia de Ser Humano, de HOMBRE.

Podía estar escribiendo durante horas de todas las experiencias de las comunas en prisiones, del movimiento y lucha de los presos sociales, de las cosas, que según mi criterio, se debían hacer y no se hacen, para la concienciación de los que entran en prisión, etc., pero soy consciente de que el espacio que nos dejáis es pequeño y muchos los que deseamos hablar.

Un fraternal saludo libertario desde el bunker de Cartagena.

JOSE LUIS (Cartagena)

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A finales de septiembre o principios de octubre, se va a celebrar el juicio contra unos miembros de los llamados Grupos Autónomos Libertarios (G.A.L.), detenidos en febrero del 78 en Barcelona. El fiscal ha pedido las siguientes penas para cada uno de ellos:

Vte. Domínguez Medina ... 45 años de cárcel (Alcalá)
Mª Fernanda Fernández Rodido 21 años de cárcel (Yeserías) Andrés Mira Barnes 21 años de cárcel (Barcelona)
Concepción Martines Senor ... 7 años de cárcel (Lib. condic.)
Bernard Pensiot 7 años de cárcel (lib. condic.)
Víctor Simal 7 años de cárcel (Lib. condic.)
Oscar Magro 3 años de cárcel (Lib. condic.)
Angel Vergel 3 años de cárcel (Lib. condic.)

Acusándoles de haber realizado expropiaciones por valor de 15 millones de pesetas y de haber colocado bombas en los siguientes lugares:

Juzgado de Barcelona (Junio del 77).
Juzgado de Barcelona (23/X11/77).
Juzg. Instruc. S. Feliu de Llobregat (29/XII/77). Cárcel Modelo Barcelona (23/1/78).
Asilo Duran de Barcelona (2311/78).
Juzgado Instrucción de Granollers (23/I/78).

Todos los detenidos se declaran libertarios, por lo que luchan por una sociedad libre y sin clases, en realidad podemos intuir que fueron detenidos por luchar contra el capital y su explotacíón. En aquellos momentos su lucha se centraba en la consecución de la amnistía total, la abolición de la pena de muerte (todavía existente cuando se produjeron las detenciones), y su apoyo a los presos en la lucha que estos llevaban contra la situación en las cárceles.

Durante su estancia en la cárcel han realizado diversas huelgas de hambre y han sido trasladados en varias ocasiones a celdas de castigo por su lucha junto a los demás presos contra la actual situación carcelaria y la reforma» penitenciaria de García Valdés.

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DESDE YESERÍAS

Las presas políticas y varias comunes de la cárcel de Yeserías, queremos hacer llegar a la opinión pública, algunas cuestiones sobre nuestra situación.

En primer lugar, denunciar la falta de higiene que reina en el centro, sobre todo en el departamento de Ingresos, donde llegan mujeres con enfermedades contagiosas, mayormente sifilis, piojos y ladillas, que una vez en los departamentos comunes y debido a la falta de atenciones sanitarias adecuadas llegan a extenderse fácilmente. La vejez de todas las instalaciones y el amontonamiento de las mujeres en los departamentos es la tónica general. Una muestra es la zona de madres, donde se apilan más de 16 mujeres en pequeñas «habitaciones» con dos camas y con servicios incluidos; lo cual creemos que es totalmente antihigiénico, sobre todo por la presencia de niños de corta edad que están expuestos a todo tipo de infecciones con las cucarachas y ratones que abundan, sobre todo en verano. Además son ellas mismas las que tienen que realizar la limpieza de todo el departamento, cuando en su mayoría están en avanzado estado de gestación o acaban de dar a luz.

La calidad de la comida que nos dan a todas las presas es totalmente inadecuada sobre todo para las embarazadas y para los niños. Además nos encontramos con la imposibilidad de mejorarla pues está prohibida la entrada de frutas y otros alimentos desde la calle, al igual que otros artículos de limpieza (jabón, crema de dientes, desodorante, etc.) que, si los quieres, has de comprarlos en el economato.

En el departamento de toxicómanas (de mayor o menor escala, aquí da lo mismo, todas están juntas), es un verdadero infierno. Para las mujeres que son adictas y la abstinencia de golpe y mal tratada, produciendo en ellas verdaderos síncopes y ataques de nervios, que traen consigo agresiones a otras mujeres, intentos de suicidio o soluciones desesperadas para intentar drogarse. En estos casos son llevadas a lo que aquí llaman «siquiátrico» donde son tratadas como verdaderos animales, sirviendo de conejos de indias y azotadas por las presas chivatas que están allí de vigilancia, con el total consentimiento de las funcionarias y el «siquiatra». No nos cabe la menor duda, tanto a nosotras como a cualquier médico consecuente, que este no es lugar ni condiciones adecuadas para estas mujeres (...) aquí lo normal es la visita del médico dos veces por semana para recetar pastillas (que normalmente son para atontar y adormecer).

Además las presas comunes son sometidas a cacheos realmente humillantes, llegando al extremo de introducirles los dedos en la vagina y el ano cuando regresan del fin de semana.

También la «democrática» directora del centro, Ana de la Rocha, ha aplicado sus nuevos métodos. Nos referimos a la imposición del régimen celular (celdas individuales y aisladas, una hora de paseo diario y de una en una), a todas las presas que «no se porten bien» (¿cuál será su opinión sobre portarse bien? ¿Tal vez dejarse humillar cuando ellas quieran?) Por ahora ya se está llevando a la práctica.

Esta es una excusa para intentar aniquilar nuestra dignidad de personas humanas, convertirnos en simples masas vegetando.

En cuanto a nuestra situación como presas políticas, y a partir de enero del 79, tras el asalto a la cárcel de sociales y antidisturbios, han ido empeorando poco a poco.

Las militantes de los GRAPO, que vienen a juicio desde Córdoba, son tenidas en «ingresos» todos los días que permanecen en Yeserías, aisladas del resto de las presas y subiendo a nuestro departamento sólo por las tardes. Somos sometidas a constantes cacheos a la hora de visitar a nuestras familias, de ir a diligencias a los juzgados, para ir a ver al abogado, interrumpiéndonos constantemente a la menor excusa, haciéndonos desnudar, o cerrándonos las ventanillas de comunicación.

Sin embargo son las mismas funcionarias quienes hablan de «moralidad» y «respeto», cuando son ellas las primeras en faltar a esos principios humanos.

Estas son algunas de las muestras de «cambios» y de las condiciones de vida que sufrimos en estas mazmorras y que son sin duda las esencias de la «reforma penitenciaria» que dice estar llevando a cabo la Dirección General de Prisiones.

Presas Políticas
(Anarquistas, GRAPO, UJA,
y varias presas comunes)

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