bicicleta

REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Núm. 21

Cartas

EL DERECHO A LA CALLE

Últimamente se han producido, con una especie de casual coordinación, una serie de actos que afectan directamente a actividades populares, en las que unas veces más y otras menos, aparece involucrado directamente el Ayuntamiento madrileño.

Se trata, sencillamente, de las actitudes tomadas frente a tres temas: vendedores ambulantes, reestructuración de la ubicación del Rastro» y la «adquisición» de guardas jurados para el metro. Es ciertamente sabida la presión ejercida por la CEPYME frente al Ayuntamiento para prohibir la venta ambulante, lo más curioso es que se alega la falta de control en la salubridad de los productos alimenticios y que al venderlos a precios inferiores pueden causar el cierre de comercios sedentarios por no ser rentables, sin pensar en la gran cantidad de gente que estando en el paro no oficial, obtenían con la venta ambulante una ligera solución a sus problemas. ¡Ni que fuesen el Corte Ingles! En cuanto a la falta de control sanitario es fácilmente subsanable pues esos mismos policías municipales que actualmente tienen una función represora se les podía dar una función de control, exigiendo, al que quisiera vender productos alimenticios, su paso previo por controles sanitarios. Así conseguiríamos librar-nos de la plaga de los intermediarios, además, ¿es también necesario un control de salubridad en los puestos de libros y baratijas?

En cuanto al tema de la reestructuración del Rastro, el Ayuntamiento alega que los puestos actuales podían entorpecer el normal funcionamiento de una casa de socorro y una comisarla de policía, pero entonces no encontramos razón alguna para desalojar los puestos existentes en Tirso de Molina y Latina, clara-mente dominados por grupos libertarios, ecologistas y antinucleares, en donde no existe ningún establecimiento público con necesidades de intervención inmediata. Aquí se empieza a hacer patente más claramente la represión contra la libertad de expresión.

Y que vamos a decir del tema de los guardas jurados del «metro», ya que si claramente los grupos marginales, cuya única oportunidad de llegar al público eran los carteles en el metro, pudiesen acceder a los medios informativos con la misma facilidad que los poderosos partidos capitalistas, no existirían problemas pero mientras no se demuestre lo contrario esta medida es una medida que afecta directamente a la libertad de expresión. Hasta en Nueva York el metro es una pantalla abierta a todo aquel que tenga algo que decir.

Sin embargo, dentro de este conglomerado de ideas, lo más grave es que todas estas medidas han sido tomadas de una forma dictatorial, enlazando con las más puras raigambres autoritarias de las que dicen nos hablamos librado (es de señalar que ninguno de estos puntos entró en el pro-grama electoral de ningún partido, ya que entre otras cosas no existió programa electoral sino mera venta de dirigentes políticos).

Colectivo Ecologists LA CEBADA

¡ASÍ NO, HOMBRE!

En el número 19 de Bicicleta se publica un artículo de Santi Soler que por las referencias que sobre Historia Libertaria vierte nos vemos en la obligación de puntualizar.

Lamentamos que su autor, tras reconocer explícitamente en su escrito que dicho trabajo le fue pedido por la redacción de Historia Libertaria, decida en última instancia enviarlo a Bicicleta. Lo sentimos... pero es muy dueño de dar a su (¿nuestro?) artículo el destino que mejor desee.

Pero lo que nos parece inaudito es que gratuitamente se permita darle el valor añadido de una entradilla en la que se vocea a todo el gentío libertario que Historia Libertaria, kaput. Uno no anda muy sobrado y necesita y espera toda la ayuda posible para salir adelante ... pero no tanta, de verdad. El amigo Santi Soler podia haber marcado el 248 63 15 y desde la redacción de Historia o desde quien el sabe, se le hubiera desmentido el holocausto. Pero no; al bulto.

También nos parece poco elegante, la actitud de Bici al publicar una traca tal sin tomarse asimismo la molestia —como profesionales y compañeros— de verificarlo. Esa elucubración no añadía, además, nada al articulo de Soler y sin embargo si perjudicaba a Historia. Supone gritar a los lectores —que compartimos en gran parte—: ¡el próximo mes no pidáis Historia en los kioskos; c'est fini.

No es la primera vez que Bici nos pega una leche. Allá por primeros de año (núm. 14) también se marcó el soberbio sprint de señalar desde el banco azul de los primeros de la clase que Historia Libertaria habia copiado de Le combat sindicalista el trabajo de Pedro Gálvez -El INlmigo del pueblo», cuando al revés te lo digo para que caigas, y con sólo ver las fechas de ambas publicaciones (Historia aparecía el 8 de enero mientras que Le combat lo hacía semanas más tarde) se deducía el dislate. Aparte del surrealismo inherente a que Historia Libertaria publicara, integro, un trabajo que en su versión príncipe (Bici dixit) ocupaba una tercera parte.

Así no, compañeros. Con es-tos pedaleos iremos de la nada al tampoco y todos —montescos y capuletos— saldremos perdiendo porque entonces ni siquiera nos quedarán arrestos para acudir a línea de meta a festejar al maillot amarillo.
Fraternalmente,

LA REDACCIÓN DE «HISTORIA LIBERTARIA»

NOTA DE BICI

Queridos compañeros de H.L.:

Problemas tenemos todos, y lo peor que puede pasar es que nos condicionen la lucidez de tal modo, que acabemos dirigiendo nuestra mala leche a quien no tiene culpa de nada.

Aquí nos limitamos a dar salida a una carte e información, que llegó con la petición de ser publicada. Si Santi Soler desliza errores o si se había comprometido con H.L., es cosa, que tenéis que solucionar vosotros y él. Por nuestra parte podemos decir que no acostumbramos a desconfiar a priori de las comunicaciones que recibimos o a investigarlas. Además, lo que decían coincidía aproximadamente con las informaciones que nos trajo un compañero que habla estado con vosotros.

Sacar a relucir (¡casi un año ya y con el mismo rollo!), que en una reseña de revistas que hizo el colectivo de Madrid, se decía que un artículo vuestro era reproducido y decir que es -una leche que os pegamos- es seguir meando fuera del tiesto. No es -desdoro-para una revista libertaria el intercambio, la reproducción o la traducción de trabajos de publicaciones afines. Al contrario, significa que no se está aislado, que no se cree uno el centro del universo. Que el tema de portada en vuestro último número estuviese hecho a base de traducciones y artículos de otras partes, no quita ni un ápice de interés al anarquismo en la China. Precisamente nuestro último extra se hizo a partir de los trabajos que nos fue enviando el Centro Pinelli de Milán, lo que no nos parece que erosionara el interés del ejemplar. Si aquella cosa del INI era vuestra, y sólo vuestra: quede dicho (y, por favor, olvidado. Que hay cosas más serias de qué ocuparse).

Por lo demás, nos alegra sinceramente que H.L. siga adelante, y esperamos verla pronto otra vez, después de varios meses de echarla en falta.

Salud, serenidad y buena suerte,

M.A. y R.F. (del colectivo BICICLETA)

ACLARACIÓN A LOS GRUPOS DE AFINIDAD

Quiero manifestar mi desacuerdo con unas declaraciones de los Grupos de Afinidad Anarcosindicalistas, que aparecen en el núm. 19 de Bici, que bajo el título de -HABLAN LOS EXPULSADOS DE CNT», y en la que a mi entender erróneamente meten a la F.I.G.A., en el mismo saco que a la F.A.I., lo que yo considero una enorme falta de información, por lo que paso a clarificar a estos compañeros y a todos los libertarios de fuera o dentro de la CNT, las razones por las que entiendo que sus afirmaciones están sujetas a error.

En primer lugar la F.I.G.A. no es una organización nacional, como lo prueban las recientes caldas de España y Portugal, tampoco es una organización de trabajadores, en el sentido productivo de la palabra, sino de anarquistas como lo dicen sus Estatutos, publicados en los órganos de expresión de ésta; por lo tanto, no se circunscribe al ámbito exclusivamente laboral sino que como organización específicamente anarquista, extiende o pretende extender, su tarea propagandística a otros quizá a todos, campos de lucha naturales, cosa que hace en la medida de sus posibilidades.

Argumenta el compañero Emilio (como si de una acusación se tratara), que la F.I.G.A., fue reconocida por la CNT, en un pleno Nacional de Regionales, «en un intento de justificar su Organización Nacional» y dice además que ésta es -la mejor manera de dominar la Organización». Efectivamente, la F.I.G.A. se presentó aun pleno nacional de regionales de la CNT, si bien no fue la F.I.G.A. reconocida por la Organización anarco-sindicalista, al menos en el sentido que el compañero quiere dar a entender, precisa-mente porque la F.I.G.A. –pienso yo–, no fue a ese Pleno a buscar el «reconocimiento» de CNT sino a informar a ésta de su existencia (véase el documento que la F.I.G.A. leyó en ese pleno y dejó all( para constancia), la F.I.G.A. tenía la obligación ética de presentarse a CNT y hacer constar a ésta su existencia, como organizaciones que son ambas de un mismo espectro social y revolucionario.

También dice el compañero «por eso han echado atrás las federaciones de industria», erróneo también a mi entender, ya que la F.I.G.A. en el primer número del órgano de expresión de su grupo «CRISOL», en un pronunciamiento sobre las Federaciones de Industria se manifestaba a favor de éstas, como instrumento de lucha sectorial, siempre y cuando no obstaculizara las Federaciones Locales de Sindicatos Únicos, argumentando que es en base al área local –germen orgánico del futuro Comunismo Libertario–como ha de desarrollarse el esquema Confederal. El Federalismo en la venidera Sociedad anarquizante no se dará entre trabajadores de un sector con el resto de los sectores, sino que será entre Comunas libremente federadas en base a las áreas locales, lo que no quiere decir que en ésta sociedad, ¿cuándo llegará este paso?, no hayan de existir organizaciones de productores por industrias que determinen la capacidad de producción o movilización de las suyas respectivas.

También me considero en la obligación de informar a este compañero, que la F.I.G.A., en elmismo número del órgano de ex-presión antes citado, manifestaba su adhesión para con todos los militantes anarcosindicalistas que estaban -a favor de la participación en la lucha de los conflictos obreros» (convenios), por considerar que a través de ellos se pueden y deben agudizar las contradicciones entre los intereses del capital y sus explotados, por supuesto sin la participación del Estado. Lucha de la que además saldría reforzada la corriente anarcosindicalista del Movimiento Obrero al poner de manifiesto la traición constante que las centrales burocráticas ejercen sobre los trabajadores. Convenios a los que no hay que ir, por ir simplemente, sino que han de mover a los anarcosindicalistas, objetivos claros y concretos, con los que la clase obrera se ha de identificar.

Finalmente decir a este compañero v a los demás, que existen diferencias sustanciales (al menos yo las veo) entre la F.A.I. y la F.I.G.A.; a saber, no se le conocen ala primera, otras actividades que las meramente sindicales; ; creo notar además que no todas las Regionales de la F.A.I., están en desacuerdo con la participación en los convenios, mientras que la F.I.G.A., amén de cuestiones ideo-lógicas y de estructura orgánica, podréis constatar fácilmente, que practica una lucha perfectamente diferenciada de la fasta. Desde que la F.I.G.A. nace tiene ya veinticinco procesados, varios de ellos encarcelados, y uno desgraciadamente muerto (Agustin Valiente Martin, militante de CNT-FIGA).
Para terminar diré, que en la Editorial del órgano de expresión peninsular de la F.I.G.A. («NOSOTROS»), esta organización se mostraba en contra de los métodos fastas por razones obvias yde todos conocidas y también contra los grupos de afinidad anarcosindicalistas, por entender en este último caso, se debe dar y la constituyen los Sindicatos de la CNT tal afinidad.

La F.I.G.A. jamás se mostró a favor de expulsar a nadie de la Regional Catalana y mucho menos del compañero, a todas luces anarquista, José M•. Berro, ni tampoco en contra, entre otras cosas, porque no tenía que inmiscuirse en las cosas que sólo a CNT afectan y corresponden. Se mostró a favor eso sí, de que los militantes anarquistas y anarcosindicalistas solucionaran y limaran sus asperezas mediante el debate abierto y sin restricciones, sin que por ello se paralice la lucha diaria de la clase obrera por su emancipación.
Nada más compañeros, ojalá pronto la CNT y el Movimiento Libertario vuelvan a ser, esa gran familia que siempre nos dijeron que fue, y que los jóvenes nunca hemos conocido.

Un fuerte abrazo, ALEJANDRO MATA CAMACHO

LO QUE SE ECHA DE MENOS

Después de las idas y venidas, los tiras y aflojas, las trancas y barrancas del proceso reconstitutivo de la CNT en la región, se nota la falta de un núcleo de militantes organizados que fieles a las tradiciones de la antigua FAI ayuden a ese proceso con responsabilidad, inteligencia, tolerancia y dinamismo.

Es cierto que han habido concursos y ayudas valiosas en ciertos lugares pero han sido muy aisladas, sin cohesión interna, sin elevación ética y siempre sujetas al oleaje encrespado de posiciones sindicales francamente dudosas en las que se amalgaman tendencias de muy diverso origen, ajenas, algunas de ellas, al verdadero espíritu anarcosindicalista que informa a la CNT desde su cuna. La organización especifica no ha pretendido nunca ser la .columna vertebral de los sindicatos confederales por que estos llevan normalmente en si mismos sus columnas, sus ábsides y sus cúpulas en circunstancias en que la militancia está debidamente asentada y es consciente en sus orígenes y en los fines cara al futuro. Quizá hoy no se llenan completamente esas condiciones in-dispensables. Es lógico. Después de 40 años de túnel fascista la clase trabajadora española está muy deteriorada, anda torpe-mente y juega un poco a la gallinita ciega en ese corro de siglas y liderazgos en la que tratan de en-cerrarla las organizaciones reformistas ligadas al Poder de Madrid y de Valencia. La CNT con una militancia joven muy inquieta y activa pero escasamente formada y algunos viejos militantes tiene que luchar a brazo partido con infinidad de obstáculos e intrigas que le vienen de todos lados. Ahí es donde se echa de menos el concurso de una acción específica que mezclada con los trabajado-res y como trabajadores mismos dentro de los sindicatos orienten los problemas y las voluntades hacia las soluciones que la experiencia sindical y la filosofía del anarquismo y sindicalismo revolucionario son capaces de ofrecer al mundo del trabajo hoy como ayer. Si hay en la CNT sindicalistas que se asustan del anarquismo o anarquistas que repelen el sindicalismo son, en realidad, entes humanos que se sitúan voluntariamente fuera de la órbita en la que pretenden gravitar. Son extraterrestres que hartan muy bien en irse a oteas galaxias ya que en la nuestra están condenados a la asfixia total. Desde los tiempos de Anselmo Lorenzo y Salvochea el anarquismo y el sindicalismo forman una pareja idelógico-táctica inconfundible e indisoluble. Quienes traten de aplicar ahíla ley del divorcio están cometiendo un crimen de lesa humanidad social En donde sea: en el país valenciano y en todo el concierto regional ibérico.

Y esa es precisamente una de las grandes tareas a que debe consagrarse el núcleo de militantes conscientes de base que está necesitando la organización valenciana. Su constitución no es fácil pero resulta posible cuando se pongan en juego las voluntades y las inteligencias que bebieron en las fuentes pristinas delanarquismo del Turia, y en cuyo seno pulularon hombres de la valla indesmentible de Eusebio C. Carbó, muerto en el destierro, siempre al pie del cañón, de una labor militante y cultura de extraordinarias proporciones. Hombres de ese calibre son los que necesita Valencia para sacar a flote a la CNT y al anarquismo. Es preciso dejar de lado personalismos, improvisaciones, miopías y quimeras yendo al grano creativo inmediatamente. Por lo pronto estimamos necesario disolver los grupúsculos que con pomposos anagramas pero sin eficacia y en dispersión total han venido actuando en el área valenciana. Después una toma de contacto serio, una búsqueda recíproca y una autoselección militante que permitan levantar los primeros cimientos humanos que es necesario construir. Y una condición indispensable: que en el núcleo inicial no entre nadie que no haya militado durante los últimos diez años en las organizaciones específicas (exterior e interior) del Movimiento Libertario, es decir antigua FAI y FIJL. Dicho queda. No se trata de prever discriminaciones, ni de formar un consejo de ancianos o la élite dirigente, no; simplemente que este tipo de organismos regidos por el principio ácrata de la afinidad, requiere una coordinación de voluntades, unos ritmos culturales y afanes comunes sin los cuales el trabajo y la misión que les compete resultarían no ya estériles sino incluso contraproducentes tanto para los compañeros como para la organización sindical y los trabajadores que siempre vieron en el anarcosindicalismo la luz que les conduce a la emancipación económica, moral y social verdaderas. Fracasados el liberalismo burgués y el marxismo estatal en sus dos vertientes (la democrática y la tiránica) sólo queda a
los pueblos la esperanza luminosa del anarquismo que es, como dijo Bovio, hacia donde camina el pensamiento y la evolución de la historia humana.

CONRADO LIZCANO (Marina Baixa)

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